Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
22 6 08 CLAVES DE ACTUALIDAD Enrique Sanfiz fue el gran impulsor del bateo de río en Navelgas. Tres de sus descendientes- -Ismael, Luis y Hugo- -con las bateas o sartenes en busca de alguna pepita Bateo Los ases del oro En el pueblo asturiano de Nalvegas el bateo- -búsqueda de oro al modo artesanal- -es una suerte romántica. El próximo mes de julio se celebrarán allí los Campeonatos del Mundo en un ambiente multicultural TEXTO: PEDRO TOUCEDA FOTOS: ÁNGEL DE ANTONIO L a noticia de que se puede encontrar oro en Asturias no es nueva, pero tampoco está muy extendida. Haberlo, haylo nos dice un paisano que se sostiene en su cachava, mientras contempla el trote bullicioso del río Navelgas, en la localidad del mismo nombre perteneciente al Concejo de Tineo. Sin embargo, a los menos avisados y a los más dispuestos conviene anticiparles que no existe en una cantidad importante como para desatar- -ni mucho menos- -una nueva fiebre del oro como la vivida en Norteamérica en la segunda mitad del siglo XIX y que tan bien narraran escritores como Mark Twain o Jack London. El romance de las tierras astures con el preciado metal viene de antiguo, pues ya los romanos supie- ron de la riqueza aurífera de ciertas zonas de la Península y realizaron una explotación de distintos yacimientos, incluidos los que se encontraban en Navelgas. El método que utilizaban los romanos para arrancarlo de las entrañas de la tierra era el llamado ruina montium (derrumbe de los montes) -nos cuenta el pintor Manolo Linares, uno de los impulsores de las actividades de esta villa- El ruina montium consistía en horadar las montañas formando una gran red de galerías y pozos por la que posteriormente se introducía agua para provocar el total derrumbamiento del monte. Así se lograba llegar de una sola vez a los lugares que contaban con más oro. Parece ser que los romanos no dejaron mucho por la zona, pues los intentos más recientes de algunas empresas por explotarlo, como sucediera con Aurífera Asturias en los años cincuenta del pasado siglo, no han dado grandes frutos. Pero sí quedó en la comarca, según nos dicen, un recuerdo áureo y no se perdió del todo el bateo, el arte de buscar oro por los ríos de una forma romántica y ocasional.