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18- 19 D 7 LOS DOMINGOS DE nico José Chacón Mellado sumaban más de 1.000 misiones durante la guerra. Entre el pasaje, además, se encontraba otro piloto, el comandante Antonio Bazán Martínez, que iba a Madrid a examinarse para una plaza de agregado aéreo en la Embajada española de Roma. La lista de pasajeros se completaba con Manuel Romero Picornell, Agustín Calvo Bronte, Juan José Suárez Maguregui y dos extranjeros, el alemán Juan Carlos Brelezmann Isberner y el holandés Henry Charles. Las primeras comunicaciones radiotelegráficas no revelaron nada extraño. Desde las ocho de la mañana que despegó de Tetuán, y a pesar de la fuerte tormenta, el JU- 52 volaba entre nubes con total normalidad A las 8,14 horas, después de dejar atrás Ceuta, M- CABA anunció que iba a poner la antena colgante, que servía para las comunicaciones de larga distancia. A partir de ese momento, se cortó el contacto. La tripulación no volvió a responder a las repetidas llamadas de la estación de tierra. El primer aviso de que algo grave había sucedido lo dio un minuto después, a las 8,15, el patrullero inglés Tiercel que se encontraba de vigilancia en el Estrecho, a unas seis millas al sur de Punta Un agente del servicio secreto alemán hizo circular el rumor de que el avión fue derribado por un barco de guerra inglés. La especulación se difundió con gran éxito Ahora, casi 70 años después, documentos encontrados en el Archivo Nacional de Londres sitúan más bien a la Alemania nazi tras la desaparición de la aeronave Carnero. Su capitán vio a un avión volar con normalidad a 1.500 pies, pero no pudo identificarlo por el aguacero. De inmediato, el aparato desapareció en una nube de lluvia y, por el sonido, parecía que sus motores perdían potencia. Posteriormente, reapareció envuelto en llamas y cayó al mar verticalmente, estallando en el agua. Era el Ju- 52 de Iberia. A las 8,40 llegó el Tiercel a la zona del impacto. A continuación lo hizo el destructor británico Active que también se encontraba de patrulla. Los marineros vieron una gran mancha de aceite sobre las aguas y sólo pudieron recuperar una rueda de cola del avión. Flotaban algunos pequeños restos humanos, pero estaban tan carbonizados que el médi- co dijo que serían inútiles para su identificación y decidieron abandonarlos en el agua. Horas después del accidente comenzó a circular un rumor por el Campo de Gibraltar y el Norte de África, que decía que la aeronave había sido derribada por disparos hechos desde el Peñón de Gibraltar o desde un barco de guerra inglés. El autor de esos rumores fue un agente del servicio secreto alemán llamado Alberto Calbert. Su efectividad fue máxima. Las autoridades españolas no dieron ninguna información sobre la pérdida del avión, pero las poblaciones de ambas orillas del Estrecho ya estaban al corriente. Estos rumores calaron entre conocidos pilotos como Alfredo y Ultano Kindelán o Santiago Avials Llorens que llegaron a decir que nuestros compañeros han muerto en acción de guerra, dando la vida por la Patria Se barajaba como causa del posible ataque que los ingleses querían acabar con las supuestas actividades de espionaje que realizaba la tripulación del Ju- 52, que aprovechaba los vuelos sobre el Estrecho de Gibraltar para controlar y fotografiar los movimientos de la marina británica y facilitaba esa valiosa información a los nazis. El Gobierno español, sin embargo, tuvo que mantener su versión del accidente porque no encontró ninguna prueba para acusar a los británicos. Y eso que en un informe se indicaba que resultaba muy raro que la rueda de cola del avión que se encontró rota del golpe tenía una cuerda de algodón en la que no se veían señales de incendio, y de haber caído al agua con el aparato, como cayó de pico, las llamas la hubiesen quemado, por lo que parece que dicha rueda fue separada del avión en el aire El capitán de aviación Enrique de la Puente Bahamonde, que se hizo cargo de la investigación, inspeccionó el patrullero Tiercel en el puerto de Gibraltar, pero no vio señales de que sus piezas de superficie hubiesen sido disparadas. En cambio, no subió al destructor Active sin exponer los motivos por los que descartó esa visita. En cualquier caso, un documento clave, como es el Cuaderno de Bitácora del Active no recoge en la jornada del 18 de diciembre de 1939 incidente armado alguno con el avión espa (Pasa a la página siguiente) 5 De inmediato corrió el rumor de que fueron los británicos quienes derribaron la aeronave. Pero, según se ha sabido 70 años después, el cónsul británico en Tetuán informó a su embajada en Madrid de que el avión cayó por una acción de sabotaje perpetrada por tres pilotos alemanes que habían operado antes en la misma línea de Iberia JUNKERS JU 52 3 M Envergadura: 29,20 m Longitud: 18,90 m Vel, máxima: 265 km h Córdoba Sevilla Jerez de la Frontera Ruta prevista patrullero El capitán del patrulle británico Tiercel vio cómo el avión nube desaparecía en un n y cómo reaparecía después envuelto en llamas y se hundía en el mar 4 Alcance: 990 km Tripulantes: 3 Pasajeros: 18 Algeciras Gibraltar Ceuta Marbella 3 A las 8,14 horas, tras dejar atrás Ceuta, desde el avión se anunció que se iba a poner la antena que servía para las comunicaciones de larga distancia. A partir de ese momento se perdió el contacto Mijas Málaga Vélez- Málaga 2 Una tormenta acompañada de truenos y relámpagos se extendía a lo largo del Estrecho de Gibraltar. Pero el mal tiempo no inquietó a la tripulación, que ya había volado antes en condiciones más adversas MAR MEDITERRÁNEO