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1 6 08 EL LIBRO PREPUBLICACIÓN El sitio de Stalingrado y España Laia Arañó y Francesc Vilanova han realizado una exhaustiva recopilación de las crónicas publicadas por la Prensa española de la Segunda Guerra Mundial. Una visión condicionada por la ideología y la propaganda. Aunque el vuelo literario o la concisión narrativa sirviesen a menudo para huir de la exageración. A continuación reproducimos la visión de entonces del sitio de Stalingrado Frente ruso ¡Cuarto invierno de guerra! ¡Segundo invierno ruso! Desde Murmansk al Caspio hay cuatro mil kilómetros de frente, de frente ruso. En Finlandia, la noche ártica no ofrece solución de continuidad. Guerra de oscuridad y silencios. Silba un obús como un meteoro sideral y a su caída estallan florecillas de nieve y fuego. De pronto una luz mortecina deja entrever bosques de tinieblas. Apun ta en el horizonte una luz rosácea, azulada luego, cambiante, fosforescente espectral, una luz fría huidiza: es la aurora boreal, una aurora boreal sin significado simbólico, no apta para la metáfora. Millares de lagos dormidos. El Ladoga: un lago muerto. che per gielo vea di vetzo e non d aqua sembiante Diría el divino poeta. De San Petersburgo a la curva del Don, el frente dormita y gruñe. Implacable, el frío atroz atormenta a los soldados, les besa y les abraza horriblemente. Si lloran- -porque también los hombres lloran- -sus lágrimas se hielan: e l gelo strinse le lagrime tra essi, e risserrolli. Durante el último invierno, en la región de Tula, el termómetro llegó a 52 grados bajo cero. El frío, tormento espantoso, mutila a hachazos el cuerpo humano: los ojos se mueren, helados, se caen la nariz, los pies, las manos. Y si alguien siente la tentación de escuchar el silencio de la estepa nevada puede perder sus orejas. Tormento dantesco: Ed un, ch avea perduti, ambo gli orecchi per la freidura He aquí el Volga inmenso, finalmente dormido. Quince días atrás arrastraba ya témpanos de hielo. Ni el Danubio, en Austria- -diría el Dante- ni el Tanais, durante el invierno, bajo su frío cielo, vieron jamás obstruido su curso por tan gruesa capa de hielo. Non fece al corso suo si grosso velo di verno le Danoia in Auste- Título: Un mundo en guerra. Crónicas españolas de la Segunda Guerra Mundial. Autor: Laia Arañó y Francesc Vilanova Editorial: Destino Páginas: 864 Precio: 35 Euros riccb, ne l Tanai lá sotto l freddo cielo. De donde se colige que la imaginación de Alighieri se quedó corta, puesto que al pintarnos un caudal helado recurre al río austriaco que en nuestros días es un modesto Danubio azul una decoración vienesa. En el gran ángulo del Volga la vieja Tsaritsin, hoy Stalingrado. Por una ironía de la Providencia- -o del destino, piensan los bolcheviques y los laicos- -la ciudad que lleva el nombre del zar rojo es la más arrasada de las ciudades de la Tierra. Acaso en toda la Historia no existe un caso semejante. Troya es un cuento de niños. Quiso la ciudad que un día se llamaba Tsaritsin, nombre muy armonioso y femenino, ostentar un nombre nefando, y hoy no existe. Las bombas y los obuses la han machacado y triturado. Su dios rojo no ha podido protegerla, y tal vez ha sido la causa directa de su ruina. De ella no quedará piedra sobre piedra. Ningún profeta llegó a sospechar tanta desolación. El terrible Jeremías diría que la ciudad será convertida en campo de culebras. Y añadiría que no se llamará Tsaritsin, ni Stalingrado, sino Valle de la Matanza. Porque Jehová ha derramado su enojo sobre las gentes que no le conocen- -aseguraría el barbudo profeta- Así quebrantará Dios a este pueblo y a esta ciudad, como quien quiebre un vaso de barro que no puede más restaurarse. Finalmente, el Cáucaso presidiendo el frente ruso. En sus entrañas, petróleo; en su falda, pueblos como belenes; en sus pinácu- Recopilación de crónicas elaborada por Laia Arañó y Francesc Vilanova los, los diamantes de su corona de nieves perpetuas. Dos mares le abrazan. Hacia el Sur están Armenia, Persia y Mesopotamia. Petróleo y poesía. Aquí empiezan los países bíblicos. En una de esas cumbres encalló el arca de Noé al retirarse las aguas del diluvio. Fue el colmo de la casualidad. Si el arca hubiese naufragado con sus tripulantes, las únicas muestras que quedaban de nuestra especie, el mundo tendría la desgracia de verse hollado y profanado por una Humanidad nauseabunda. Precisamente de esa arca nacieron el racismo y la guerra con bases científicas. Frente ruso, frente gigantesco, el campo de batalla más vasto que ha visto el mundo y los dos ejércitos más fuertes de la Historia. Este frente se apoya en las auroras boreales y en la barrera del Cáucaso. Imposible encontrar dos cabezas de línea de más prestigio. Pero sería aventurado buscar significación metafórica en esas auroras boreales y en esas montañas olímpicas. ¡Por metáforas estamos! En el inmenso valle limitado por la gloria de la aurora boreal y el resplandor del Cáucaso se extiende la abominación de la desolación, más de dos millones de kilómetros cuadrados de un mundo devastado, convertido en tierra calcinada. Crónica de ROMANO Publicado en Destino, 5 de diciembre de 1942 En las regiones de los ríos Kubán y Manichioneros Ciertamente, las tropas del Eje se alejan de los principales yacimientos petrolíferos del Cáucaso, de Grosny, de Bakú, pero los magníficos triunfos cosechados hasta hace pocas semanas demuestran que les bastan el petróleo rumano y el sintético; además, no debemos olvidar que todavía están en posesión de los pozos de Maikop, menos ricos que los otros, pero, con todo, bastante considerables. También afirman Durante el último invierno el termómetro llegó a 52 grados bajo cero. El frío mutila a hachazos el cuerpo: los ojos se mueren, helados, se caen la nariz, los pies, manos... Su dios rojo no ha podido protegerla. De ella no quedará piedra sobre piedra. El terrible Jeremías diría que la ciudad fue convertida en campo de culebras