Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
19 10 08 EN PORTADA Imagen de la bandera de EE. UU. en la Bolsa de Nueva York, en una jornada de frenéticas caídas EFE Crash El fin de los brujos del dinero (Viene de la página anterior) pleos en el sector financiero, aporta el dato de que este verano se ha registrado un volumen de taquilla en el cine que no se daba desde la década de 1960. La gente busca algo de evasión y diversiones más normales Para Javier, muchos brokers tienen el deseo, no siempre fácil de cumplir, de reducir la velocidad con la que van por la vida. Tiene unos cuantos amigos que, después de veinte años en la City, están pensando en volver a sus países de origen, pero no porque hayan perdido su empleo o vayan a recibir menos bonificaciones. Quieren un lugar más tranquilo. El competitivo sistema les ha defraudado, y piensan que para ganarse la vida hay sitios más civilizados Podríamos decir que la City sufre un repliegue humano, pero no es menor la contracción urbanística que padece. Planes para la construcción de dos nuevos rascacielos han sido archivados y numerosos comercios de la zona podrían cerrar si desciende la población labo- ral. Un fenómeno que no sólo afecta al centro de Londres. En 2007, la actividad financiera y servicios profesionales vinculados a ella, como consultoras y despachos de abogados, supusieron el 14 del PIB británico y un tercio de la economía de la ciudad de Londres. El más de medio millón de empleados de la City, además, tiene un peso fundamental en el mercado inmobiliario de áreas residenciales, como Chelsea, Kesington, Fulham, Docklands y Greenwich. Si quieres salir a cenar a lugares de moda, no hace falta que llames con dos semanas de antelación, ahora puedes hacerlo el mismo día cuenta Íñigo de Luisa, de Cuatrecasas. Antes era siempre complicado entrar a tomar una copas en un club si no estabas en la lista de invitados. Ahora te llegan promociones por correo electrónico Son las ventajas de la nueva situación, puestos a mirar el vaso medio lleno mientras queden unas gotas de agua. Para alegrar el sombrío ambiente, a Íñigo le gusta con- Humor en la City tar los chistes que circulan por la City. Además del que abre este artículo, cuenta otros dos: Esto es peor que un divorcio: he perdido la mitad de mi patrimonio y aún conservo a mi mujer O: ¿En qué se diferencia un banquero de inversión y una pizza gigante? Pues en que la pizza puede alimentar a un familia de cuatro Optimista a medio plazo es Juan Carlos Machuca, de Uría: La City va a salir de esto, por supuesto que sí. Es algo que se veía venir, pero esta crisis no ha sido como las precedentes, porque ahora todo es online, el pánico y las buenas noticias llegan a todas partes al segundo Esto no se había visto nunca exclama Rodrigo Rodríguez, para quien la vida en la City es igual que una montaña rusa: Si en los picos altos no te compras un ferrari, ni en los picos bajos vendes tu casa, entonces puedes sobrevivir. Si no sigues esa filosofía, mejor no seguir en esto Rodrigo entra a trabajar en las oficinas de Credit Suisse de Canary Wharf a las 6.45 de la mañana, y sale a las 9.30 de la noche. A mi mujer es que ni la veo Su mujer es Nayke García, que trabaja también con un horario muy exigente en JPMorgan, a suficiente distancia para que el matrimonio no pueda verse en la pausa del mediodía. La gente trabaja aquí catorce y quince horas, todos tienen miedo de perder el trabajo No abandonar la silla porque te la pueden quitar o porque en días de terremotos bursátiles no se puede quitar el ojo a la pantalla de los valores ha reducido al mínimo el tiempo para comer. Siempre se ha impuesto el sandwich para el lunch, pero ahora hay más colas que nunca en los establecimientos de comida para llevar explica Nayke. También es una cuestión de ahorro ante la crisis. De hecho, en el establecimiento de la cadena Prêt à Manger y Birley Sandwiches de Paternoster Square, la plaza que hay junto a la catedral de San Pablo, donde está la Bolsa de Londres y el sitio en el que hemos quedado para tomar la fotografía de grupo, no paran de despachar. La plaza se llena de ejecutivos presurosos, que enseguida vuelven a sus mesas de trabajo: la Bolsa está sufriendo otra de sus caídas. El caso Izaga o el riesgo de quebranto psicológico La enorme tensión en la que se encuentran los empleados de la City, sufriendo durante horas la mala evolución de las Bolsas y siendo conscientes de que junto con esa línea descendente se precipitan también al vacío sus propios puestos de trabajo, no ha desembocado de momento en ningún crimen o suicidio. Los únicos ramos de flores depositados lo han sido en un irónico homenaje callejero al finado boom de beneficios. Pero el riesgo de quebranto psicológico es permanente. El episodio último más terrible es el del alto ejecutivo bilbaíno Alberto Izaga, que el año pasado, en estado de locura, estampó contra el suelo a su hija de dos años, provocándole varias roturas craneales. Izaga, de 47 años y directivo de Swiss Re, fue declarado no culpable de la muerte en el juicio celebrado en enero. El tribunal consideró que se trataba de un caso excepcional de un excelente padre de familia y buen profesional cuya mente súbitasmente descarriló. Por sus extrañas manifestaciones en la madrugada del 3 de junio de 2007, cuando sin haber podido dormir se mostró alterado y mató a su hija, parecía obsesionado con una película de terror que él y su mujer, natural de Cabo Verde, habían visto. Pero se cuenta también con que el exceso de trabajo y la presión laboral en la City estuvieron entre los detonantes.