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29 6 08 EN PORTADA Si una persona se mueve por los éxitos o los fracasos, se convierte en un peligro González Un ex presidente estorba (Viene de la página anterior) vo mal con el pensamiento burocrático. Y como la administración es por definición una burocracia, pues sufrí, y aún sigo sufriendo mucho. Por ponerle un ejemplo: Veo que se reúnen los ministros de Agricultura de Europa, intentando culminar un trabajo de reforma de la política agrícola común que iniciaron, fíjese, hace cuatro años. Pero ahora, en el momento en que se reúnen, hay una crisis alimentaria mundial del diablo. Bueno, pues el pensamiento burocrático no tiene en cuenta la coyuntura actual de la crisis y asumen el riesgo de bajar la producción alimentaria... ¿Cómo es posible? No lo entiendo, créame. Y situaciones así tuve que padecerlas muchas veces. Por eso tomé a veces decisiones que nadie entendía; y me desesperaba. Y probablemente cometí errores. Obviamente. Por ejemplo: yo tuve la única huelga general que se produjo en el país... Yo la veía venir, y sabía que no era una huelga de los sindicatos. ¡Pues claro! una huelga general es política por definición; no laboral. Es más: yo sabía que había un acuerdo entre los sindicatos y la patronal para que la huelga funcionara... Incluso se recuperaron las horas de trabajo perdidas, con el acuerdo de la patronal. ¿Sentí el fracaso? Lo sentí, naturalmente. Pero no alteró básicamente mi política; y gané las siguientes elecciones. -Y la corrupción, de la que usted me ha hablado, ¿no la vio como un fracaso? -Sí. Lo que sentí como fracaso era no haber percibido que se estaba produciendo ese fenómeno, en algunos casos. Y después, analicé la causa. No lo había percibido porque desde hace treinta años me persigue ese ritornello de que yo tengo propiedades por aquí y por allá, que si en República Dominicana, que cuánto dinero habré ganado... Todavía lo dicen hoy. Y claro, yo me veía entonces a mí mismo, y pensaba: Si están diciendo esto de mí, y yo sé que están mintiendo, ¿no será igual cuando lo dicen de otros? Eso retrasó mi capacidad de ver que alguna gente se había corrompido; lo digo en términos relativos. Pero para mí fue muy doloroso. Creo que eso se notó mucho. -Sin embargo sigue siendo todavía un problema muy actual... Hablemos ahora de los problemas de España, y las medidas que usted tomaría. -Le podría decir alguna de las medidas que tomaría... pero no voy a ser impertinente a estas alturas de mi vida. Le apuntaré una: ¿Por qué no prorrogamos durante tres años la amortización del capital de las hipotecas a los ciudadanos que lo soliciten... Previendo que la crisis nos puede durar dos años o tres... y que la gente tiene que pagar 200 o 300 euros más al mes por la subida del euríbor... También es necesaria una política de inversiones anti cíclicas que mejoren la actividad y el empleo. Y se lo digo a los sindicatos. Ellos quieren mejorar las prestaciones sociales y los ingresos. Pero esto, por sentido común, lo veo muy claro: primero el empleo; después todo lo demás. Pero en fin, ya le digo que tengo esa limitación para hablar. Comprendo que la libertad para decir lo que uno piensa es inversamente proporcional a la responsabilidad institucional que uno tiene. Y como yo no tengo ninguna, pues soy totalmente libre para hablar- -Se ríe divertido- Aunque Yo hablaba con Adolfo Suárez puntualmente. Pero cuando salí del Gobierno eso desapareció. Nunca fui requerido para consultarme en nada