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12- 13 D 7 LOS DOMINGOS DE Rupert Murdoch junto a su esposa Wendi. El matrimonio parece haber suavizado las rudas maneras del magnate carta verde que permite trabajar en Estados Unidos a los no- nacionales en determinados supuestos (por ejemplo, ser cónyuges de un nacional) Wendi entró en 1996 a trabajar en News Corporation Mucho antes había dejado de vivir con Jake Cherry, de quien también puede decirse que hizo el papel de Pinkerton en Madama Butterfly, sólo que al revés: en esta ocasión fue el donjuan americano el burlado por la delicada mariposa asiática, quien, ya con el anillo de boda en el dedo, sólo cohabitó con él entre cuatro y cinco meses. Transcurridos los cuales, la volvieron a echar de casa. Jake había descubierto que Wendi se veía con un hombre con edad para ser su hijo (el de él) Lo más curioso es que, a pesar de este fiasco, la mantuvo legalmente como su esposa durante casi dos años. Sólo gracias a esta generosidad pudo Wendi obtener la carta verde y poner las bases de su social escalada triunfal. ¿Qué impulsó a Jake Cherry a hacer esto? Me dijo que yo era como un padre para ella, que era así como ella me quería declaró en la época el desplazado marido. ¿Estolidez masculina o conocimiento profundo del alma de las mariposas? ¿Puede tener Wendi Deng un fondo más cálido, vulnerable y entrañable del que sugiere su perfil biográfico en los periódicos antaño rivales... y en el presente propiedad de su marido? Otro detalle curioso es que la madre del hombre por el que Wendi dejó a Jake Cherry asistió años después como invitada a su boda con Murdoch. Desde luego, el matrimonio con el magnate entonces sexagenario avala la teoría de que a Wendi- -que pasó la infancia separada de su padre- -la atraen los hombres mayores y paternales. La diferencia es que esta vez no le ha echado el lazo a un pobre ingeniero de Los Angeles, sino a un magnate dueño de una corporación multinacional, mujeriego con más conchas que un galápago. Y que se divorció de su (segunda) esposa de treinta y dos años por ella. ¿Tiene Murdoch de pánfilo en la intimidad lo que en los negocios tiene de killer Esa parece ser la versión que a veces se insinúa en la última biografía que se ha escrito sobre él, El amo de las noticias de Michael Wolff, en estos momentos uno de los libros más leídos y recomendados por The New York Times. Ahí nos enteramos de detalles como que Wendi Murdoch controla a su marido hasta el punto de leer su correo electrónico. También nos informan de que, por no parecer demasiado viejo a su lado, el magnate empezó a teñirse el pelo, artesanalmente encima (lo hacía él mismo en el lavabo de casa) porque no quería que nadie se enterara. Aunque se enteró todo el mundo al ver la montaña rusa de gamas cromáticas que campeaba sobre su cabeza. La boda con Wendi fue sencilla pero emocionante. La celebraron a bordo del Morning Glory, un yate propiedad de Murdoch, fondeado en la bahía de Nueva York, que es donde vive el matrimonio. Asistieron sólo unos ochenta invitados a los que se les había dicho que iban a una fiesta, no a un casamiento. Mucho traje de ejecutivo con calzado náutico y muchas medidas de se- FOTOS: REUTERS Y AP Por no parecer demasiado viejo a su lado, el magnate se tiñó el pelo en el lavabo de casa para que nadie se enterara. El arcoiris que campeaba sobre su cabeza le delataría En 1990, Jake Cherry se divorciaba de su esposa para contraer matrimonio con Wendi Deng. Él tenía entonces cincuenta y tres años y ella sólo veintiuno guridad. Se embarcó un conjunto de cuerda que tocó música de Mozart, con la singularidad de que dirigía el concierto una magistrada del Tribunal Supremo de Nueva York, Jacqueline Silbermann. Desde entonces han pasado nueve años, han nacido dos hijos, Grace y Chloe, y no constan ni siquiera indicios de turbulencias en el matrimonio. Se dice incluso que Murdoch parece más feliz, tranquilo y refinado que nunca: Wendi habría moderado la proverbial rudeza del magnate, aficionándole a la ropa de diseño, la alta gastronomía y otros refinamientos. Le habría introducido en los arcanos del buen gusto. Al casarse con Murdoch Wendi abandonó su puesto directivo en News Corporation en Hong Kong. Pero recientemente ha vuelto al tajo poniéndose al frente de la introducción de MySpace en China. ¿Demonio con cara de ángel o gran mujer incomprendida? ¿Sabe Rupert Murdoch lo que tiene en casa? ¿Lo saben los demás? De él dicen que ha dicho siempre que cuando conoció a Wendi, lo que más le fascinó de ella fue su invencible ambición Después de todo esa es una cualidad que a él le resulta muy, pero que muy familiar.