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D 7 6 7 08 Hija de uno de los psiquiatras españoles más prestigiosos, Alejandra Vallejo- Nágera siguió sus propios pasos en un terreno tan complicado como fascinante: la psicología. Docente, conferenciante, escritora, articulista, imparte su saber sobre el conocimiento humano desde los foros más diversos. Uno de sus últimos trabajos es Psicología de la seducción (Ed. Espasa) una obra en la que es posible descubrir al seductor que todos llevamos dentro GUTIERREZ Y DE LA FUENTE 32 D 7 LOS DOMINGOS DE A. Vallejo- Nágera PSICÓLOGA Y ESCRITORA Escuchar, en la sociedad actual, no se estila demasiado ISABEL GUTIÉRREZ- ¿Qué es seducir? -Es ofrecer placer y generar un clima agradable. Es atraer, convencer y conseguir que piensen en ti cuando ya no estás presente. -Usted asegura que en todos y cada uno hay un seductor. Cuesta creerlo... -Todos podemos seducir porque cada uno poseemos cualidades que los demás no tienen. Y son enormemente atractivas para quienes carecen de ellas. Por eso, para seducir es importante conocerse. ¿Qué puede impedir que uno se conozca? -El miedo al rechazo, que condiciona la conducta y la personalidad porque uno tiene la vista demasiado puesta en el exterior y no en su interior. -El acto de seducir nos evoca, sobre todo, la imagen de una conquista amorosa... -La conquista amorosa sólo es una parte de la seducción. Seducir lo hacen los niños desde que tienen cuatro semanas de vida con la sonrisa. A esa edad, se capta y aprende que con la sonrisa se acapara una atención positiva. Y esto se intensifica en el colegio. Los niños que tienen más éxito son los que buscan el consenso y la conciliación, y sonríen muchísimo. Serán seductores casi profesionales. ¿Tiene la seducción algo de manipulación? -Puede existir cierta manipulación, porque el seductor busca convencer y en todo ello hay un punto de castigo: la pérdida. Cuando tienes a la persona convencida y en tu terreno, suscitas el miedo a la pérdida. Cuántas veces, necesitando como el aire a nuestra madre y a nuestro padre, nos dicen: Si no te portas bien, te dejaré solo ¿Qué mayor manipulación que esa? Brutal. -Señala nueve tipos de seductores: afrodita, el vividor, el rescatador, el artista, el cautivador, el intelectual, el encantador, el líder y el divo. ¿Cuál de ellos le conquistaría? -Me gustan las nueve personaliconocerlos para utilizar los rasgos positivos. ¿El seductor y el seducido se necesitan mutuamente? -Sí. No hay posibilidad de seducir a alguien que no quiere ser seducido. Si pretendes seducir, es importante que te conozcas y que conozcas muy bien a la persona que tienes enfrente. Para eso es muy importante prestarle atención y escuchar. Y escuchar, en la sociedad actual, no se estila demasiado. ¿Cuál de todos los modelos de seducción es el más aplaudido? -La sociedad premia y valora al intelectual y, sobre todo, al cautivador, esa persona expansiva, con muchos amigos, motor de motivación personal y para los que están alrededor. ¿Y el más rechazado? -Afrodita, porque tal vez es el modelo más arcaico. Maneja códigos que en la sociedad actual no están bien vistos en la mujer. Afrodita duda constantemente y necesita a un ser protector y superior. De ahí que utilice su físico como reclamo. Sobre todo tiene éxito con hombres establecidos, serios, intelectuales... Ofrece sensualidad, no sexualidad. Dar disfrute y goce a los cinco sentidos. Dispara la imaginación de sus fichajes con la ensoñación de unos placeres sensuales que no han experimentado previamente. ¿El seductor tiene necesariamente que ser carismático? -El carisma es una cualidad asociada a un tipo de seductor que es líder. Pero no todos los líderes tiene carisma. El carisma es una cualidad a través de la cual el líder tiene una mejor visión de futuro y una ambición. -Y de entre todos, ¿cuál se lo pasa mejor? -Todos los arquetipos pueden disfrutar enormemente y también pueden sufrir. El grado de disfrute o de tormento lo determinará el trabajo personal que cada uno haga con sus rasgos positivos, teniendo en cuenta que somos animales sociales y cuanto mejor nos llevemos con nuestro entorno social, mejor nos irá. Lecciones para seducir El truco está en fichar cuál es la emoción favorita del otro y alimentarla en unas cantidades que no haya experimentado nunca. Para ello, hay que captar la atención a través de una provocación matizada por la elegancia. También, hacer notar que se está dispuesto a compartir lo que uno sabe y lo que uno es. Pero siempre se debe mantener el misterio: hay una incógnita en el seductor, nunca sabes todo de él, y ese es un gancho interesantísimo. Y, por supuesto, tener control emocional: hacer que la persona que está delante se sienta extraordinariamente JAIME GARCÍA dades, porque son muy claras. Todos pertenecemos fundamentalmente a uno de estos arquetipos, y es bueno saber en cuál de ellos encajamos para respetar cómo somos, cómo pensamos y cómo vivimos. De lo contrario, estaremos actuando, nos sentiremos muy cansados y eso se notará porque no será natural. Por eso es bueno