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2- 3 D 7 LOS DOMINGOS DE Rafa Nadal, junto a su novia, Xisca, a quien conoce casi desde la niñez y con quien sale desde que tenía catorce años cortina abierta. Fue una vergüenza. No mostraron respeto por nada. Son cosas de juzgado de guardia. Pasa en el circuito pero también en mi casa. Yo ya he pasado 17 controles a lo largo del año. Nos tratan como delincuentes y los deportistas no deberíamos permitirlo. No veo que los políticos pasen controles antidoping, ¿por qué nosotros sí hemos de hacerlos? Y es que Nadal, con todo su buen carácter, ha mostrado que también tiene su genio y sabe plantarse, como hizo cuando encabezó junto a Federer la revuelta de los tenistas contra la ATP y la Federación Internacional de Tenis por las fechas de la Copa Davis y la modificación del calendario que se pretendía. Este año ha cambiado su rutina casera en Wimbledon. El año pasado él y su equipo alquilaron una casa cerca del All England Club. Es necesario y, aunque sale mucho más caro que un hotel, compensa porque el club está lejísimos de Londres y jugadores como Verdasco, que estaba en un hotel en el centro de la ciudad, perdía hora y media diaria en ir y otro tanto en volver. Allí se juntó con el equipo de Feliciano y tanto la novia de éste, María José Suárez, como la de Rafa, Xisca, se encargaban de la cocina. Sin embargo, este año, Rafa metió en casa a su equipo: su tío y entrenador, Toni Nadal; su manager, Carlos Costa; su fisioterapeuta personal, Rafa Maymó; y su relaciones públicas, Benito Pérez Barbadillo. Así que Feli y los suyos se alquilaron otro apartamento cerca del de Rafa. Los dos equipos se juntaban en la casa de Nadal para ver los partidos de la Eurocopa y en el día a día el que hacía la cocina era... Rafa. El problema es que siempre hace lo mismo: espaguetis con champiñones. Uno de los de su equipo confesó en voz queda: Los hace muy bien pero, francamente, estamos hasta las narices de los champiñones Su amor por el fútbol lo lleva a los entrenamientos, donde suelen jugar partiditos de fútbol- tenis. Consiste en jugar dos contra dos en el terreno delimitado por la zona de saque. Se permiten todos los toques que se quieran con la pelotita de tenis pero sólo dos botes. Para equilibrar las fuerzas, Rafa, que es un jugón, forma pareja con Maymó, que todo lo bueno que tiene de fisio lo tiene de paquete jugando al fútbol. En el otro lado, se colocan Toni Nadal y Carlos Costa. Suelen ganar estos últimos porque cargan el juego sobre Maymó que hace unas barrabasadas tremendas que desquician a Rafa. Lo curioso del caso es que cuando ganaban un tanto, el niño se giraba y lanzaba un puñetazo al aire de júbilo y gozo, como si hubiera ganado un punto decisivo en la final de Roland Garros. Evidentemente, deja de piedra a los demás porque se dan cuenta de que no le gusta perder ni a las chapas. Así que bajan el ritmo para que sumen unos puntos y el partido acabe de forma equilibrada. Su vida en Manacor es más tranquila que en los torneos. En la isla procura ir de pesca con sus amigos, pero lo que más le gusta es estar en casa y disfrutar con su familia del poco tiempo que está allí y también de la cocina de su madre. Al contrario que la mayoría de los tenistas, que acaban por salir con top models, actrices y similares, Rafa continúa con su novia de toda la vida: Xisca, con la que sale desde que tenía catorce años. De hecho, una de las crisis más profundas que hubo entre el equipo del jugador y los medios de comunicación fue el reflejo que Efe hizo de una noticia de una agencia danesa en la que una jugadora de aquella nacionalidad, Carolina Wozniacki, apuntaba que había salido un par de veces con Rafa. A pesar de que ella puntualizaba que sólo lo habían hecho en plan de amigos, la noticia corrió como un reguero de pólvora por las islas y toda España. La oficina de prensa del jugador reaccionó de inmediato dando una nota pública aclarando que no había nada de eso y que Rafa seguía con Xisca. La chica conoce a Rafa casi desde la niñez, pues es amiga de su hermana y lleva visitando a los Nadales casi desde el principio de la relación. Volviendo a las aficiones del jugador, si el tenis es su trabajo y pasión en el deporte, la play station es su gran afición fuera de las pistas. Un jugón que dicen que es. En los torneos de Roland Garros es norma habitual acabar el día con partidos de fútbol a la Play en el hotel parisino donde se alojan. En las partidas suele haber invitados especiales casi todas las noches, una veces es David Nalbandian, gran amigo del jugador; Del Potro, otro tenista argentino que tenía relación con Rafa porque también lo llevaba Barbadillo, aunque hace poco que lo dejaron, y los grandes amigos de Nadal en el circuito: Moyá, Feliciano y, sobre todo, David Ferrer, un habitual en las partidas nocturnas. Independientemente de eso, el alma mater de Rafa es su tío Toni, entrenador y persona que le acompaña allá donde va. Para Rafa es la continuidad de su padre en los circuitos. De hecho es famosa la entrañable anécdota que se suele narrar entre sobrino y tío en los comienzos de Rafa como jugador alevín. (Pasa a la página siguiente) Un jugón de la play ABC