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31 8 08 VIAJES El entorno natural que rodea a los monasterios de Meteora es uno de sus puntos fuertes Meteora La Grecia ascética de peñas arriba De las entrañas de la Grecia continental emerge Meteora, una maravilla natural y arqueológica. Sus monasterios medievales colgados a 600 metros de altura y su belleza paisajística atrapan para siempre POR ESTHER ARMORA Las superlativas rocas que soportan los desafiantes monasterios- -algunos de ellos colgados a alturas de más de 600 metros y habitados desde el siglo XIV- -fueron, según los antiguos escritos, enviadas por el cielo a la tierra para permitir a los ascetas retirarse y rezar. Hace cientos de miles de años, en el emplazamiento de estos imponentes conglomerados rocosos se encontraba un gran río que desembocaba en el mar de Tesalia. Cuando este río encontró una nueva salida en el Mar Egeo, el macizo, bajo la acción de la erosión y los terremotos, se hundió y dio nacimiento a este extraño paisaje. Toda esta historia emana de cada una de las piedras de esta colosal arquitectura natural, un paraíso para los amantes de la escalada. Los que visitan Meteora sucumben a la belleza de su paisaje y entorno natural, en muchos casos incluso superior a lo que esperan encontrar en las más bellas islas del Egeo. ¿Quién elige visitar un monasterio cristiano ortodoxo en lugar de relajarse en una isla paradisíaca disfrutando de un plato de pescado fresco? Pues un turista no vacacional interesado por la historia del país, de un nivel económico medio o alto y que raras veces viaja solo, según apuntan las citadas fuentes de Turismo de Grecia. Añaden, como curiosidad, que en la mayoría de los casos, se trata de su primer viaje a Grecia Los que van a Grecia y se atreven a precindir de las islas, quedan atrapados y repiten. Al menos eso es lo que demuestran las estadísticas. Un mundo para conocedores jena al trasiego de cruceros y tours maratorianos por las islas del Cycládico, la Grecia más recóndita, la que durante años se ha mantenido alejada del turismo de masas, empieza a desperezarse. Más allá de Mykonos y Santorini, dos de los destinos más concurridos, emerge ahora una Grecia atemporal, arropada por imponentes macizos, que se descubre a un nuevo turista de interior, interesado por la cultura clásica y religiosa y que elude las temporadas altas. Durante años, Grecia se ha servido de su vasto patrimonio arqueológico- -en el epicentro de cualquier ruta figura la Acrópolis de Atenas- -y de los encantos del azul y transparente mar de sus islas más universales para atraer A visitantes. A este menú mixto se añade ahora otra alternativa, la del turismo interior, una nueva forma de descubrir el país que se adentra en las entrañas de la Grecia continental, bautizada antiguamente como Hélade Los que sienten la llamada de esta Grecia recóndita son cada vez más- -aunque se mantienen en minoría- según fuentes de Turismo de Grecia. Meteora, punto neurálgico de este itinerario, emerge sigilosamente en la llanura de Tesalia. Sus monasterios suspendidos del cielo- -declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988- asoman a las proximidades de la ciudad de Kalambaka, en la desembocadura del río Pinios, parada y fonda de los que se atreven a degustar esta Grecia escondida.