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18- 19 D 7 LOS DOMINGOS DE Un grupo de alborotadores acosa a unas Damas de Blanco (a la izquierda) que se habían congregado en La Habana para protestar contra la dictadura que hacer, y qué no, el cambio es necesario. Hay que sacar al país de la crisis en la que está. Puede que demore meses, pero la transición en Cuba es inexorable porque el curso de la historia no se puede detener. -M. A. A. ¿Qué le diría, o qué le pediría a la gente que viaja a la isla? ¿Y qué le parece que vayan de viaje a Cuba? -M. L. Les diría que salgan de los hoteles, y que no se atengan a los programas turísticos que son programas del gobierno y que es todo prefabricado. Que salgan y que hablen con las gentes y así verán que están reprimidas, que tienen miedo porque sienten que los vigilan y por eso repiten lo que el gobierno les dice que digan. Les aconsejo que salgan de los hoteles y hablen con la gente, con los disidentes, y visiten nuestras casas para que vean cómo vivimos los supuestos mercenarios; cómo viven nuestras familias, todas las necesidades que tenemos y cómo torturan y persiguen a los disidentes pacíficos. Creo que las visitas a la isla son muy buenas. Primero porque la gente que viene, los turistas, no transmite el mundo que está fuera, las cosas de allá a las que nosotros no tenemos acceso. Y también porque así pueden conocer Cuba realmente -M. A. A. Y su día a día como Dama, ¿cómo es? ¿qué hacen? -M. L. Las Damas estamos haciendo cosas permanentemente: vamos a misa los domingos, caminamos por la 5 Avenida, nos reunimos una vez a la semana en la casa de una de nosotras... estas son sólo algunas de las actividades que hacemos. Además tratamos de que vengan todas, de que seamos las máximas posibles, y eso no es fácil porque el gobierno trata de que no podamos reunirnos; para las Damas de las provincias del centro es muy complicado ya que les impiden incluso viajar a La Habana, y las vigilan más porque al ser menos es más fácil para ellos tenerlas controladas das. Nosotras al menos estamos más informadas, porque tenemos acceso a Internet en algunas embajadas. Pero el pueblo en general no, por eso ellos nos preguntan a nosotras, que qué pasa, que cómo vemos las cosas... -M. A. A. Y en relación a los prisioneros de conciencia, ¿cómo están ellos? -J. N. Están muy afectados por la muerte de Miguel, porque se ha muerto uno de los 75, uno de ellos. Miguel estaba muy delicado, el hombre se mantenía, seguía trabajando por la democracia, pero sí que estaba muy enfermo. Salió muy enfermo de prisión; él tenía ya las visas para Holanda y para Estados Unidos, para ir a curarse, pero no consiguió el permiso de salida. Nosotras pensamos que de haber podido irse, se habría prolongado su vida, y por eso es aún más triste lo que ha pasado. -M. A. A. Preparas ahora tu via- AP esposa del periodista independiente Adolfo Fernández Saínz -M. A. A. Julia, ¿qué es de Cuba en estos días? ¿Cómo están las cosas por allá? -J. N. Aquí todo sigue igual... el transporte mal, la situación económica mal... todo es muy difícil aquí... Y además hay mucha ignorancia con respecto a lo que está pasando en Cuba en estos momentos, ignorancia por parte del pueblo en general, que no saben nada de lo que ocurre, sólo se informan por medios oficiales, como el diario Granma o las mesas redon- Julia Núñez Hay que sacar al país de la crisis en que está. Puede que demore meses, pero la transición en Cuba es inexorable porque el curso de la historia no se puede detener Hay mucha ignorancia sobre lo que está pasando en Cuba, ignorancia del pueblo en general que no sabe qué ocurre. Por eso nos preguntan a nosotras que qué ocurre... je, mañana sales porque la visita a Adolfo es el día 19, ¿cuánto tiempo hace que no os veis? -J. N. ...No nos vemos desde el 19 de noviembre. La visita de familia es cada dos meses, imagínate. Además no pudimos celebrar juntos la Navidad, porque no hubo visita. La celebramos pero cada uno por su cuenta -M. A. A. Además de las visitas, ¿qué tipo de contacto mantienes con él? ¿Habláis a menudo? -J. N. Sí, además de las visitas hablamos por teléfono... (Julia comenta que hablan poco tiempo, y de nada confidencial o íntimo porque están controlando las llamadas, pero que con eso le basta) -M. A. A. ¿Cómo está él? -J. N. Él está bien espiritualmente y muy fuerte. Incluso es él quien nos da ánimos a nosotras. Adolfo es un hombre muy creyente y eso le proporciona mucha ayuda moral y espiritual. Él siempre dice Yo estaré aquí, hasta que Dios quiera Es un hombre muy fuerte... -M. A. A. ¿Y cómo te sientes tú? -J. N. Yo tengo mucha fe. Pienso que claro que va a haber un cambio. Esto que les han hecho a nuestros hombres es una injusticia tan grande, que tienen que rectificar y cambiar las cosas. Y por eso nosotras no podemos desfallecer en nuestra lucha. (Entrevistas realizadas por María Ángeles Altozano)