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4- 5 D 7 LOS DOMINGOS DE Juan Ramón Profesor en un gueto En la escuela también se hacen guiños a los gitanos Aquí no se viene a enseñar sino a sobrevivir. Antes que maestros somos padres, vigilantes, guardianes... Ana Giménez Doctora en Antropología El gueto es un anacronismo, una vergüenza social y una indignidad en una España democrática Juanjo, el fugado con sus padres Giménez está decidida a quebrar la maldición del gueto batir. Lo mismo que ocurre para algunos extranjeros con el gitano. Primero fue con los desayunos, que como llegaban tarde a clase también llegaban tarde a los bollos, y liaron una buena con que los profesores les estaban dando toda la comida a los de afuera De modo que se acabaron los almuerzos. Y no es fácil tomar una decisión así: van tres palizas a profesores, según las cuentas del claustro. Estos héroes- maestros intuyen que los gitanos que quieren cambiar el destino de los niños con el proyecto Cosmos lo que les están pidiendo con que denuncien el absentismo es casi una inmolación. Juan Ramón explica que si ellos denuncian las faltas de asistencia y eso llega al fiscal de menores y la autoridad interviene con la familia, el que sale a las cinco por la puerta soy yo, ¿a por quién se cree que van a venir? Por eso reconocen que no se denuncia, que se pasan por alto las ausencias, que se acumulan en historiales de casos perdidos, esos de los que hablaba Montañés. Pero si no denuncian las ausencias, las gitanas de la mediación lo tienen crudo cuando van hasta las casas de los que han faltado, amenazando a las familias con que si no llevan a los niños irán a la cárcel. Pero es como el cuento del lobo: la denuncia no llega, el fiscal no actúa, la familia queda impune. Y a la gitana de la mediación que sueña con ver a todos limpios y en clase, a la hora, la toman por el pito del sereno. ¿Enseñanza obligatoria? Jo tinc un somni ¿Qué soñaría la maestra de deporte que el año pasado llevó a su equipo del gueto a jugar al fútbol contra el British de Villareal? Los del British, como pinceles, y los del San Agustín, como se pudo. Al 25- 0 a favor de los british, claro, los vencidos empezaron a repartir leña y dicen los que lo vieron que no quedaron en pie ni las farolas. ¿Qué piensa un niño que vive la escuela desde un gueto? Dolors, la maestra que es todo vocación, me confiesa que eso es lo que la ha removido para venir hasta San Agustín. Me inquieta, siento una curiosidad infinita por conocer lo que pasa por sus cabezas Hemos venido a Castellón porque la antropóloga gitana Ana Giménez, que ha investigado los guetos en toda Europa- -considerando que lo eran por encima del 50 de concentración de marginalidad- ha puesto en marcha un proyecto innovador en España que apoya la Generalitat valenciana, y que este mes de septiembre da sus primeros pasos. No porque el cole gueto sea patrimonio castellonense: un estudio de la Jaime I contabilizó más de 300 repartidos por nuestra áspera piel de toro. Que yo conozca- -explica Giménez- -no hay un solo sitio que se libre, aunque nos faltan datos de la Administración. Una escuela gueto en la España del siglo XXI es un anacronismo, una vergüenza social, además de una indignidad para una sociedad democrática. Pero pasa en toda Europa. Pasa con los gitanos y pasa con los inmigrantes que van a colegios donde no aprenden casi nada. En Francia, Italia y Portugal ocurre de forma deningrante y, como sucede en nuestro país, se presenta como un problema irresoluble. Es insostenible. Los niños reproducen lo que ven, y aunque sólo fuera por egoísmo, la sociedad debería actuar para protegerse, en el mejor de los casos, de futuros subsidiarios de servicios sociales cuando no de futuros delincuentes Por eso el equipo Cosmos de la antropóloga trata de investigar y desde la propia experiencia del aula dar respuestas para resolver el día a día. Armando a profesores hoy desarmados en el aula. La solución está en la formación de docentes. El maestro- -y lo dice ella que es profesora- -tiene que transmitir el conocimiento y crear expectativas para los alumnos. Pero yo me he encontrado en mi propia clase a estudiantes que serán maestros en dos años y que creían que apartheid era un equipo de fútbol americano y Mandela una marca de lavadora. Mire, en el informe Pisa no estamos a la cola por casualidad. Hemos tocado fondo y algunos excavan, como sucede en el gueto. Además hay muchos tipos de concentración en la educación pública. También están los guetos guay coles de la costa de Alicante donde el el 70 por ciento del alumnado es inglés, refractario a aprender español, y los profesores no saben la lengua de Shakespeare. ¿Cómo se está dando eso? ¿Qué pasa ahí? La locura. El director de un cole público de Torrevieja me decía el otro día sólo espero que quiebre la urbanizadora japonesa: si se nos llena el centro de nipones me hago el harakiri Jo tinc un somni ¿Mandela? Una lavadora de clase, S. ha faltado 9 días, 3 T. 11 D. 6 L. 5 J. y 3 B. Con 12 años, tres de ellos no saben leer, algunos se defienden con sumas, y no saben multiplicar ni restar llevando. Por eso Juan Ramón, el profesor de la resistencia, el que los viernes se preocupa de que cuatro niños de una misma familia, en que la mayor, de 12 años, baña en el cole a los otros tres más pequeños y de los que la menor llama papa al maestro, dice a los nuevos que se olviden de ser enseñantes. Aquí no venís a enseñar sino a sobrevivir Porque además no estaban avisados: ninguno de los profesores de este gueto sabía de antemano las circunstancias especiales de su destino. A Amparo Sales, la directora desde hace 11 años, le alegra que en su colegio cada vez haya más inmigrantes: Mejoran el aula. Son modelo Jo tinc un somni Pero para algunos gitanos del cole, el extranjero es un elemento a