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28 9 08 EN PORTADA Juli Montañés Director de un colegio gueto Aquí el reto no es que los niños saquen un diez en matemáticas sino socializarlos. El profesor debe cambiar el chip hamburguesería, pero ni una sola librería. ¡Y claro que hay casos perdidos antes de los 12 años! Eso lo creo yo, lo creen las fundaciones que trabajan con nosotros y lo cree el fiscal de menores. No hay una acción seria frente a esta situación. Mire el panorama: Hoy, como ha llovido, a la clase de 5 que tiene 9 niños, sólo han venido 3; a la de 6 8, y a la de 3 que hay 12, 6 A la luz de estos datos, es fácil imaginar que hay plazas libres en el centro. Sólo hay que solicitarlas Buen apunte en tiempo de apreturas. Luego cuenta el profesor de deporte que el año pasado tuvo en su clase a un portugués que se convirtió en un modelo para el resto. Arrastraba a los chicos, fue estupendo. Pero la familia tuvo problemas en el barrio y desaparecieron Nuria, que da clase de Música, se las ve y se las desea para que estos críos complicados y difíciles, sean capaces siquiera de mantener el orden y prestar atención Todos, sin excepción, no entienden porqué no se dispersa a los niños del gueto hacia otros centros donde la normalidad los arrastre, donde la concentración de tantas dificultades se disuelva. Donde no haya niños condenados de esta manera. Dolors, la maestra recién llegada al San Agustín el barrio de su familia, que fue directora durante una década de un colegio normal donde también había gitanos e inmigrantes asimilados a la mayoría, arrastrados por la marcha general y enganchados al aprendizaje, ve en el gueto una urgencia. Qué otra cosa si no podría ser tamaña aberración. No hay propósito. Hay muchos niños, muchos recién llegados. Pero es difícil comprender que una vez más el mayor esfuerzo de integración se le pide al más marginal juntando gitanos e inmigrantes. En una clase, 7 niños no hablan castellano. Y tampoco es gente del ba- El director Juli Montañés dice que hay niños que no tienen solución Escuela gueto Condenados al cole (Viene de la página anterior) algún cortaplumas... y miedo, lo que se dice miedo, no he tenido ningún día, si acaso nervios por situaciones difíciles protagonizadas por alumnos que deberían tener tratamiento psiquiátrico- -esos no figuran en la casuística oficial de atenciones especiales antes enumerada- También ahora hay unas normas legales de protección a los profesores que antes no existían. Porque aquí hay familias que para ponerte contra la pared sólo necesitan la excusa de que los has mirado mal Así las cosas, el reto del director y del resto del claustro no es que los niños saquen un diez en matemáticas, sino intentar acciones singulares dentro del cauce educativo. Vamos, que aquí es más importante la socialización que aprender las tablas. Hay que cambiar el chip cuando te enfrentas a algo así La lucha también está en obrar un cambio en los comedores, con más flexibilidad para que vayan más niños, porque antes que estudiar está el comer, y con una mejor dotación de personal que eviten los altercados, que casi siempre se dan en los tiempos del recreo, en las horas libres El director del Carles Selma nos da otros tres apuntes: a las niñas, las familias no las tratan igual, y al instituto no suelen ir porque con 12 años ya empiezan a enmaridarse; a la guardería gratuita de 0 a 3 años solo va un gitano; y en el barrio hay de todo, hasta una Sin premeditación alevosa Carmen Bustamante Mediadora intercultural y madre afectada Mi hijo de 7 años no sabe ni poner su nombre. Soy gitana y me niego a que mi hijo vaya al gueto Las faltas de asistencia no se comunican. Si se pusiera en marcha el mecanismo legal, Fiscalía debería actuar, pero los profesores temen la venganza sobre ellos de las familias Un estudio de la Universidad Jaume I reveló la existencia de al menos 300 colegios gueto en España. Ninguna Comunidad está libre de tener un centro de concentración rrio: los traen en autobuses Dolors que no tiene pelos en la lengua, que la puede una vocación desmedida y que si estuviera en otro colegio sus alumnos serían de premio, le dice a la gitana del Proyecto Cosmos que se sienta en la sala de profesores, que su plan más que cambiar a los niños hará que ella se incorpore al mundo laboral. Y dice también que esos niños tienen que integrarse dentro de la escuela, pero que antes hay que integrar a sus familias en la sociedad y que es inadmisible tal grado de absentismo y de incumplimiento horario. De sus 10 alumnos de 6 9 gitanos y un rumano, y en 12 días