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16- 17 D 7 LOS DOMINGOS DE La población palestina cruzó en masa la frontera de Rafah, después de que Hamás destruyera el muro que cerraba el paso de Gaza a Egipto encierro de Gaza, sólo por probar la sensación de escapar de su cárcel cotidiana. El abastecimiento de mercancías durante esa última semana de enero ha dejado en el paro a los excavadores de túneles y en la miseria temporal a sus propietarios. Decenas de esos pasos subterráneos para el tránsito de personas y el contrabando de mercancías habían sido ya decomisados por Hamás tras indemnizaciones simbólicas a sus propietarios. Pero el negocio era sumamente floreciente: las armas, las medicinas, la droga y el combustible eran algunos de los productos de mayor rendimiento. Por el paso de una persona de uno a otro lado de la frontera la tarifa es de unos 2.000 dólares. Los propietarios de túneles (probablemente más de medio centenar) habían sido advertidos por los comandos de Hamás de la inminente ruptura de la valla de hierro y de la apertura temporal de la frontera. Por cada uno de esos túneles pasaban de contrabando mercancías por valor de más de diez millones de dólares al año. Una mina de oro afirma Nabil. Él supone que con la mercancía importada, los palestinos de Gaza tienen suministros para medio año. Detergentes, pinturas, ordenadores, neumáticos, material de electricidad, semillas... A pesar de que los precios se dispararon en ese impetuoso zoco fronterizo de urgencia, los compradores saben que no van a perder en la operación: todo tendrá siempre mucho más valor al otro lado del muro derribado, en el reducto de Gaza. La falta de abastecimientos era asfixiante y los dirigentes de Hamás aprovecharon la penuria extrema en la Franja para dar el paso estratégico: ya no será posible cerrar de nuevo esa puerta para siempre, y cuando haya de abrirse serán ellos quienes marquen las condiciones. portavoz de esa fuerza palestina de seguridad, Islam Shawan, sigue puntualmente a través del teléfono las incidencias de esa tarea de conservar la ley y el orden en la Franja, territorio de la pax islámica desde junio del año 2007. Flanqueado por los retratos del presidente Arafat y del jeque Yasin, mantiene la ortodoxia de Hamás también en esa expresión de los símbolos del nuevo poder en Gaza: Arafat, padre de la nación palestina, y el clérigo musulmán asesinado por los israelíes, patriarca espiritual de ese mismo pueblo. Se evita así el uso de la imagen institucional de quien hoy es presidente en ejercicio de la Autoridad Palestina, Abu Mazen, cabeza de la hidra de la corrupción de Al Fatah, según la propaganda de los islamistas. El portavoz policial Shawan cita en su discurso al periodista los más recientes casos de los corruptos de Ramala y descarta AP Retirada de agentes de la UE La terminal aduanera de Rafah, cuyo control fue encomendado en el año 2006 a un grupo policial formado por la Unión Europea, fue cerrada también por falta de actividad. El centenar de agentes enviados por una decena de países europeos, entre ellos España, se retiró a sus cuarteles seguros de la cercana ciudad de Ashkelon cuando, pocos meses después de su formación, la violencia desatada entre las milicias de Hamás y de Al Fatah puso en peligro la seguridad de esa policía europea en servicio de acción humanitaria. Fue una retirada temporal, pero nunca más regresaron a sus puestos porque casi nadie creía en su utilidad. Desde su despacho del cuartel general de la Policía en Gaza, el Por cada uno de esos túneles pasaban de contrabando mercancías por valor de más de diez millones de dólares al año. Una mina de oro afirma el tunelero Nabil Por esa puerta de promisión desprovista de aduana entraron millares de toneladas de mercancías. Más de 250 millones de dólares se gastaron los comerciantes de Gaza cualquier sublevación de sus secuaces en Gaza. Pero esa polémica entre hermanos es agua pasada para los islamistas, que hoy se presentan al mundo como la base honesta y moderada sobre la cual se ha de asentar el futuro Estado palestino. Pocos territorios existen en el planeta en los que la actividad humana destinada a la destrucción presente signos de tanta envergadura para demostrar su febril actividad: en Rafah, la silueta de la valla metálica derrumbada, como los pliegues de un abanico gigante, se superpone a la ruina de los edificios del campo de refugiados que apenas se mantienen en pie tras los bombardeos israelíes que duraron casi tres años. Y bajo esta tierra desértica, sigue otra actividad subterránea, la de la perforación de túneles y el paso clandestino de mercancías. A pesar de que ese tráfico ha entrado en una etapa de sosiego tras el reciente aprovisionamiento, los topos siguen trabajando y dejando la prueba de su tarea: los montones de tierra húmeda que el reportero, bajo cuyos pies late ese mundo subterráneo, vio bajo las lonas de los invernaderos que esconden esas perforaciones. Hay que pensar en el futuro- -advierte el tunelero Nabil con una sonrisa irónica- Son labores de mantenimiento, para evitar que se nos derrumben las galerías...