Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20- 21 D 7 LOS DOMINGOS DE M. FRANCISCO REINA Cultura La dignidad del fútbol engo pensando desde hace tiempo que, frente a tanta memez televisiva que pretende imitar la vida en realities frente a tanta idiotez generalizada en la política, en los medios de comunicación y, de la que las artes y la literatura no sólo no escapan sino que están cada vez más plagadas de desequilibrados, prevaricadores y figurones cuyo ego es inversamente proporcional a su mínimo talento, el fútbol- -a mí, que he sido siempre ajeno a su liturgia y pasiones- -está ganando enteros en dignidad, y en proporciones casi olímpicas de valores humanos. No es que me haya dejado arrastrar por la marea roja de los acontecimientos de estos días, a pesar de que como la mayoría, estuve pegado a la radio de mi celular para oír y gritar el gol de Fernando el Niño Torres que acabó con los maleficios de España en la Eurocopa, pero creo que el fútbol está haciendo más por nuestra cultura más universal e integradora que ciertas manifestaciones de intelectuales presuntos. Al margen de que me dé un enorme placer el hecho de que un trabajador pertinaz como Luis Aragonés haya callado bocas ante las insistencias caudillistas de un caduco Raúl, o los valores casi hagiográficos de la serenidad de Iker Casillas, gestos de humanidad y nobleza como los de Sergio Ramos, recordando al malogrado Antonio Puerta en la celebración, y mostrando los colores de la bandera de Andalucía orgulloso de su raíces, cuando otros la menosprecian y ridiculizan, además de Dani Güiza, Cesc Fábregas, Senna, Silva, Villa, Pepe Reina y el resto del equipo, hacen que a mí, desde las posiciones más altas y más bajas de la intelectualidad y las vísceras, me hayan ganado para siempre. Esta rela- V ción de intelectuales y fútbol, del balón y las letras, no es nueva, aunque algunos hagan nóminas irrisorias e interesadas con ausencias palmarias, como demuestran los escritos de Manuel Vázquez Montalbán, cuya obra poética acaba de ser reeditada por la editorial Península y en cuyos versos se asoma el mundo del fútbol. Y, sobretodo, en el magistral e insuperado libro de relatos de Antonio Hernández El Betis: la Macha Verde del que es obligado hablar en esta materia de letras con mayúsculas y la disciplina del balómpié, a pesar del director del sello que lo edita y el aún peor director de la colección en la que aparece, que no merecen esta alhaja, de los que sólo voy a decir que son tal para cual... De este volumen dijo Antonio Burgos que es La biblia en pasta de La Marcha Verde el breviario de esta fe y devociones que escribió el poeta bético Antonio Hernández y el poeta Claudio Rodríguez que Antonio Hernández no consiguió su sueño de jugar en el Betis, pero ya es titular de la selección nacional de la Poesía Poco se puede sumar a todo esto, conocedor experto en la materia el primero, y uno de los poetas más grandes en español del siglo XX, el segundo; lo único que se puede añadir es que no ha perdido vigencia, frescura, ni altura literaria, sino que, por el contrario, ha ganado grados y quilates de calidad, como los buenos caldos de Jerez y Arcos de la Frontera, de donde procede su autor. Este libro contiene junto a la reedición de El Betis: la Marcha verde considerado por la crítica y los lectores como una pequeña obra maestra, once relatos más que abordan siempre el asunto futbolístico desde una perspectiva crítica, humorística y apasionada: el pintor que sólo ama dos colores porque es bético fundamentalista; el aristócrata homosexual que entra a formar parte de una directiva para poder hacerlo en el vestuario de los jugadores o el forofo guillado que admira y emula en todo a Lopera como otros locos se creen Napoleón o Manolete. Antonio Hernández, galardonado en la VI Edición de los Premios Ciudadanos en reconocimiento a la trayectoria literaria de toda una vida, conoce bien las esencias de este deporte, sus miserias y grandezas, como la de las letras, porque se ha dedicado con verdad y pasión a ellas. Quizá porque, como dijo Borges, el único tema es el hombre y este escritor gaditano, como demuestra en este libro, es un sabio en vivencias y en los mimbres de arte mayor de la literatura para hacérnosla llegar fresca y