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26 10 08 EN PORTADA Fin de era El sueño americano, en crisis (Viene de la página anterior) rrilar la recesión financiera. Estos tiempos turbulentos anuncian que los sueños de comprarse una vivienda o jubilarse se desvanecerán El sueño americano es una gran mentira y por eso no tiene mucho sentido preguntarse si está llegando a su fin, dado que nunca ha existido asegura el profesor de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) José Luis Madrigal, especializado en los clásicos españoles, nacido en Madrid en 1957 y residente en EE. UU. desde hace más de 20 años. El sueño fue un eslogan acuñado en los años treinta durante la depresión por algún listillo para ilusionar al personal. Porque ¿qué es en definitiva el sueño americano? ¿Un matrimonio feliz que se compra una casa con jardín y que tiene dinero suficiente para enviar a sus hijos a una gran universidad? Ciertamente este sueño particular de bienes materiales se da con más frecuencia en los Estados Unidos que en otros sitios, pero eso no quiere decir que esté al alcance de todos y ni siquiera de una mayoría. Ni ahora ni hace veinte ni hace sesenta años... No nos engañemos. El contrato de la sociedad americana con sus miembros es trabajar a destajo- -diez, doce horas al día- -por un salario que permita satisfacer las necesidades primarias y quizá, si hay Una gran mentira suerte, tener un remanente para educación y ocio. Y casi siempre sin la protección social que existe en Europa. Capitalismo crudo Para Isaías Lerner, también profesor de la City University of New York, cuando se dice sueño americano le gustaría saber si se refiere a la propaganda gubernamental, una familia, con una casa, dos niños, con un automóvil... Todo eso está ahora en quiebra... El fracaso de la revolución Reagan está llegando al último suspiro. El sueño americano que nos propuso el capitalismo sin regulaciones es una mentira Nacido en Buenos Aires en 1932, halló en EE. UU. refugio de los milicos argentinos. Sostiene Lerner que si llega a ganar el partido demócrata ciertos aspectos de lo que fue el new deal van a volver a ponerse en marcha, porque ha quedado mucha gente desamparada Su mujer, Lía también profesora de CUNY y también enamorada de los clásicos españoles, nacida en Corrientes en 1941, señala que the American dream fue una especie de entelequia que duró poco tiempo. Hablar del sueño americano significa hablar de los años de prosperidad que siguieron a la Segunda Guerra Mundial. El new deal que fue el instrumento de Roosevelt para detener el avance de ideologías de izquierdas, contentar a la gente antes de que se metieran en una revolución socialista. Estamos al final de un ciclo de capitalismo puro y duro alimentado por ideologías neoconservadoras que han terminado con el sueño americano Hoy día queda muy poco del llamado sueño americano. Esto se debe al nefasto e incompetente gobierno de los últimos ocho años... Las oportunidades de progreso continúan evaporándose, la educación va de mal en peor y la diferencia entre clases sociales, entre los que tienen más y los que no tienen, sigue aumentando. Las elecciones del 4 de noviembre son de vida o muerte para el futuro de los Estados Unidos Son palabras del director René Buch, nacido en Santiago de Cuba en 1925. Lleva desde 1949 en Estados Unidos, y desde 1952 en Nueva York, donde dirige el teatro Repertorio Español. Como canadiense nacido en 1941, sólo me convertí en ciudadano estadounidense en 1951, cuando mi familia se instaló en Alaska dice John Bennet, ex miembro del Departamento de Estado. Sin embargo, he pasado la mayor parte de mi vida, y virtualmente toda mi vida laboral, trabajando fuera de Estados Unidos al servicio del gobierno, sobre todo en el Tercer Mundo y lugares conflictivos. Un aspecto sorprendente de los americanos es su optimismo, incluso cuando se enfrentan a tiempos difíciles como los que acabamos de inaugurar con recesión económica. La enseñanza que cabría extraer es que quienquiera que sea el que gane la Casa Blanca, y prevalezca en el Senado y en la Cámara de Representantes, es que vea con claridad que lo que hagamos esté en consonancia con la comunidad internacional. Actuar solos, como hemos podido comprobar a lo largo de los últimos ocho años, sencillamente no funciona Elecciones de vida o muerte Un aspecto sorprendente de los americanos es su optimismo, incluso cuando se enfrentan a tiempos difíciles como los que acabamos de inaugurar dice John Bennet Consumimos, no fabricamos El famoso Joe el Fontanero, convertido en prototipo de hombre de clase media cuyo voto se disputan Obama y McCain AFP Que sea sin embargo el Joe Bageant autor de Crónicas de la América profunda quien diga la última palabra: La realidad es que nuestra economía actual consiste en tener en danza permanentemente 250 millones de vehículos dando vueltas por ahí, de casa al curro y del curro a la zona comercial, y sus ocupantes comiendo todo el día pollo frito. No fabricamos casi nada. Nos limitamos a consumir un petróleo cada vez más escaso en barrios urbanizados cada vez más extensos y alejados de los lugares de trabajo, y que van construyéndose con el dinero de las hipotecas prestadas a gente que no tiene la menor idea de lo que está ocurriendo Un sueño americano, quizás una pesadilla.