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17 8 08 CLAVES DE ACTUALIDAD Grease 30 años sin parar de bailar Este verano se cumple el treinta aniversario del estreno de Grease un filme que no ha pasado de moda y que en su época puso a toda la juventud a bailar en pleno apogeo de la era Travolta POR PEDRO TOUCEDA unque entonces los mortales no usábamos internet, lo cierto es que en el verano del 78 la noticia del estreno de Grease corría por la red del boca a boca como un runrún imposible de parar. En las discotecas y en las emisoras de radio tampoco se hablaba de otra cosa. Y es que, un año antes, Fiebre del sábado noche había sido todo un acontecimiento social que todavía coleaba y que había puesto a los Bee Gees y a John Travolta en los más elevados altares de los templos musicales y cinematográficos. En las discotecas, como es obvio, siempre se había bailado, pero hasta ese momento, hasta que no subió la fiebre por la película de Travolta- -al que sus detractores llamaban Tresvoltios nadie se había esmerado tanto en el arte de la danza bajo la bola de espejos que giraba. Numerosos concursos surgieron por las salas de A baile de todo el mundo y en España, amén de las discotecas, hubo programas de televisión que decidieron apostar por el fenómeno. Fiebre del sábado noche resultó un bombazo- -rememora José Luis Fradejas, el que fuera presentador de La juventud baila del programa Aplauso Recuerdo que yo organizaba diferentes eventos para la discoteca Cerebro de la calle Magallanes de Madrid y un día me llamó José Antonio Parejo para tener una pequeña reunión. Parejo pertenecía al equipo de promoción de la discográfica Polydor, que era la editora de la banda sonora, y de nuestra conversación surgió la idea de pasar imágenes de la película y organizar un concurso de baile en la discoteca. Danzad, danzad, malditos Enrique T. Fernández, el Travolta español ganó numerosos concursos de baile en los 70 Ese concurso fue todo un éxito y el modelo se extendió por cientos de discotecas de España. Todas querían tener su propio Travolta. Pero también a Fradejas le sirvió para incorporar la fórmula del concurso de bailones a un nuevo programa de televisión que se pergeñaba en ese momento. Yo estaba en el equipo que se había formado para el programa Aplauso -dirigido por José Luis Uribarri y cuyo guionista era José Ramón Pardo- -y les propuse lo del concurso. La verdad es que creamos La juventud baila como un apartado un poco a prueba, para ver si funcionaba en el formato televisión... Y vaya si funcionó, fue todo un éxito. Recibimos miles de cartas de chicos y chicas de toda España queriendo participar. Tanto es así, que Aplauso se pensó sólo para un verano y estuvo emitiéndose varios años. En aquellos tiempos, uno de los reyes de las pistas de baile de Madrid era Enrique T. Fernández, un empleado del departamento de contabilidad de una multina- cional que pasaba los ratos de ocio asombrando a todo el personal por su original y prodigiosa manera de bailar. Yo iba a Cerebro y a otras discotecas mucho antes de que se estrenasen Fiebre del sábado noche y Grease Un día, estando en una de ellas, vi lo del concurso de Fiebre del sábado... y me apunté. En aquella ocasión no gané porque yo baila a mi aire y con un vestuario un poco hippie pero aprendí la lección. Por eso, cuando me enteré más tarde que se había organizado un campeonato de España de baile Travolta basado en dos de las canciones de Fiebre del sábado noche me conjuré para que no me pasara lo mismo. Dicho y hecho. Enrique fue a una peluquería y mandó que le cortaran su cabellera rizada que llevaba al estilo de Jimi Hendrix. Al peluquero le dio una foto de Tony Manero- -el personaje que interpretaba Travolta en la película- -y le dijo: Quiero parecerme a éste De allí, al sastre. Le pedí que me hiciera un traje a medida como el que utilizaba Travolta y luego me puse a ver una y otra vez la película para sacar la coreografía al dedillo. No sé, pero debí ver Fiebre del sábado noche más de quince veces.