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2- 3 D 7 LOS DOMINGOS DE Un ciudadano de Nueva York sentado frente a las oficinas de una empresa de inversiones en Bolsa bien visto compartir la riqueza de los ricos con los pobres... quizás si el sueño es definido así mejor sería que se esfumara Viniendo de América Latina, el dramatismo de la pregunta me parece fuera de lugar, casi absurdo. A este país le queda mucho por hundirse para que podamos empezar a hablar de miseria, y si ese fuera el caso yo no me preocuparía tanto por el destino del sueño americano como por la situación de caos político y guerra que se extendería por el resto del mundo. ¿Hace falta recordar que las exportaciones de China, India y la mayor parte del Tercer Mundo están sostenidas por el consumo estadounidense? se pregunta a su vez Claudio Iván Remeseira, nacido en Buenos Aires en 1960 y vecino de Nueva York desde 2001, director del Hispanic New York Project de la Universidad de Columbia. A pesar de la nubes negras que nos envuelvan en esta temporada, soy bastante optimista sobre el futuro del sueño americano dice Jonathan Brown, nacido en Springfield, Massachusetts, en 1939, y profesor de Historia del Arte, un amante de la pintura española. A mi edad, he visto ya varias crisis económicas en este país. Cuando me trasladé desde los claustros silenciosos de la Universidad de Princeton a la ruidosa calle 78 de Nueva York en 1973 (sede del Institute of Fine Arts) pasábamos una crisis muy fuerte. De hecho, el presidente de nuestro patronato, el venerable financiero John L. Loeb, me comentó que la situación era peor que en 1929. Pero sobrevivimos. Sí sería peligroso el triunfo de McCain en las elecciones. Un cóctel de 8 partes de Bush y cuatro más de McCain y Palin mataría el sueño americano para la clase media y para todos los habitantes del país Para David Rosas, ecuatoriano de Quito, donde nació en 1978, con nueve años en Nueva York y empleado en un garaje, el sueño americano está vinculado a la clase media porque es la única forma en que se puede hacer realidad. Si esa clase media acaba cayendo en la inseguridad y la miseria el sueño americano terminaría siendo sólo un sueño Yo creo que la idea del sueño americano todavía existe. A pesar de la crisis, hay opciones, porque es un mercado de riesgo donde hay ciclos altos y bajos. Al menos comparado con los paises de donde venimos, las opciones son mucho más claras incluso en medio de una crisis asegura Juan Carlos L. Albarrán, nacido en La Habana en 1971, profesor de estudios latinoamericanos en la Miami University de Oxford, Ohio. Para la partera peruana Eugenia Montesinos, tras 20 años en los States la respuesta es un resonante no: El sueño americano está muerto en un país donde todos AFP AP her piensa que el panorama no puede sino calificarse de tragedia nacional Aunque confía en que los votantes lancen en noviembre un mensaje claro: Afortunadamente hay un candidato que cuenta con la visión necesaria para hacer frente a una tarea monumental Obama. Bette Lawler, nacida en Trenton, Nueva Jersey, en 1956, directora de operaciones del Instituto Americano de Ingenieros Químicos, está preocupada por el sueño americano en muchos frentes, como el de que si trabajas duro podrás salir adelante y conseguir lo necesario para ti y tu familia Algo que ahora le resulta cada vez más difícil de creer. Le preocupa que si EE. UU. es un lugar donde no se puede ser musulmán, donde no se pueden tener diferentes puntos de vista, donde si no llevas un pin con la bandera no amas a tu patria, donde está bien mentir acerca de la guerra mientras centenares de miles de personas mueren, donde no está Incredulidad Hay que sanar las almas de los americanos y hacer que despierten de esa abundancia de artículos de consumo y espectáculos que los idiotiza opina el escritor Joe Bageant ¡Qué desastre! Siento como si viviera en un país del Tercer Mundo donde la inflación sube cada día. Estamos asustados afirma la peruana Eugenia Montesinos estamos frustrados, asustados y hartos de esta situación en la que nos ha metido el gobierno. ¡Qué desastre! Siento como si viviera en un país del Tercer Mundo donde la inflación sube cada día. La comida, el gas, y un futuro incierto... ¿Qué voy a hacer con mis hijos, que están listos para ir a la universidad? No podemos pagarla. Son tiempos aterradores Al llegar a los Estados Unidos, hace casi diez años, mi estatus salarial me ubicaba entre la clase media. Bajo las condiciones financieras actuales, mi condición es de clase pobre alta escribe Clara María Montesino, nacida en Cuba y licenciada en Bioquímica, que se dedica a la investigación biomédica en Nueva York: Siento una profunda frustración ante el sistema democrático representativo y me siento cada día menos integrada socialmente. A menudo me pregunto si valió la pena perseguir el sueño americano. Mi sueño consistía en la búsqueda de un hogar tranquilo, educación y estabilidad para mi hija. Todo eso hoy está en la punta de una aguja. Además, el precio es alto. Hoy vivimos solas o solo vivimos para sobrevivir. Mi familia está en Cuba, y a pesar del contacto siento que ahora les extraño más que nunca Quien enseñó primero inglés a la hija de Clara, como a muchos otros niños llegados de decenas de países sin hablar una palabra de inglés, fue una maestra de inglés como segunda lengua Judy Geller- Marlowe, nacida en Brooklyn en 1949, considera que el sueño americano le está haciendo desca (Pasa a la página siguiente)