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21 9 08 EN PORTADA Torres Memoria histórica en la tierra de Garzón histórica desdibujada por el tiempo y los relevos generacionales, han acaecido en Torres hechos recientes que han reavivado los recelos. El ex alcalde del Partido Popular relata cómo cuando él gobernaba el Consistorio promovió, tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco, rebautizar el parque de la localidad, llamado hasta entonces del pueblo de Torres con el nombre del concejal del PP de Ermua: Busqué el consenso con el PSOE para que la medida se adoptara por unanimidad. Y lo conseguí. Introdujimos en el texto las matizaciones que los socialistas pidieron y se llevó a cabo lo acordado. A fin de cuentas, homenajear a Miguel Ángel es un acto de decencia democrática, no de ensalzar a alguien del PP La sorpresa llegó cuando en las municipales de 1999, el PSOE volvió a ganar el Ayuntamiento y, ya en el primer pleno de la nueva etapa, quitaron de un plumazo aquella denominación al parque: ¡A toda prisa! El argumento fue, al parecer, que alguien del País Vasco no tenía nada que ver con la historia de Torres. Un pretexto muy pobre Casi siempre en manos del PSOE La casa familiar de Baltasar Garzón, en la calle que hoy lleva su nombre (Viene de la página anterior) chos lugareños guardan memoria de horrores, en uno u otro plato de la balanza. Recuerdos habitualmente selectivos, sesgados por la impronta de lo sucedido a cada familia, que no equiparan culpabilidades. Pero en el día a día, ya desde hace años, todos aparcan sus fantasmas personales y buscan el equilibrio de la convivencia. Sin aparentes sobresaltos. En el cementerio, apartado del casco urbano y con espléndidas vistas a la mole rocosa del pico Almadén, existe aún una lápida mortuoria a los Caídos por Dios y por España del bando nacional en el pueblo de Torres. Fue en tiempos un monumento más ampuloso que se reemplazó después por un homenaje menos llamativo, en el que pervive, aunque desdibujada, el águila franquista. Entre las víctimas figura un tal Valentín Melgarejo Garzón, muerto en octubre de 1936. Lo que sí derribó la llegada de la democracia fue el busto de bronce del general Díez de Villegas que durante años estuvo colocado en el centro del parque del pueblo y que, repudiado después, fue rodando por distintas dependencias municipales hasta acabar arrumbado en un almacén. Amigo íntimo de Felipe Rojas, alcalde de Torres durante casi todo el franquismo, Villegas se convirtió en benefactor del pueblo. El ex alcalde del PP Antonio Cobo relata que gracias a él se llevó el agua corriente a las casas, porque todo lo que Rojas le pedía para Torres, lo concedía. Mantenían un vínculo muy estrecho desde que coincidieron en la División Azul. Hay quien conserva las cartas que les dirigían los vecinos, solicitando favores. ¡Hoy resultaría muy curioso ver quiénes eran algunos de los firmantes! Pero además de esa memoria Cuango gobernaba el pueblo el PP se puso al parque del pueblo el nombre de Miguel Ángel Blanco. El PSOE se cargó luego de un plumazo esa denominación Desde 1979 en Torres ha gobernado siempre el PSOE, con excepción de la etapa de Cobo, entre 1995 y 1999. Ahora está al frente de la Corporación la socialista Elvira Sanjuán, quien relevó a su compañero de partido Manuel Molina hace apenas un mes. A Sanjuán, en un momento personal complicado porque acaba de dar a luz, la secunda la concejal de Cultura, Juani Moreno, alienada con la memoria histórica de los republicanos: Tres miembros de mi familia murieron en los fusilamientos de Jaén, cuando acabó la guerra. Y a mi padre lo represaliaron con la falsa acusación de que había ayudado al bandolero Pajuelas, y lo tuvieron tres años encarcelado. En la frente le quedó la cicatriz de un culatazo. Fue una etapa muy dura. Hoy, todavía algunos nos miran por encima del hombro Pese a ello, practica el examen de conciencia y concluye que también había incultura, ignorancia... Ahora no se profanarían altares. Casi es mejor no menear determinadas cosas Los jóvenes tampoco están muy por la labor. Roberto Moreno, militante de Nuevas Generaciones y estudiante de Filología explica que trabajar para el Partido Popular en zonas rurales de Andalucía donde, como en Torres, pesa tanto la inercia del voto de izquierdas es una labor sorda y difícil aunque el desmontaje de prejuicios va calando. En las últimas elecciones nos quedamos a sesenta votos del PSOE dice, convencido de que la alternancia dejará pronto de estar vinculada a rencores o cuentas pendientes. Mientras, Baltasar Garzón, a espaldas de lo que piensan los suyos, los paticas trata de saldarlas a su modo.