Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12 10 08 LA IMAGEN Moda guay en la algarada TEXTO: ALBERTO SOTILLO FOTO: KEREK WONGSA (REUTERS) os manifestantes del sureste asiático siempre han sido unos fashion victims del motín, la algarada y la lucha callejera. Aún se recuerdan aquellos míticos estudiantes surcoreanos que se batían contra la dictadura militar con la disciplinada coreografía de un ballet, pintureras bandas y cintas en la frente y consignas cantadas con el brío de un coro de Verdi. A aquellos fashion luchadores de la democracia en Asia les han tomado el relevo estos manifestantes tailandeses que se sublevan contra el régimen con un atalaje de lujo. Véase el luchador de la imagen. Chupa- guay con estampado de dibujo animado, guante blanco en la diestra para evitar callosidades por lanzamiento de piedra, barra de acero con lazo para su más fácil transportabilidad, aerodinámico casco de motorista, brazalete identitario, portaherramientas sujeto a la cintura y zapatillas con cordones desatados que dan al guerrero callejero un imprenscindible toque de desaliño y temeridad. A su izquierda, un pack de botellas de agua mineral para refrescarse en el fragor de la batalla. La crisis política se agravó en Tailandia después de que el Constitucional del país obligase a dimitar al ex primer ministro Samak Sundaravej por simultanear su jefatura del Gobierno con la presentación de un programa de cocina en televisión titulado Cocinando y protestando en el que ponía a caldo a sus colegas en la función pública. Sundaravej fue obligado a dimitir, pero los manifestantes se sublevan contra la realidad de que continúe en el gobierno el mismo partido del ex primer ministro cocinero y sus chiflados populistas. Se sublevan contra una amarga realidad, porque por muy impresentables que les parezcan los camaradas del ex primer ministro marmitón, éstos siguen ganando elecciones y preparan una reforma de la Constitución para no dejar de ganarlas nunca más y seguir simultaneando la alta función pública con la pedagogía culinaria. Quizás la moda sea sólo otra manera de evadirse de una prosaica realidad: como esos adolescentes que no han podido descubrir a Baudelaire y deben conformarse con hacer manifiesta su protesta enseñando los calzoncillos sobre el alicaído pantalón. L Un joven se enfrenta con la Policía en una manifestación contra el Gobierno en Bangkok