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9 11 08 ACTUALIDAD de senderismo- O por iniciativas como la empresa de atención a domicilio que han montado unas mujeres tras participar en un taller de geriatría. Abuelos que cuidar no faltan en estos pueblos Que se lo digan a Encarna, vecina de Pedro Martínez. Nos hemos mudado de pueblo, al noroeste de la provincia de Granada, a la comarca de los Montes Orientales, pero no de estadísticas, porque las cosas también están crudas por estos pagos: un 77,3 por ciento de parados, según el citado informe de La Caixa. Encarna era temporera; cuando tocaba coger la aceituna en Jaén tenía que hacer el petate con su familia. Ahora visita cinco ancianos al día y ha podido echar raíces. Atendemos unas 40 personas y tenemos 10 empleados dice Teresa Guillén, que, junto a dos socias, fundó la empresa Granteson al abrigo de la Ley de Dependencia. Reciben de la administración 560 euros al mes por persona dependiente y con eso cubren sueldos y gastos. No se harán millonarias, pero han logrado esquivar el paro. Junto al cerro Mengal, ideal para la práctica del parapente, Abderrahim Khair levantó una nave con sus propias manos. Ahora engordan en ella 1.500 cerdos. Una compañía se los trae pequeños, con 20- 25 kilos de peso, le proporciona el pienso y él los devuelve cinco meses después acreditando cada animal 110 kilos en la báscula. Recibe 8,41 euros por cerdo. Su iniciativa podría ser copiada por otros vecinos. Asegura que hace más el que quiere que el que puede y la frase suena a consigna para la vida. Pero su caso y el de Teresa son excepcionales. La temporalidad es el santo y seña de Pedro Martínez explica el alcalde, Julián Lozano. Así ha sido desde siempre, y es difícil que las cosas cambien La situación es asumida sobre todo por los habitantes de etnia gitana, que suponen más del 60 por ciento de la población. El cereal se impone en estas tierras ásperas; no muy lejos queda Jaén, donde reina la aceituna. Jiennense es Juan Francisco Fuentes. Emigró a Cataluña, donde empezó a trabajar de albañil y subió todos los escalones hasta convertirse en promotor inmobiliario. Ahora ha invertido parte de sus ahorros en un cortijo en Pedro Martínez. Tenía la ilusión de poder explotar mi propio olivar. Pero a la hora de la verdad me cuesta formar una cuadrilla estable; de hecho, tengo que renovarla cada día, pues hay temporeros a los que les viene mal ir al campo una jornada concreta, o recuperan el subsidio de paro y deciden quedarse en casa. No prosperan, pero les da igual. En la finca hay trabajo todo el año. Ofrecí tres empleos, vivienda, luz, agua, un huerto y una paga razonable... y tuve que contratar a rumanos Maneras de vivir Al abrigo de la Ley de Dependencia, la ayuda a domicilio se ha convertido en un pequeño filón de empleo en Pedro Martínez Crisis Viaje a los pueblos del paro crónico (Viene de la página anterior) me, bien, si no... lo comprenderé ¿Qué voy a hacer, meterlo en la cárcel? Le sirvo, claro, esperando que esto se reactive algún día, aunque soy poco optimista En tiempos de crisis es preciso aguzar el ingenio. La empresa de Manuel está confeccionando pantalones de laboral para pedidos pequeños que no merece la pena ir a buscar a China. Los chinos ya hacen incluso vestidos de gitana y los venden a mitad de precio. Falta que se introduzcan en el mercado de capas y capirotes para los nazarenos. Todo se andará. Y el Gobierno, entretanto, me da 1.500 euros por contratar un trabajador. ¿De qué me sirve eso? Le propongo lo siguiente: una exención de pago de la Seguridad Social durante un par de años, mientras escampa. Que me perdone 400 euros por empleado al mes y yo no envío a nadie al paro. El Estado se ahorra un buen dinero en subsidios y todos salimos ganando. Si no, me quedo solo y voy a China a hacer negocios. Con una mano compro y con la otra vendo. Ese es el panorama El alcalde de Zagra promociona con orgullo su pueblo. Rememora la fiesta que se ofreció a la Guardia Civil cuando se pudo conservar el retén. Y cómo hace 30 años el municipio se segregó de Loja. Cree que Zagra tiene futuro. Tal vez pase por el turismo- -tenemos cinco apartamentos rurales y queremos rehabilitar el castillo y abrir rutas Los escolares temporeros En Pedro Martínez también se aprovechan las subvenciones para adecentar el pueblo. Por ejemplo, levantando un Taller de Empleo. El reciclaje de los trabajadores es automático: Joaquín y Víctor han pasado de la vendimia a la albañilería (se afanan en la construcción de un gimnasio) y, en breve, marcharán a Jaén, al olivar. Otros vecinos les sustituirán en la obra. Y después, a esperar medio año hasta que las uvas nuevas estén a punto. Sebastián hace reformas en el colegio Padre Manjón. Pero también le espera un viaje con los suyos. El problema lo tienen los zagalicos, que no se centran en los estudios afirma. El asunto no es baladí. De los 101 alumnos con que cuenta el centro, unos 40 se van con sus padres a la aceituna señala el director, José García Palenzuela. Cambian de colegio, de profesor, de compañeros... Y después, en marzo, regresan aquí. La adaptación es muy complicada. Tenemos niños con 3 ó 4 años de desfase curricular. En un aula puede haber 15 con 8 niveles distintos. La inmensa mayoría requiere refuerzos Juan, que acaba de regresar de la vendimia en Ciudad Real, confiesa que le resulta muy duro dejar aquí a sus hijos al cuidado de parientes. Sus chicos son escolares temporeros