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23 11 08 EN PORTADA Discoteca Light: Paliza a una menor Febrero de 2008. Una menor que asistía con dos amigas del cole a una discoteca ligth en el madrileño barrio de Alonso Martínez fue objeto de un intento de robo y posterior agresión en el interior de Milenio Los porteros, testigos del delito, no sólo no avisaron a al Policía, sino que conminaron a Álex a enfrentarse a su agresora en el baño del local. Los atacantes, conocidos de los empleados, siguieron golpeando en la calle a la chica, amenazada de muerte ahí. Luego, el lunes por la mañana, llamó al Defensor del Menor, donde una mujer que atendía el teléfono le explicó que si ya estaba puesta la denuncia en Comisaría nada podían hacer ellos. Pero mi madre sólo quería que ningún otro chico tuviera que sentirse desamparado. Se lo repitió a todos con los que habló, hasta al policía; se hartó de repetir que era terrible esperar a que alguien terminara muerto... Que cuando ocurría una cosa así ¡había que llamar a la Policía! Tal y como lo cuenta consta tanto en el atestado n 4302 ante el Cuerpo Nacional de Policía- los porteros de la discoteca, a pesar de haber presenciado la agresión sufrida hacia su hija así como las amenazas constantes y la rotura del bolso, no dieron aviso a la Policía ni tampoco preservaron a las agresoras para ser identificadas por efectivos policiales, por lo que denuncia una clara dejación en sus funciones, y más, tratándose de menores, como era este el caso -como está escrito en la hoja de reclamaciones que rellenó en la discoteca con el membrete de la Comunidad de Madrid, Consejería de Cultura y Turismo- a pesar de sufrir una menor (en una discoteca light) un intento de robo y posterior agresión sin que el personal que hacía las funciones de vigilancia avisara a la Policía, ni siquiera ante las amenazas de muerte proferidas por la agresora Estos hechos pueden constituir un delito de omisión de socorro a la menor Y cuando llamó al servicio de atención del Defensor del Menor insistió a la señora que respondió que quería denunciarlo para que no le ocurriera a nadie más. Y nadie nos hizo caso. Nadie nos llamó nunca, ni de la Policía, ni de ningún juzgado... En la Comunidad también dijeron que no estaba en su mano. Yo ya sabía que los chicos somos invisibles pero mi madre todavía no Territorio comanche, ocio sin ley. Yo en las discotecas light no he visto nunca alcohol, pero los chicos beben antes de entrar. Tampoco me han ofrecido drogas. Pero en las discotecas nocturnas sí que he pasado, pasan sobre todo las chicas, y claro que puedes beber alcohol. De hecho en el Balcón de Rosales el día que mataron a Álvaro había chicos de mi edad porque todos estaban en 2 Denuncias sin respuesta Álex, tras las denuncias a la Policia y la Comunidad de Madrid. Nueve meses, sigue sin respuesta ANGEL DE ANTONIO Ocio sin ley Ussía somos todos (Viene de la página anterior) do ese miedo. A mí no se me iba de la cabeza que me querían quitar el bolso por la cara, mi bolso, con mis cosas, con mi móvil, con mi Ipod... Mi orgullo estaba en aquel bolso y me cegué, ya ves que tontería De camino a mi casa me eché pegotes de maquillaje sobre la cara para que mi madre no viera las heridas, pero la sangre atravesaba la capa de pintura. Sabía lo que ocurriría, y que fue lo que ocurrió, si ella me veía así: a urgencias, a la comisaría... Todo una pérdida de tiempo. Fíjate el Balcón de Rosales tenía más de treinta denuncias, no tenía licencia de discoteca y lleva 30 años funcionando ¿dónde estaba la justicia todo ese tiempo? Nadie ha movido un dedo hasta que han matado a una persona. No sé, si a mí me hubieran matado aquel día... Mi madre me dijo sin contemplaciones que tenía derechos y que la ley me amparaba. Que me lo iba a demostrar. Pero yo sabía que poner una denuncia no iba a servir para nada. Y así fue. Un médico me curó e hizo un parte de lesiones. Por cierto, la enfermera que le ayudaba nos dijo que a su hijo le habían partido la nariz en otra discoteca el fin de semana anterior y tampoco pasó nada. Luego, con el parte de lesiones, fuimos a la Comisaría de Hortaleza y ahí estuvimos hasta casi las dos de la madrugada. Al día siguiente, y como le aconsejó el policía que nos atendió, mi madre volvió a la discoteca donde había pasado todo a presentar una reclamación que después llevó a la Comunidad de Madrid. Me dio miedo que mi madre volviera al local. A la discoteca una denuncia más o menos le da lo mismo y ella podía encontrarse allí con cualquier chulo que la hubiera hecho algo porque tú no sabes qué gente está Menores en locales nocturnos ¿Por qué los puertas testigos del delito, no hicieron nada? Yo no podía pensar, temblaba de los nervios, tenía sangre en la cara. Me habían dicho te vamos a rajar