Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
14 12 08 LA IMAGEN Qué simpático este dolor TEXTO: IRENE LOZANO FOTO: JOSÉ ALFONSO ata la policía griega a un chaval en el hombro derecho del Mediterráneo y el izquierdo se retuerce sacudido por espasmos. Llega un eco del quejido, porque la convulsión ateniense ha durado cinco días y la de Madrid, apenas una noche, pero se trata, sin duda, de lo que los médicos llaman dolor simpático Los filólogos corroborarían el diagnóstico, pues la etimología nos lleva directamente al punto neurálgico del dolor: sympatheia llamaban los griegos a la comunidad de sufrimientos, a compartir las penas con nuestros semejantes. Los antisistema de la calle Montera estaban el miércoles en un grito. Y era el mismo grito de la Avenida Alexandras. El caudal de simpatía resultó desbordante y la riada se estrelló contra la policía madrileña: una especie de responsabilidad corporativa sin fronteras les daba vela en el entierro de Alexandros Grigoropulos. En la fotografía se aprecia con claridad- -es un decir- -cómo el policía se interesa por un brazo simpáticamente dolorido, a la misma hora en que sus colegas atenienses atendían los maltrechos órganos locales. Y en la otra mano, la porra, analgésico universal de probada eficacia contra dolores que se vuelven antipáticos. Habremos de acostumbrarnos al dolor simpático en el cuerpo social para comprender el mundo global. La realidad es desordenada y, aunque los periódicos la presenten organizada en secciones, no crean que una noticia que pasa en pocos días de las páginas de Internacional a las de Local no habrá dado quebraderos de cabeza a los redactores jefes. Los sociólogos ya tienen el fenómeno bajo su lupa, y uno de los españoles más listos que anda por ahí, Manuel Castells, le ha puesto nombre: Glocalización Se trata de fenómenos con referentes globales que emergen a la realidad en el plano local, y han de ser gestionados a ese nivel. ¿Se figuran el lío? Algo así como Gallardón preguntando si un ayuntamiento puede contratar intérpretes de griego para simpatizar, él también, con Karamanlis, o como se llame el tío ése que manda allí. M