Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
9 11 08 EL ZOO DE PAPEL RADAR Otra vez, el último gran combate A Óscar de la Hoya le duele la espalda. Y las rodillas. Se siente cansado, a sus 35 años, más fuera que dentro del ring, más cerca de los despachos, al frente de su empresa, Golden Boy Promotions. Pero aún le queda un gran combate, al menos uno, el 6 de diciembre, en Las Vegas, contra el filipino Manny Pacquiao. Dicen que será The Dream Match Y puede que sea el más grande de la historia, en efecto, al menos en dinero contante y sonante, que es la vara de medir de los promotores. Se espera una recaudación de más de 165 millones de dólares entre el pay per view (54.95 dólares cada compra, en la HBO) y la taquilla (17 millones) Con Óscar de la Hoya siempre se ha utilizado esa expresión que reza más o menos así: el mejor boxeador libra por libra de la última década; es decir, el mejor si se pudieran comparar todas las categorías, todos los pesos. En los últimos años, quizá por estirar su carrera, ha perdido algún combate que no debió disputar (39 victorias, 30 KO, 5 derrotas) Y ahora, cerca del adiós, ahí estamos: el boxeo vuelve a morir. No hay ninguna nueva estrella global, el título de los pesados es un cinturón deslucido, troceado en federaciones. Vuelve a agonizar, pensarán los pesimistas, como cuando se fueron Joe Louis y Mohamed Alí. J. F. ALONSO Geena Davis en el Despacho Oval de la Casa Blanca en la película Commander in chief Imagen de una presidenta de ficción Mujeres y negros en la Casa Blanca de Estados Unidos. También mujeres. Y el colmo, una mujer negra. POR ROSA BELMONTE os prejuicios son más malos que la carne de pescuezo. Estaba convencida de que había más presidentes negros de los Estados Unidos de ficción que mujeres presidentes. De que incluso en los terrenos inventados del cine y la televisión era más fácil que un hombre afroamericano llegara a comandante en jefe. Pero no. Por lo que respecta a la competición de negros y mujeres, el número es practicamente el mismo. 8 tíos y 10 tías. Dejaré un margen para el error con las rarezas que se me hayan escurrido, pero hay más hembras que han roto el techo de cristal para llegar de mentirijillas a la Casa Blan- Presidentes Antes de Obama en la vida real, hubo en la ficción más presidentes negros La historia de De la Hoya es de las que tanto juego dan en una película. Nació en una familia mexicano- americana, sobrevivió en Los Ángeles, ha Óscar de la Hoya y Manny ganado todo lo que Pacquiao, the dream match se puede ganar, participó en un reality show y hasta ha estado nominado en los Grammy latinos. Ahora le sobra el dinero. Y la fama. De momento seguirá levantándose a las cinco para entrenarse en el lago Big Bear, California, y ganar a Pacquiao, héroe nacional en Filipinas. Y puede que para algún combate más en 2009, pero estoy cerca del retiro ha dicho. Luego, cuando se apaguen las luces, el silencio, barruntan algunos. O tal vez no. L ca. Las más recientes y las más conocidas son las televisivas. La Mackenzie Allen de Geena Davis en Señora presidenta (2005- 2006) y la Caroline Reynolds de Patricia Wettig en Prison break (2006) Con ésta incluso se han permitido lo que sólo se habían permitido con el hombre blanco: hacerla un bicho de cuidado. Y es que con los bronceados (por citar a Berlusconi) presidentes Palmer de la serie 24 daba gusto. Hay quien se ha atrevido a decir que ver en la tele regularmente a esos dos brillantes y tranquilos comandantes en jefe (que alternaban la presidencia con pálidos seres malignos y fascistoides) ha contribuído a que los votantes estadounidenses se sintieran confortables