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20 7 08 CLAVES DE ACTUALIDAD Anglicanos Cisma y decadencia POR JOSÉ MANUEL COSTA FOTOS: AFP Al cónclave de obispos que se celebró esta semana en Canterbury no acudieron 250 obispos conservadores, que se reunieron en Jerusalén. Un cisma que subraya la decadencia de esta Iglesia a Comunión Anglicana es una de las confesiones más peculiares del mundo. Nació no de consideraciones espirituales o religiosas, sino de cálculos políticos, económicos y sexuales. A Enrique VIII, a pesar de su afición a la teología, no le preocupaba el dogma, sino la preeminencia del poder del monarca sobre el eclesiástico. Una vieja controversia en Europa, que ya dio lugar a episodios tan graves como la Querella de las Investiduras entre el Emperador germano y la Santa Sede romana (siglos XI y XII) Para entender a Enrique, ha de explicarse que Inglaterra, una potencia mediana a la llegada de los Tudor (siglo XIV) se sentía amenazada por todos sus vecinos, Escocia, Francia e incluso Irlanda. L La total supremacía del poder real como garantía frente a los enemigos de un reino aislado y amenazado no era una manía de Enrique VIII, sino que obedecía a una paranoia política inglesa, más o menos justificada, que se perpetuaría incluso hasta Margareth Thatcher. La político- estratégica era una buena razón para no depender de Roma, pero había otra, la económico- política. Con la Disolución de los Monasterios, la reciente y aún débil dinastía Tudor adquiría un patrimonio que, puesto en venta, le permitió a Enrique llenar sus arcas y consolidar su poder. El divorcio de Catalina de Aragón para casarse con Ana Bolena fue un detonante situado entre el deseo carnal y la necesidad percibida de tener un heredero varón para, de nuevo, asentar la dinastía. Lo original del cisma anglicano es que fuera el Rey- Nación quien se convirtiera en la mismísima cabeza de la Iglesia y no en su protector. Esta rareza en pleno Renacimiento- -y apuntando ya la reforma evangélica- -tendría algunas consecuencias curiosas, como que el manual religioso oficial, el Book of Common Prayers, haya de ser aprobado, hasta el día de hoy, por el Parlamento de Westminster. La Comunidad Anglicana está compuesta por diferentes congregaciones que se extienden, como el críquet, por la antigua Commonwealth, excepto Asia. Todas ellas de lo más diverso y variopinto. Hay variantes rituales que van de lo casi católico a lo casi evangélico, unas son de lo más liberal en las costumbres, otras conservadoras hasta extremos casi integristas... Un totum revolutum que se explica por el establecimiento de una confesión muy El arzobispo de Canterbury, Rowan Williams (cuarto por la izquierda) posa junto a otros prelados en la Conferencia de Lambeth