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18- 19 D 7 LOS DOMINGOS DE Gorki Águila POR DAVID MORÁN Voces encadenadas La detención de Gorky Águila evidencia las dificultades de la música cubana que, a pesar de su frenesí creativo, sólo habla con total libertad por medio de bandas como Porno para Ricardo o Los Aldeanos l comandante quiere que yo trabaje ganándome un salario miserable, el comandante quiere que yo le aplauda después de hablar su mierda trepidante No cuesta imaginar que versos como los que abren El Comandante canción que, como todas las de Porno Para Ricardo (www. pornopararicardo. com) están vetadas en Cuba pero surcan libremente los océanos de Internet, son los que han llevado al cantante y compositor de la banda, Gorki Águila, a vérselas con la Policía Nacional Revolucionaria. Su delito, peligrosidad predelictiva por el que se le detuvo el pasado lunes y por lo que podría pasar en la cárcel hasta cuatro años. No es su primer encontronazo con la justicia cubana. El líder de Porno para Ricardo, uno de los músicos en los que se inspiró Benito Zambrano para el filme Habana Blues ya pasó por la cárcel acusado- -injustamente, según sus compañeros- -de tráfico de drogas. Una vez un policía muy cínico nos dijo: Cualquier cosa que ustedes piensen sobre la revolución en Cuba está prohibido que lo digan en público aseguraba hace dos años Águila en una entrevista. En Cuba, ya se sabe, la libertad de expresión es el primer paso para convertirse en un peligroso predelincuente. Y Águila no sólo es cubano, sino que es uno de los pocos residentes en la isla que tuvo la ocurrencia de formar una banda de punk, un género controvertido por definición y enfrentado al sistema- -el que sea- Porno para Ricardo, con sus actuaciones semiclandestinas y sus letras inflamadas, es una suerte de oasis ideológico- musical en un país en el que muchos artistas retratan las dificultades de su compatriotas, pero muy pocos se atreven a situar en el centro de la diana a Fidel y Raúl Castro. Todo el arte que se produce en este país está, de alguna mane- E ra, enmascarado con un doble sentido, y ya me cansé de esas letras poéticas llenas de indirectas. Llegó la hora de llamar las cosas por su nombre. Lo que más nos interesa es decir que el infierno en que vivimos tiene nombre y apellidos: Fidel Castro Ruiz aseguraba Águila. No deben pensar lo mismo Hipnosis y Tendencia, bandas que, como muchas otras, han aprendido a sobrevivir alineadas a los postulados ideológicos del régimen y bajo el padrinazgo de AHS, una asociación gubernamental que, con la excusa de potenciar la creación de los artistas cubanos más jóvenes, se encarga de velar por que nada ni nadie se salga de madre. Y, de hecho, no se sale. Artistas afines como Pablo Milanés, Mariela Castro y Silvio Rodríguez se permiten alternar elogios al régimen con algún que otro tirón de orejas, pero casi nadie se atreve a cantar tan alto y claro como Águila. Tampoco debe ser nada fácil hacerlo en un país que ha acabado por institucionalizar la mayoría de expresiones musicales y ha pasado de aborrecer el rock por considerarlo un elemento de colonización estadounidense a crear organismos como la Agencia Cubana del Rock o la Agencia Cubana del Rap. De ahí que, a pesar de que en los últimos años Cuba se ha convertido en un frenético hervidero musical capitaneado por las variantes más duras y afiladas del rock, para escuchar voces críticas no haya más remedio que buscar en el exilio o zambullirse en el hip hop underground. A la cabeza de este movimiento que se sirve de la verborrea del rap están Los Aldeanos, dos jóvenes MC s de La Habana que, con títulos como Poesía encadenada y versos en los que abogan por la libertad de expresión y denuncian el comunismo cruel y asesino bien podrían seguir los pasos de Águila. Otras bandas de rap como Mano Armada, Herma- Afines al régimen Gorki Águila, líder de la banda cubana de punk- rock Porno para Ricardo nos de Causa o Los Paisanos prefieren hacer hincapié en cuestiones sociales y enmascarar ligeramente las cuestiones políticas. Aún así, no todos comparten una misma postura ideológica. No cuesta demasiado encontrar grupos de hip hop que son altavoces de la propaganda del régimen. Ahí están, por ejemplo, Doble Filo, responsables de encendidas dedicatorias a Fidel Castro como la que se puede leer en su MySpace: Tal vez un día te conoceré y podré darte la mano y también decirte muchas gracias por lo que has hecho por los humanos escriben. De vuelta al rock pero en un extremo opuesto, ganan peso aque- EFE llas formaciones que, recogiendo el espíritu de veteranos del país como Los Van Van, insisten en diferenciar arte y política y reivindican una creación que se aleje de los tópicos. Hablar de Cuba como Fidel, puros, mulatas, ron y Buena Vista Social Club no es hablar de Cuba; es como hablar de México y de mariachis o de España y de toreros aseguraba en una entrevista reciente el rockero X Alfonso, uno de los músicos cubanos más laureados. Siempre habrá, sin embargo, quien prefiera firmar versos como el que Águila le dedica al actual presidente, Raúl Castro. La gente se pregunta qué es lo que va a pasar, pero con Raúl al frente, la mierda sigue igual