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15 6 08 CLAVES DE ACTUALIDAD Michelle La América portátil de Obama Muchos negros de EE. UU. se sienten desgarrados por el viejo dilema: ¿integración o afirmación? ¿Martin Luther o Malcolm X? Barack opta por lo primero, pero dicen que su mujer encarna lo segundo TEXTO: ANNA GRAU NUEVA YORK C uando Barack Obama y Michelle LaVaughn Robinson se conocieron y empezaron a salir, a él se le pasó comentar que su madre era blanca. Él es así, muy reservado con ciertas cosas le justificaría Michelle, siendo ya su esposa. ¿Reservado o listo? No está muy claro si el dato le habría ayudado a que su noviazgo prosperara. No hay que olvidar que su primera cita fue pa- Michelle estrecha la mano a una de sus simpatizantes AFP ra ver una película de Spike Lee. ¿Es racista Michelle? Cuando sus detractores la presentan como un Jeremiah Wright- -el incendiario ex pastor de Obama- -que duerme con el candidato, saben muy bien lo que hacen. Están metiendo el dedo en una llaga que se llama América. En su aclamada Historia popular de los Estados Unidos el historiador Howard Zinn aporta citas y documentación que atestiguan que el mismísimo Abraham Lincoln era racista. Que su cruzada abolicionista fue un medio político y no un fin. Y que se podía estar contra la esclavitud de los negros y aún así ver con malos ojos su equiparación con los blancos. La separación racial entre blancos y negros ha sido tan cruel y sigue siendo tan acentuada, que es como si los dos tuvieran dos historias y hasta dos países diferentes, con un único y terrible vínculo común: la vergüenza. Los unos se avergüenzan de lo que hicieron, los otros de lo que se dejaron hacer. De lo fácil que fue para los blancos esclavizar a los negros, mucho más que, por ejemplo, a los indios. Aunque había razones lógicas para ello- -los indios jugaban en casa y conocían el terreno, los negros habían sido arrancados de su mundo y su única integración en el nuevo entorno era como esclavos- a día de hoy muchos negros de éxito, educados en las mejores universidades y con acceso a buenos trabajos, se sienten aún desgarrados por el viejo dilema: ¿integración o afirmación? ¿diluir diferencias o exigir guetos, santuarios de la cultura negra? ¿Martin Luther King o Malcolm X? Obama ha llegado a ser el primer candidato negro serio a la presidencia de EE. UU. encarnando lo primero. Cunden sospechas de que su mujer podría encarnar lo segundo. Que allá donde él