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29 6 08 CLAVES DE ACTUALIDAD Arun Kla Tha Lae, líder de la comunidad moken, los gitanos del mar ante las nuevas casas de Theparat, construidas con la ayuda de Cáritas Gitanos del mar Los moken del sur de Tailandia son conocidos como los gitanos del mar El maremoto de 2004 acabó de darle la puntilla a su legendaria forma de vida. Estrenan casa gracias a Cáritas TEXTO Y FOTOS: ALFONSO ARMADA Ex nómadas en Tailandia truían chozas de fortuna que con el tiempo se hicieron palafitos permanentes. Extendidos por los archipiélagos que tachonan las costas occidentales de Tailandia y Myanmar (Birmania) parece que abandonaron la costa de China hace miles de años y arribaron a la península indochina. Aunque nadie los ha contado, son alrededor de 3.000 los que viven diseminados por las islas y la costa sur de Tailandia. Al igual que muchos gitanos asentados en España desde siglos todavía son considerados como extranjeros: muchos tailandeses ven a los moken como al otro por antonomasia después de cientos de años viviendo en estas aguas cálidas del mar de Andaman. Pacifistas por convicción, zarpar era su verbo favorito. Son parientes de los malayos. El maremoto de 2004 arrasó bue- N o hay mal que por bien no venga. La frase, de dudosa genealogía, habla del consuelo que a veces se halla en la desgracia y acaso podría aplicarse con cautela- -porque hay sensibilidades a flor de agua- -en las provincias del sur de Tailandia más castigadas por el maremoto de hace cuatro años: Phang Nga y Phuket. Para los moken, también conocidos como los gitanos del mar el tsunami fue la puntilla que acabó con un nomadismo que ya era estela del pasado. Aunque nada tienen que ver con los roma de la vecina India ni con los gitanos rumanos o españoles, compartían esa condición de nómadas, en su caso a bordo de sus kabangs, embarcaciones tradicionales donde hace un siglo pasaban entre ocho y nueve meses. Cuando llegaba la época torrencial del monzón y los mares se volvían impracticables, los moken echaban pie a tierra y cons-