Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
8- 9 D 7 LOS DOMINGOS DE Cruces en memoria de mujeres asesinadas en Ciudad Juárez. A la izquierda, manifestación contra el crimen CORINA ARRANZ AP otra con idénticos objetivos. La iniciativa corrió a cargo de la asociación México Unido Contra la Delincuencia, que preside la española María Elena Morera. Su esposo, Pedro Galindo, fue secuestrado en septiembre de 2001. Hoy puede contar su triste aventura, pero perdió cuatro dedos de una mano, amputados con precisión quirúrgica por un médico que lideraba la banda de sus captores. En las últimas fechas, decenas de historias han vuelto a recuperar espacio en los medios. Como la de Luis Wertman, quien mientras estaba de viaje en el extranjero se enteró de que su esposa y su hijo de cuatro años habían sido secuestrados. Recibí la llamada de un familiar preguntándome si tenía enemigos. Después de responder que no, me indicaron que regresara lo más pronto posible. En cuanto colgué no pude hacer mi maleta. Todo se nubló. Por algunas horas fui un inválido. A partir de ese momento mi vida trascurría en automático dormía porque había que hacerlo, me aseaba porque había que hacerlo, y estaba lúcido porque había que estarlo para rescatarlos, y fue a través de la Agencia Federal de Investigación (AFI) y la Policía Federal Preventiva (PFP) que logramos que ambos llegaran sanos y salvos a casa, y que ahora los secuestradores estén presos con una condena de 35 años comenta quien es consejero secretario del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del Distrito Federal. Para Wertman, el fin de los secuestros depende de la voluntad política del Gobierno, la revisión de las leyes, la solución de los problemas económicos y la cooperación de la sociedad. Es en este ámbito donde como ciudadanos podemos (Pasa a la página siguiente) Luis Wertman, voluntad política Crespón en recuerdo de una muchacha de 12 años asesinada de mexicanos se echaron a la calle de setenta ciudades, vestidos de blanco y con velas en las manos, para exigir el fin de la violencia y de la impunidad. La marcha Iluminemos México fue convocada a resultas del estupor causado por el secuestro y asesinato de Fernando Martí, hijo de un conocido empresario dedicado a los gimnasios y las tiendas de material deportivo. Grupo de La Flor, yo les cumplí; llevamos dos meses esperando a nuestro hijo, tenemos dos millones de razones si nos lo regresan. Comuníquense decía el mensaje que la familia Martí publicó en varios periódicos el 29 de julio pasado. Dos días después, el cadáver del muchacho de 14 años fue encontrado en el maletero de un automóvil: el joven llevaba muerto al menos un mes. Junto a su cuerpo sin vida, una cartulina con la leyenda Por no pagar. Atentamente. La Familia a pesar de que los padres desembolsaron cinco millones de pesos (unos 300.000 euros) a través de un negociador privado. AP Fernando Martí, por no pagar Fernando Martí había sido secuestrado en un falso retén policial instalado en la concurrida avenida Insurgentes y en plena hora punta, las siete de la mañana, cuando el chico se dirigía al colegio. El chófer que lo acompañaban en su coche blindado fue ejecutado dos días después: su cuerpo apareció con un crisantemo en la boca. El guardaespaldas logró sobrevivir, después de que los criminales le dieran por muerto tras asfixiarlo con una soga. Convertido en testigo clave, el guarura condujo a los investigadores hasta algunos miembros de la banda, entre los cuales habría una quincena de agentes policiales. Pedro Galindo, sin cuatro dedos La marcha contra el crimen de hace ocho días no ha sido la primera. Hace cuatro años fue convocada La marcha Iluminemos México fue convocada a resultas del estupor causado por el secuestro y asesinato de Fernando Martí, hijo de un conocido empresario