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2 11 08 70 ANIVERSARIO La Acrópolis de Atenas, la Hélade eterna viva en la Grecia actual AP El regreso Una Grecia entre dos siglos (Viene de la página anterior) tiva que pararan para volver a contemplar el Palacio de Psijicó. Lamentablemente, hoy el edificio se encuentra casi en ruinas, tras haber sido abandonado durante años y vendido por el Ayuntamiento en subasta pública al armador chipriota Hatzioanu. El Estado español intentó adquirir la propiedad durante tal licitación, pero el precio superó el presupuesto disponible y los esfuerzos posteriores para adquirirlo no han dado resultado. En aquella ocasión, la Reina penetró en el edificio, subió hasta el primer piso y, desde allí, se asomó a la ventana para saludarnos. No hizo ningún comentario sobre el deplorable estado del edificio, cubierto de pintadas, destrozado. Durante este viaje también acudió a visitar de nuevo a su querida profesora, la señora Arvanitopulu, que ya se encontraba ingresada en una residencia junto al mar. Quizás una de las visitas que más satisfacciones le depararon fue la que hizo con ocasión de los Juegos Olímpicos del verano de 2004 en Atenas. La Reina estuvo durante casi todos los Juegos acompañada de varios miembros de su familia, y vestida siempre con ropa del equipo nacional español para animar y mantener alta la moral en todo momento. No se perdió ni un acontecimiento deportivo en los que participaran atletas españoles, a quienes animaba y con quienes compartía mesa durante el almuerzo, en el que ella misma se servía ensaladas en el autoservicio de la villa olímpica. Durante los Juegos Paralímpicos incluso repartió algunas medallas, como la de oro entregada a Anaís García Balmaña, ganadora de la prueba de natación de 100 metros libres en la piscina cubierta. En octubre de 2007 se emocionó cuando el actual alcalde de Atenas, Nikitas Kaklamanis, le entregó la Medalla de Oro de la ciudad (decisión votada por unanimidad por el Consejo Municipal, aunque en principio no debía de haber ni un monárquico) en reconocimiento a su papel de embajadora extraordinaria de Grecia y representante de sus valores La Reina contestó con un bonito discurso en perfecto griego, al término del cual, mientras era felicitada, preguntó con mucha seriedad: ¿Lo he hecho bien? En declaraciones a ABC, el alcalde recuerda cómo conoció a la Reina por primera vez en el Cincuentenario del Centro de Puericultura Mitera (Madre) cuando por enton- ces él era Ministro de Sanidad: Su familia había dejado su huella en esa institución. Y ella misma dejó su espíritu, ofreciendo su cariño, protección y cuidados a los niños del centro como voluntaria Esa cercanía y humanidad, ese amor a su tierra de origen estuvieron muy presentes en el momento del galardón ofrecido por el Municipio de Atenas. Mi decisión se basó en que no olvida su patria, su lengua y cultura, nuestra cultura, sin regatear esfuerzos. Fue una decisión adoptada en el consejo municipal por unanimidad, lo que demuestra que podemos apreciar la personalidad, la humanidad, con independencia de puestos y títulos Y por cierto, recuerda el alcalde, la Reina leyó con absoluta corrección su discurso, pese a haber estado tanto tiempo fuera de Grecia Dónde va la Reina Restaurantes. En sus visitas atenienses Doña Sofía ha ido con frecuencia a comer al restaurante Dafne en la zona de Plaka, donde se sirve comida griega casera (Lisicratus 4, tel. 210 3227971) al Pil Pul cocina griega sofisticada con una vista espectacular de la Acrópolis (calle Apostolos Pablo 51, Thisio, tel. 34 23 665) y a tabernas de la zona de Plaka y alrededor de la Acrópolis donde toma ensaladas con queso feta y hojaldres de queso tiropitas También le gusta el restaurante de pescado Lambros al borde del mar en Vuliagmeni, frente al lago (tel. 210 89 60 144) donde iba con sus padres a tomar marisco. Actividades culturales. En sus visitas, la Reina aprovecha para visitar museos y exposiciones, acude a la librería Eleftherudakis, frente a la Catedral Católica, donde adquiere libros para niños y mayores, a veces consultando por el móvil con su familia para orientarse en los regalos. Compras. Doña Sofía recorre las tiendas de la zona de Plaka, le gustan las pulseras y collares con ojos de cristal (tradicional remedio contra el mal de ojo, creencia muy extendida en Grecia) Los colecciona y regala. Y sí, paga ella misma con su monedero. Cuida mucho su línea, porque le regalan cantidades de dulces caseros que le encantan e intenta tomar sólo uno de cada. Cafés. La Reina toma café (con sacarina) con amigas en el centro del barrio de Kolonaki, en la misma plaza. Cuando lo hace, se colapsa esa parte elegante de la ciudad, ya que todo el mundo de los alrededores avisa a sus amigos, que acuden corriendo a verla. Y con frecuencia invita a tomar el té en el hotel donde se aloja en Atenas (en el Grande Bretagne de la Plaza de la Constitución o en el Hilton)