Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12- 13 D 7 LOS DOMINGOS DE Orson Welles en plena retransmisión del ataque marciano. Arriba, en la rueda de prensa posterior a la emisión del programa te gris. No, realmente son tentáculos, ahora lo veo mejor. Es una criatura grande, mayor que un oso y brilla como el cuero húmedo. Pero esa cara... ¡Es algo indescriptible! Apenas puedo aguantar sin salir corriendo. Los ojos son negros, la boca tiene forma de V y le cuelga una saliva repugnante... El pánico se apodera de Mary y de decenas de miles de radioyentes que no han escuchado la introducción de Welles y creen que Marte está invadiendo la Tierra. O quizás sean los nazis. Las crónicas recogen auténticas historias de terror. En Newark, Nueva Jersey, decenas de familias abandonan sus hogares cubriéndose la cabeza con toallas. En Nueva York las estaciones de ferrocarril y terminales de autobuses sufren colapsos ¡Dense prisa! exclama una mujer que ha solicitado el horario de los trenes. ¡Está llegando el fin del mundo! En Pittsburg un hombre encuentra a su esposa en el cuarto de baño con una botella de veneno en la mano y gritando: ¡Prefiero morir así! En Alabama y Nueva In- ABC glaterra las calles están atiborradas de coches de gente que pretende huir. En Harlem, Mary se refugia en una iglesia para rezar... Nadie parece haber escuchado el final de la emisión, cuando Welles vuelve a aclararlo todo. Peces gordos llaman a la CBS para pedir la cabeza del astro. La Prensa y la Policía asaltan el estudio, donde el equipo queda recluido toda la noche... Al día siguiente, el New York Times titula en portada: Oyentes de radio en pánico toman como un hecho real un drama bélico. Muchos abandonan sus hogares para escapar de un ataque de gas procedente de Marte. Las llamadas telefónicas provocan que la Policía irrumpa en la emisora que retransmitía la fantasía de Wells El episodio pudo significar el fin de la carrera de Orson Welles, pero después de broncas, querellas y disculpas fue el comienzo de su mito. El 7 de diciembre de 1941 Welles lee poemas de Walt Whitman en la radio cuando le dicen que Pearl Harbor está siendo atacado. La cadena no consiente que él informe sobre el asunto. La gente creerá que estás repitiendo el truco de los marcianos Días después, el presidente Roosevelt le envía un telegrama recordándole con amarga ironía el cuento de Pedro y el lobo. Guión completo del programa (en español) http: www. abc. es gestordocumental uploads Cultura guion espa orson. pdf Descarga de la emisión original: http: www. radiofonistas. org 00 radiof onista RADIOES radioes. html Los expertos opinan ¿Sería posible ahora? Hemos pedido a dos grandes de la radio su valoración sobre el efecto que produjo la dramatización radiofónica de La guerra de los mundos y sobre la posibilidad de que algo parecido volviera a repetirse. Éstas son sus respuestas. Atemorizar a través de la radio es muy fácil Luis del Olmo, director del programa Protagonistas de Punto Radio Aquel 30 de octubre de hace setenta años la radio dio un salto extraordinario en las conciencias de la gente. Lo que hizo Orson Welles con La guerra de los mundos nos sirvió a todos para darnos cuenta del arma extraordinariamente dañina o extraordinariamente magnífica que puede ser este medio de comunicación. Hace ocho años hicimos una experiencia parecida cuando estaba en Radio Popular y tuvimos que detener la transmisión, porque empezaban a llamar oyentes asustados. Atemorizar a través de la radio es muy fácil, por eso hay que conocerla y amarla profundamente para no jugar con ella Nuestra sociedad es menos ingenua Iñaki Gabilondo, director y presentador del informativo de noche de Cuatro La emisión de Welles fue la demostración del poder de la radio y de su capacidad de sugestión extraordinaria. Fue un ejemplo absolutamente redondo y memorable de una radio que había llegado muy lejos como medio de expresión, no sólo de información, en una sociedad más inocente que la nuestra. La sociedad actual es menos inocente pero más histérica y vulnerable al miedo. Además, la crisis económica está presentando en sociedad un nuevo actor: el miedo global. Sopesando todo esto, creo que si se produjera algo parecido ahora estaría muy relacionado con el bolsillo y no afectaría sólo a un país, tendría alcance mundial