Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
5 10 08 ACTUALIDAD Último retrato del torero Juan Belmonte, que aparece junto a un cuadro de Julio Romero de Torres Gyenes Las mejores fotos de sus años en ABC Su obra puede verse hasta el próximo 11 de enero en la Sala de Exposiciones del Canal de Isabel II. En estas páginas recogemos una selección de los inolvidables trabajos que publicó en nuestro diario POR PEDRO TOUCECA FOTOS: GYENES. ARCHIVO ABC enían sus fotos magia, y no sólo porque fuera magiar sino porque búscaba el duende y el arte en el retrato con una aplicación casi pictórica. De hecho, él reconocía que su gran maestro era Velázquez. ¡Ojalá pudiera retratar como él pintó! dijo una vez para expresar algo que no podía contar con mil imágenes. También había admirado al francés Gaspard- Félix Tournachon, Nadar -uno de los pioneros del retrato fotográfico- y recogió en España la antorcha de otros maestros de la imagen como Alfonso Sánchez García o José Luis Campúa. Juan Gyenes nació en Kaposvar (Hungría) el 21 de octubre de 1921. Su padre era director del conservatorio de su ciudad y la música estuvo muy unida a él desde la infancia (en uno de sus autorretratos más célebres aparece tocando el violín en su estudio) La fotografía es tener cuerpo, alma y sensibilidad musical dejó también dicho. Cuando apenas contaba dieciséis años comenzó a trabajar como fotógrafo en una revista de Budapest, Szinhari Elet A esa época pertenece la célebre foto prohibida del duque de Windsor. Según parece, Gyenes recibió en encargo de su director de fotografiarlo como fuera El Príncipe de Gales, futuro Eduardo VIII y más tarde duque de Windsor en el exilio, visitaba entonces la capital húngara de incógnito en compañía de Wallis Simpson. Gyenes se subió a un andamio y desde allí tomó las fotografías de la pareja. Pero la Policía, después de obligar al fotógrafo a entregar la cámara, veló la película. Días más tarde se publicó la foto. El jefe de la Policía, asombrado, llamó a Gyenes. Éste le contó que tenía dos cámaras y una la había dejado encima del andamio. Curiosamente, treinta años después, en 1964, el duque de Windsor se presentó en el estudio de Gyenes para que le retratase. En sus primeros años como profesional cubrió también los Juegos Olímpicos de Berlín (1936) Luego marchó a Inglaterra, sin hablar una palabra de inglés, y fue reportero del New York Times en Londres y corresponsal de este periódico en Egipto durante dos años. Al al final de esta etapa, en 1940, llegó a España. En 1948 inauguró su propio estudio en Madrid y creó su famoso escaparate de la Gran Vía, en el que cada semana cambiaba las imágenes. Durante años fue el retratista del poder político y de la aristocracia, pero también del mundo del arte. En mis comienzos busqué a los grandes intérpretes de las artes y las letras y siempre los encontré: a Pablo Casals, en el Festival de Prades; a Picasso, en Vallauris; a Antonio en la Ópera de Helsinki... También fue un gran retratista de mujeres, a las que prefería fotografiar a partir de las cinco de la tarde. T