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CLAVES DE ACTUALIDAD 4- 5 D 7 LOS DOMINGOS DE Hicham, un militar marroquí, hace guardia frente al islote Perejil España reclamada De Perejil a Chafarinas TEXTO Y FOTOS LUIS DE VEGA CORRESPONSAL Marruecos reivindica los territorios españoles en el norte de África con más o menos veladas amenazas. La situación de algunos de los más pequeños peñones y enclaves es precaria. Pero los marroquíes que viven junto a ellos no comparten el nacionalismo exacerbado del régimen l trono de Rahma del Perejil es ahora una silla de ruedas. Y eso si consiguen levantarla. Mi reencuentro con ella ha sido triste. La abuela, que se hizo famosa hace seis años cuando militares marroquíes ocuparon el islote que hay frente a su casa, dormita en una colchoneta en el mismo salón donde la última vez me preparó el té. Ya no es aquella vigorosa Rahma que se alteraba contra unos y otros por haber roto la quietud del peñasco donde pastaban sus cabras. Su rostro dulce y blanco lo ilumina la luz tamizada de la ventana. Su cuerpo, tremendamente E delgado, apenas abulta bajo la sábana. La mujer, con sus reivindicaciones alejadas de la trifulca entre Madrid y Rabat por la soberanía, simboliza el sentir de los marroquíes que he encontrado a lo largo de este reportaje y que cada día amanecen frente a los territorios españoles en el norte de África que Marruecos reivindica. Estos vecinos, que muy a menudo ha- blan castellano, suelen ver como un anacronismo el ondear de la bandera rojigualda- -no lo hace en Perejil- -pero ni mucho menos comulgan con el nacionalismo exacerbado que se trata de imponer desde las altas esferas de poder en el reino alauí. ¿Cómo resuelven en el pueblo de Beliones lo de Perejil? Muy fácil. La isla es de mi abuela insisten una y otra vez sus hijos y nietos. Pero, en el fondo, les preocupa más el día a día, si tendrán un futuro mejor que el presente. Y así es: matando su ocio a los 62 años encuentro a Mohamed La isla es de mi abuela A Saidi lo que le inquieta no es la soberanía, sino que con la liberación de aranceles en 2012 ya no se pueda vivir de la mercancía o estraperlo que nutre el comercio Saidi junto a Punta Leona, uno de los cabos que custodian el islote y donde los militares marroquíes tienen un pequeño cuartel. A este hombre sin dientes le inquieta que, ante la liberación de aranceles en el año 2012, cada vez menos habitantes de la zona vayan a poder vivir del comercio con Ceuta. Eso que Saidi y todos llaman la mercancía y que no es otra cosa que el estraperlo para surtir el comercio de las localidades de alrededor y que tantos beneficios reporta también a la ciudad autónoma. Y eso lo saben bien en el conglomerado de casas donde se amontona la familia Musaui, delante mismo de la valla que separa Ceuta de la localidad de Castillejos. Los Musaui son marroquíes pero hasta hace once años, cuando se levantó la verja ante sus puertas, no tuvieron claro el concepto de frontera con el país vecino. Ni ellos ni nadie. En el suelo del jardín, Mohamed, de cuarenta y nueve años, guarda escrito sobre el cemento fresco de entonces la fecha: 21 de febrero del año 1997. Las cosas iban y venían en las dos direcciones, según interesaba a unos y otros. Y las personas también. Mohamed, de 49 años, dice que (Pasa a la página siguiente)