con una facilidad de identificación como sólo son capaces de hacer los grandes autores. LORENZO BERNALDO DE QUIRÓS Economía El Cisne Negro l Cisne Negro un superventas escrito por Nassim Nicholas Taleb, que ha arrasado en las librerías, sirve para describir con precisión meridiana la comparecencia del Sr. Rodriguez Zapatero en el Parlamento en su intento de explicar que va a hacer el gobierno ante la crisis, la desaceleración o como desee llamarse al rápido desplome de la economía nacional. ¿Qué es un cisne negro? Un acontecimiento improbable con tres principales características: es impredecible, tiene un impacto masivo y después de producirse parece más predecible de lo que se creía. Pues bien la probabilidad de que el Líder Máximo reconociese la gravedad de la situación y adoptase las medidas necesarias para afrontarla eran bajas, el efecto sobre los mercados de la percepción de ese hecho ha resultado demoledor y, una vez, producida la intervención gubernamental era claro que no iba a ser de otra manera. Así pues cuelguen en sus puertas el adagio de Dante olvidad toda esperanza el gobierno nos deja solos ante el peligro y sin Gary Cooper. En estos días, los hombres del petróleo del mundo mundial se reunían en Madrid. La pregunta de por qué se ha disparado el precio del crudo y cuál será su trayectoria ha sido el tema estrella de los debates. Las respuestas son evidentes y carecen de misterio. La fuerte demanda de energía de los países emergentes con China e India a la cabeza es una variable clara; la falta de inversiones en exploración durante años de petróleo barato hacen imposible aumentar la producción al ritmo exigido por la demanda es otra causa. Sin embargo y aunque resulte una incorrección política, las petroleras y los malvados es- E peculadores tienen un escaso protagonismo en este drama. El mercado de futuros espera y descuenta una escasez futura de petróleo y una demanda en continúa progresión, lo que lleva inexorablemente al mantenimiento de la presión alcista sobre el coste del oro negro. Si a esos factores se unen posibles riesgos geopolíticos, por ejemplo un ataque a Irán en las postrimerías de la Administración Bush, se dibuja un panorama de un petróleo muy caro durante mucho tiempo y con posibilidades de escalar hasta los 200 dólares barril en algún momento de 2008 o 2009; pésima noticia para la economía española que es la más dependiente de las europeas de esa fuente de energía. Como era previsible y se escribió en esta columna el domingo pasado, el Banco Central Europeo (BCE) ha subido los tipos de interés. Con la inflación en la Eurozona al 4 por ciento, el doble del objetivo máximo impuesto al instituto emisor para esa variable, Trichet no podía ni debía hacer otra cosa. Ha resistido las presiones de Sarkozy y Merkel convencido de un hecho considerado irrefutable por la ciencia económica, avalado por una abrumadora evidencia empírica y olvidado por algunos gobernantes europeos: no existe una relación estable de intercambio entre inflación, crecimiento y empleo. Si el BCE no hubiese endurecido su política monetaria y es probable que vuelva a hacerlo en los próximos trimestres, las presiones inflacionistas se dispararían y el BCE se vería forzado a realizar un incremento de las tasas de interés abrupto y con un efecto contractivo sobre la actividad económica de la Eurozona mucho más intenso. La estabilidad de precios es indispensable para asegurar un crecimiento sostenido, elemental querido Watson. Los datos de empleo ofrecidos esta semana por el Instituto Nacional de Estadística han sido desastrosos. El paro registrado se ha incrementado en casi cuarenta mil personas pero lo más inquietante es la fuerte caída de las afiliaciones a la Seguridad Social, 200.000 cotizantes menos en el mes de junio. Esta última cifra anticipa unos resultados de la Encuesta de Población Activa muy negativos y anuncia dos fenómenos de suma trascendencia: primero, en términos intertrimestrales es casi seguro que la economía nacional ya no genera puestos de trabajo, sino que los destruye; segundo, si se tiene en cuenta la estrecha correlación empleoPIB, es probable que ese indicador haya entrado en recesión en el segundo trimestre de este año. La realidad se empeña en ser anti patriótica.