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26- 27 D 7 LOS DOMINGOS DE Santa Croce TEXTO: PATRICIA ESPINOSA DE LOS MONTEROS Un palacio en Positano ¿Le gustaría vivir como un cardenal sorrentino aunque sólo sea durante una semana? ¿Desayunar en una terraza colgada de un acantilado frente a barcos que fueron piratas o tomar una copa de champán mientras logra ver el rayo verde del atardecer? P Al borde de un acantilado, el caserón despliega fastuosos jardines privados y terrazas ABC uede que le tiente la idea de recrear con ocho amigos, sí, con tan sólo ocho amigos, algún libreto de Verdi en los salones, o mandarle un mensaje de condolencia a Lucrecia Borgia desde su capilla convertida en piscina Palazzo de Santa Croce termal. ¿Por qué no? Via San Andres, 9, Positano Bañarse en estas aguas o dorTel: 0039089811754 mir bajo la bóveda de estrellas en www. palazziosantacroce. it una cama veneciana es posible en www. homebaseabroad. com esta villa palacio (para ocho huéspedes) colgada de un acantilado en la Costa Amalfitana (cerca de Nápoles) y, si no, que se lo cuenten a escritores como Moravia o Steinbeck, a políticos, actores o a pintores como Picasso, que lo hicieron en su momento, cuando el Palazzo pertenecía a Ghillhausen, un arquitecto exiliado que se enamoró de una romana y de Positano y aquí adquirió esta villa para vivir cerca del paraíso con sus amigos. Steinbeck escribió entonces que cuando conoces un lugar tan mágico como éste, da La antigua capilla se ha convertido en piscina miedo divulgarlo termal pues temes que la siguiente vez que vayas lo encuentres invadido y contaminado. Eso no ha pasado con Santa Croce. El Palazzo de Santa Croce fue un monasterio construido en 1716 como residencia episcopal. Sus actuales propietarios, Giacomo Cinque y Ricardo Ruggiti, dos artistas, han procurado que la magia que siempre ha respirado la villa se transmita intacta a los nuevos visitantes. Y lo han logrado. Lo compraron en el año 2000 y restauraron sus pinturas del El palacio cuenta con cuatro habitaciones quattrocento, los baños de mármol y sus azulejos. Tapizaron con sedas y brocados, muebles de época, piezas de plata y cristal de Murano... Hoy el palacio se alquila como una villa entera para ocho huéspedes con comedor y salón, piscina termal, baños turcos y saunas, terrazas y jardines, y todo el staff de servicio ademas de masajista profesional y chef. El precio completo oscila desde los 14.000 euros por semana (según temporada) que incluye hasta una cena de bienvenida. En cuanto se entra en esta villa, ya no se quiere salir, aunque sus alrededores son una pura tentación y, como no es fácil moverse por una carretera llena de curvas, los huéspedes cuentan con los servicios de un Cinqueccento descapotable con asientos de mimbre. Además organizan excursiones en barco a Capri, jornadas de shopping en Positano o en Sorrento, pic nic nocturno en las playas, cenas en casa o una mesa en el restaurante más cool de la zona.