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6- 7 D 7 LOS DOMINGOS DE Dos policías militares conducen a un prisionero a la sala de interrogatorios de Guantánamo ganas de hablar con un abogado estadounidense y otros extremadamente pasivos me explica Porterfield: Compartimos con ellos algunas estrategias para superar este rechazo Según la psiquiatra es frecuente que los relatos de los prisioneros sean incoherentes: No están mintiendo; las lagunas mentales y la incoherencia son típicas de personas traumatizadas Portefield indica que los prisioneros de Guantánamo están aún en la fase de trauma: La persona que todavía está inmersa en la situación traumática tiene muchas dificultades para hablar de ello Este parece ser el caso del cliente de Candace Gorman. Una semana después de conocernos en la avioneta, la abogada me mandó un correo electrónico en el que lamentaba el empeoramiento del estado de salud de su cliente y me explicaba, muy preocupada, que éste tenía dificultades para hablar y para recordar conversaciones y ni siquiera puede terminar frases excrementos -no creen sufrir más estrés o ansiedad que antes. Sí han aumentado los casos de insomnio entre el personal de la base. Cuatro años atrás, el comedor de los soldados tenía carteles con información sobre alimentos y calorías. En estos momentos, todas las mesas del amplio comedor tienen un cartel- menú con el siguiente enunciado: ¿Problemas de insomnio? Algunos trucos para dormir: haz ejercicio a diario pero nunca dentro de las cuatro horas antes de acostarte; acuéstate y levántate siempre a la misma hora; prescinde de la cafeína y de la nicotina dentro de las dos- tres horas antes de acostarte; no comas o bebas en exceso antes de acostarte; evita las siestas; intenta que tu dormitorio esté ventilado, oscuro y silencioso; no te tumbes en la cama si no estás cansado, y haz alguna actividad que te ayude a conciliar el sueño como leer, estar sentado en una habitación a oscuras y escuchar música relajante Este cartel es una iniciativa de una unidad, situada cerca de las oficinas del capellán militar, que tiene por objetivo mitigar el estrés de los soldados. Una psicóloga militar me cuenta que organizan terapias individuales y de grupo, visitas periódicas a la cárcel, así como visitas nocturnas, para hablar con los guardianes y distribuir objetos anti- estrés como pelotas de goma, bolígrafos con luz y llaveros divertidos que les hagan compañía en sus largas guardias. Prisioneros de los prisioneros Antes de mi viaje a Guantánamo el doctor Asher Aladjem, profesor de psiquiatría de la Universidad de Nueva York y uno de los responsables del Programa para supervivientes de torturas, me había indicado que era muy probable que los soldados, especialmente los guardianes de los prisioneros, sufrieran un estrés muy característico en personas que se convierten en prisioneros de los prisioneros En la cárcel pude hablar con dos guardianes, que indicaron que si bien su trabajo conlleva dosis de tensión- -algunos prisioneros los atacan con cócteles líquidos de orina y Muchos presos no quieren hablar con sus abogados, otros permanecen pasivos. Es frecuente que sus relatos sean incoherentes. Son síntomas de personas traumatizadas