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20 7 08 CLAVES DE ACTUALIDAD Taylor en Liberia y Radovan Karadzic en Bosnia- Herzegovina Los dirigentes africanos han esgrimido con frecuencia la falta de desarrollo y sobre todo las heridas de la colonización para justificar las carencias o las desigualdades que sufren sus países. Raramente asumen sus propias responsabilidades. Basta comparar la ejecutoria de Nelson Mandela en Suráfrica con la de sus sucesor, Thabo Mbeki, o la manera en que Botsuana (uno de los países modélicos del continente negro) y Guinea Ecuatorial (una dictadura insaciable) han gestionado sus riquezas para darse cuenta de que seguir midiendo a los dirigentes africanos con un metro ad hoc es una forma de paternalismo y de racismo aunque se vista con ropajes supuestamente progresistas. En el momento en que el fiscal tiene pruebas suficientes acerca de la vinculación de cualquier persona con crímenes tan graves como los de genocidio, de guerra y crímenes de lesa humanidad, debe emprender las acciones correspondientes que, en este caso, ha llevado a cabo. Otra opinión merece el momento en que se ha producido esta acusación. Por un lado, es lógica la discusión suscitada acerca de sus consecuencias para la paz en Sudán. Por otro lado, llama la atención la rapidez con que el fiscal ha respondido al varapalo que significó el caso Lubanga, el pasado 3 de julio, tras ser ordenada su liberación sin restricciones por los jueces de la Corte, decisión que luego sería apelada por el fiscal. Da la sensación de que se necesitaba demostrar la utilidad de la Corte, cuestión que no estaba en entredicho Son palabras de Vidal Martín, investigador del área de Paz, Seguridad y Derechos Humanos de la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior (FRIDE) quien hace hincapié en la la necesidad de que la Corte Penal Internacional amplíe sus criterios geográficos. Si bien todos los casos abiertos en África tienen su justificación, también lo son otros muchos casos por todo el mundo. Actualmente se baraja la posibilidad de que los siguientes casos se dirijan hacia Colombia o Afganistán. Un criterio de equidad no sólo exigiría apuntar a otros continentes, sino también tener en cuenta los crímenes que fueron cometidos por los países de Occidente y aún no han sido perseguidos Atajar el genocidio Refugiadas sudanesas luchan contra una tormenta de arena en la localidad de Goz Beida, al este de Chad REUTERS Justicia Sudán como chivo (Viene de la página anterior) sudanés: El único mal con esta orden de detención es que Al Bashir intentará perpetuarse o aferrarse al poder para no ser juzgado. Y por lo tanto, la perpetuación de la dictadura y de la agresión en Darfur. Además, se ha rotado la base de una unidad futura de Sudán. Las víctimas no van a querer vivir juntos con sus verdugos acusados de genocidio. El lado positivo es que se ha enviado un mensaje claro a los dirigentes africanos: no pueden quedar impunes de sus crímenes y cinismo Unos dirigentes africanos que deberían dormir con un ojo abierto, ya que según Kabunda la lista de candidatos a ser sometidos al escrutinio de la CPI sería muy larga. Se podría empezar con todos los jefes de Estado de la región de los Grandes Lagos, y algunos del África Central, que ya deberían comparecer ante la CPI por crímenes de guerra y crímenes económicos de saqueo Sostiene Kabunda que a partir de la propia Carta de la ONU y de de la evolución del concepto de seguridad colectiva (derecho de injerencia y deber de proteger) hace tiempo que la ONU y la comunidad internacional deberían haber intervenido en Darfur donde una población es agredida por su propio Estado Human Rights Watch es una de las organizaciones de defensa de los derechos humanos que de forma más constante vigila los abusos que se cometen en buena parte de África, con especial interés en países como Chad, Sudán, Derecho de injerencia Ruanda, Burundi y la República Democrática de Congo. Sus informes son un valioso instrumento para poner a los líderes africanos contra sus propias mentiras y contradicciones. Para José Miguel Vivanco, director de la división de las Américas en HRW, la orden de detención contra Al Bashir es también, como para Kabunda, un paso importante para acabar con el clima de total impunidad de aquellos responsables de las atrocidades en Darfur. HRW ha señalado que la responsabilidad de la campaña de limpieza étnica en Darfur la tienen los líderes de Sudán, incluyendo el presidente Omar al Bashir, el vicepresidente Ali Osman Taha y otros ministros y jefes de seguridad claves. Hasta la fecha, ningún funcionario de alto rango ha sido juzgado por estos crímenes y el Gobierno sudanés no se ha mostrado dispuesto a poner fin a sus ataques deliberados contra civiles en la región de Darfur. Las acusaciones en contra del presidente por crímenes de lesa humanidad y genocidio muestran que nadie está por encima de la ley Frente a las razones de Rodríguez y a las cautelas de Fisas, Vivanco dice que en el pasado, la estigmatización y marginalización de líderes bajo una orden de detención han reforzado el proceso de paz en otros países. Este es el caso, por ejemplo, de Charles Kabunda: A partir de la propia Carta de la ONU y de la noción de seguridad colectiva (injerencia y protección) hace tiempo que la ONU debería haber intervenido en Darfur ABC. es http: www. abc. es prensa domingos domingos. asp