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27 7 08 OPINIÓN TIRA Y AFLOJA Por César Oroz PILAR CERNUDA Política ¿Sensibilidad social? ues sí, lo hizo, celebró los cien días y criticó a quienes criticaban que los celebrara cuando las cosas están como están. De mal. Pero cuando a Zapatero se le mete algo entre ceja y ceja no hay quien le tosa, y decidió que quería aplausos, arcos triunfales y gritos de adhesión incondicional, y los tuvo. Quizá para ahogar las penas: Obama se ha visto con lo mejorcito de Europa y no consideró necesario incluir a ZP entre lo mejorcito, lo que sería impensable en tiempos de González o Aznar, cuando España pisaba fuerte en la Europa con la que Obama pretende llevarse mejor que bien. El acto de los cien días de Zapatero produjo cierto bochorno, pero allá él y los que le acompañaron, por colocarse a espaldas del sentir mayoritario de los ciudadanos, angustiados ante las noticias negrísimas. Lo indignante de ese acto no es solo que Zapatero se empeñara en celebrar cien días de gobierno cuando no hay nada que celebrar excepto la gestión del ministro de Interior, que sigue dándonos titulares que nos llenan de gozo con la captura de más y más etarras; lo peor fue que a Zapatero se le llenó la boca hablando de su espíritu solidario, de su sensibilidad social, de su propósito de dar siempre prioridad a los más desprotegidos, de volcarse en el gasto social y de apretarse el cinturón en lo demás y, a la hora de la verdad, comprobar que esas palabras se las lleva el viento. Esta misma semana, la ministra Cabrera reunía al consejo territorial- -consejeros autonómicos- -responsable de poner en marcha la ley de dependencia. Una Ley presupuestada en una cantidad muy relevante de millones de euros, y que provocó un serio debate cuando se advirtió que P el gobierno aportaría la mitad de esa asignación y las comunidades debían aportar la otra mitad. La mayoría de ellas se llevaron las manos a la cabeza porque no era eso lo que habían previsto, pero finalmente llegaba el momento de discutir ya los términos de su aplicación después de rascarse los bolsillos los gobiernos autonómicos sacando dinero de debajo de las piedras. Pues bien, veinticuatro horas antes de la reunión FRANCISCO SECO Mercedes Cabrera ha afirmado que se aportará la mitad de lo prometido para la ley de dependencia de ese consejo, la abajo firmante recibía las palabras desconsoladas de uno de los convocados por Mercedes Cabrera, que le explicaba que la ministra les había anunciado que el gobierno central solo aportaría la mitad de lo prometido, que no había dinero para más. Y que se las arreglasen como pudieran. No era un consejero del PP el que hablaba con esta periodista, pero los venablos que echaba contra el supuesto espíritu social de Zapatero iban mucho más allá de los que podría lanzar un seguidor de Rajoy. Y mientras damos vueltas a las cifras de empleo, del crecimiento, del euribor y de la inflación, los políticos catalanes siguen apretando las tuercas. En las negociaciones entre gobierno y PP sobre la reforma de la Justicia se ha aparcado un asunto peliagudo, el papel del Tribunal Supremo en la jurisdicción catalana; desde Madrid desde el gobierno, se intenta quitar hierro al asunto hablando de las atribuciones que ya da la Constitución a los Tribunales Superiores de Justicia, pero todo indica que se puede ir bastante más allá de lo que recoge la Constitución y ningunear al Supremo frente al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Por otra parte ha pasado casi de puntillas el decreto de la Generalitat que quita de un plumazo la tercera hora de enseñanza en castellano y, encima, los socialistas catalanes amenazan con no aprobar los Presupuestos si el gobierno le pone peros a algunas de sus exigencias. A ver qué pasa de aquí a unos meses, pero da la impresión de que Zapatero está cediendo en cuestiones clave para evitar problemas. Más nos vale estar atentos, no vaya a ser que en una de éstas Montilla nos meta un rejón en todo lo alto.