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26- 27 D 7 LOS DOMINGOS DE William A. Cassidy, esta inmensa roca estuvo a un tris de caer en manos de la red internacional que se dedica al saqueo y comercio de meteoritos. Lo cargaron con una grúa en un camión y lograron llegar hasta la frontera donde, por fortuna, fueron interceptados por un policía que estaba avisado y, aunque le intentaron sobornar, cumplió con su deber y se pudo recuperar. Se cuenta que lo tenían vendido a un banco japonés por sesenta millones de dólares La historia la relatan Mario Ariel Vesconi y Evangelina Soledad Fernández. Ambos son miembros de la Asociación Chaqueña de Astronomía y están entregados, ad honorem, al rastreo, excavación, extracción y mantenimiento de los meteoritos y los cráteres que coronan el Parque Nacional Pigüen N Onaxa, nombre original, en alguna de las lenguas aborígenes de la región, de Campo del Cielo. Sin medios, con una infraestructura turística nula y con años a sus espaldas para defender el mayor tesoro de la provincia más pobre de Argentina, junto con Santiago del Estero, los investigadores se lamentan: El principal problema es que tenemos algo único en el mundo pero el Gobierno es incapaz de valorarlo La falta de medidas de seguridad y de un plan adecuado para su mantenimiento ha llevado a estos jóvenes a adoptar una decisión drástica: No vamos a extraer más meteoritos a la superficie mientras no tengamos garantías o se den las condiciones adecuadas. El resto los vamos a dejar donde están El resto cómo dicen ellos, pueden ser un millón, del tamaño de un huevo o del más voluminoso porte de un ternero. Ahora se encuentran sepultados bajo tierra, cubiertos por la vegetación y escondidos dentro de sus propios cráteres, los que formaron al estrellarse hace cuatro mil años. Esos socavones, fácilmente confundibles con irregularidades naturales del terreno, son ahora el principal objeto de estudio de la Asociación Chaqueña. Los cráteres- -nos explican sobre el terreno- -son al meteorito lo que la huella dactilar al ser humano. Toda la información la tenemos en su interior. Al entrar en colisión, el meteorito provoca un cambio en la tierra, modifica el aspecto de las distintas capas y nos permiten estudiar su historia. El misterio, por tanto, no está en el objeto en sí, sino en el cráter Por esta razón, no les preocupa no sacar a la superficie otros nuevos ya que, el año pasado extrajimos mil ciento veinticinco. Algunos hasta de siete toneladas recuerdan. Dentro del parque, el que desee seguir la ruta de los meteoritos ya instalados sobre pedestales o plataformas de madera y piedra, única- mente únicamente lo podrá hacer con la compañía de un guía y en automóvil. Salvo media docena de estas gigantescas pepitas metálicas, ubicadas junto a la cabaña del guarda, el acceso al resto y el recorrido por los cráteres, en buena parte, puede acabar en decepción por su grado de abandono. No podrán ser atraídos muchos turistas mientras se mantenga Campo del Cielo en las actuales y pobres condiciones. Lo que es lástima, ya que esta región de endémica pobreza necesita de todos los recursos para su desarrollo. Ni siquiera hay agua potable reconoce Alberto Carlos Korovai- chuk, intendente (alcalde) de Gancedo, el municipio, de diez mil habitantes, al que pertenece Campo del Cielo. Este Ayuntamiento colabora, dentro sus posibilidades, con el desarrollo de la zona. Al menos, nos facilitan personal para extraer los meteoritos reconocen Mario y Evangelina, expertos en dirigir grúas y llenarse de barro para sacar de las zanjas algunas de las mejores piezas exhibidas. Ventas ilegales En el despacho de Alberto Carlos Korovaichuk se guardan algunas muestras de pequeños meteoritos y en un depósito se custodian un Sin medios, sin dinero número indeterminado Los investigadores lamentan que no haya un trabajo adecuado para catalogar y clasificar las piezas De hecho, muchas familias han hecho fortunas vendiendo al mejor postor los meteoritos encontrados en sus fincas o en el campo donde en varias ocasiones, hemos tenido que recurrir a la expropiación porque no nos dejaban entrar recuerdan. El mercado de la venta de meteoritos por internet está al alcance de cualquiera. Existe un EBay infinito donde se pueden adquirir muestras de aerolitos de Nigeria donde el gramo se cotiza a cinco dólares, de Namibia por veinticinco, Australia por veinte o Campo del Cielo por similar precio. En Namibia es donde se descubrió el Hoba, de sesenta toneladas pero nosotros- -matiza Mario- -tenemos, además del Meteorito Chaco, el número 8, que pesa quince toneladas y confiamos en que entre los mas de dieciséis cráteres que todavía debemos estudiar pueda aparecer en el futuro el nuevo mas grande del mundo EL CHACO ARGENTINA N Fuerte Esperanza Tres Isletas Quitilipi Quimilí Resistencia Corrientes Pistas Para visitar Campo del Cielo hay que llegar a Resistencia, alquilar un coche y enfilar camino a Gancedo. Hoteles. Hay dos opciones próximas una en el pueblo de Charata, a 80 Kms y otra en el de Hermoso Campo a 40 Kms. Los precios son muy, muy baratos, pero si alguien busca cinco estrellas, mejor mirar al cielo... Las expediciones militares españolas descubrieron en el siglo XVI el meteorito llamado Mesón de Fierro Se calcula que pesaba unas 22 toneladas pero, desde hace más de doscientos años, se desconoce su paradero. El cráter mas grande de Campo del Cielo se llama Miguel Rubin de Celis, bautizado en homenaje al primer geólogo que estudio la zona Vesconi, Evangelina Soledad y Carlos Cerrutti, los tres miembros de la Asociación Chaqueña de Astronomía, en una de las zanjas de Campo del Cielo con uno de los meteoritos descubiertos