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D 7 8 6 08 La suya es una de las voces más inspiradas e inspiradoras de Iberoamérica. Eduardo Galeano (Montevideo, Uruguay. 1940) es un trotamundos del tiempo y del espacio, un espíritu inquieto que, tras varias obras fascinantes Las venas abiertas de América Latina El libro de los abrazos El fútbol a sol y sombra se ha dedicado a buscar y rebuscar en el caótico baúl de la gran Historia las historias diminutas, la de los antihéroes, los invisibles, los tapados. Espejos. Una historia casi universal (Ed. Siglo XXI) es el vehículo para un viaje poco cómodo, aunque sorprendente y necesario GUTIERREZ Y DE LA FUENTE 32 D 7 LOS DOMINGOS DE Eduardo Galeano ESCRITOR ISABEL GUTIÉRREZ- ¿Por qué su historia se queda en casi universal? -Es una manera de solemnizar el título del libro, Espejos ¿Cómo podría yo hacer una historia universal? No soy historiador. Propongo un viaje en seiscientos relatos sin las fronteras que marcan el mapa y el tiempo. Y en ese viaje uno va reconociéndose en los que no salieron en la foto. Los invisibles son los más interesantes. -Habla de antihéroes, que son los grandes tapados. ¿Quién es héroe para usted? -El héroe es ese soldado de la guerra de Troya que no tenía el menor interés de morir por los ojos de Helena y a quien nadie cantó y nadie esculpió. Y lo único que le quedó fue el olor del dolor. -A quienes llaman grandes hombres ¿son verdaderos héroes? -Las estatuas que sobran son casi tantas como las estatuas que faltan. Hay un viaje interesante que hace la memoria, que a veces hunde en el olvido a algunas figuras y, luego, las rescata. Vivaldi, por ejemplo, fue olvidado durante siglos y rescatado en un programa radiofónico de propaganda fascista que hacía el gran poeta norteamericano Ezra Pound. O Vermeer, el mago de la luz, olvidado durante tanto tiempo y reivindicado por los impresionistas porque en su micromundo está el universo. Imagínese si seremos contradictorios. ¿Qué se ha perdido la humanidad con el ninguneo, por ser suave, al que se ha sometido a la mujer? -Algunos de los colores más bellos y rutilantes del arco iris terrestre, que es mucho más hermoso que el celeste. El arco iris terrestre ha sido mutilado por las tradiciones machistas, elitistas, militaristas y racistas. -Pónga nombres a esos bonitos colores. -Hatsheput, reina de Egipto, que gobernó con casco y barba de utilería. O Concepción Arenal, esa gallega maravillosa que, a Lo de Obama demuestra que no siempre el mundo camina al revés -El poder es macho, así que algunas mujeres sacrifican lo mejor que tienen para acceder a él. Otras no. Es difícil, aunque hay que reconocer que se ha avanzado. Igual que con el racismo. -Ahí está, por ejemplo, la lucha Obama- Clinton en las primarias del Partido Demócrata de Estados Unidos... -Esa competición entre mujer y negro me parece muy positiva. Que Barack Obama esté donde está en un país con tradición racista demuestra que no siempre el mundo camina al revés. -Mucho de lo que cuenta son historias en torno a la humillación. ¿Qué se puede hacer para superarla? -En el caso de África, continente especialmente humillado, sería bueno que se combatiera contra ciertas amnesias colectivas. Está claro que la especie humana viene de allí y que el sol se encargó de repartir los colores. Nuestros abuelos salieron de África, se echaron a caminar y conquistaron el planeta sin más pasaporte que sus piernas. Todos somos africanos emigrados. Los únicos que no son emigrantes son quienes se quedaron allí. -Tal y como somos hoy, ¿estamos mejor que ayer? -Es difícil decirlo, pues los conceptos del bien y del mal son muy cambiantes, y a veces responden a criterios de poder. Creo que hay energías de la vida y energías de la muerte, y un continuo combate entre unas y otras. Hay que elegir. -Occidente es un oasis de bienestar dentro del planeta. ¿Cómo haría comprender a un niño occidental que él es una rareza? -Mientras ese niño siga contemplando el resto del mundo como un zoológico o algo exótico y ajeno... Hay que hacerle entender que el mundo es uno y que no hay pobreza que no se explique por alguna riqueza. No hay libertad que no haya implicado jaulas para otros. Mientras no se asuma que todos somos parte de lo mismo, será difícil que se ejercite la solidaridad. Yo quiero un mundo solidario, no caritativo. El eco de la calle Estoy lleno de gente, todos estamos llenos de gente. Cada persona es muchísimos. Todos estamos habitados por otros. Yo me nutro de las voces de fuera, que no las distingo de las de dentro, porque son una misma cosa. Me alimentan la escritura y la vida SIGEFREDO mediados del XIX, estudió en la facultad de Derecho disfrazada de varón. O las hermanas Brontë, espléndidas escritoras que presentaban sus obras con nombres de hombres... ¿Y no siguen aún las mujeres algo travestidas al asumir ciertos rasgos masculinos para ejercer responsabilidades?