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25 5 08 CLAVES DE ACTUALIDAD Un capitán de la Policía municipal de Giugliano, localidad muy cercana a Nápoles, es detenido por asociación criminal y corrupción AFP de presentar es que la línea que separa lo correcto de la ilegalidad sea tan tenue que acabe desapareciendo. Los inmigrantes ilegales que se ven forzados a abandonar Italia en su mayoría van a escoger España como nueva meta, porque allí es donde el clima más se parece al de aquí muchos de ellos ya tienen familia en nuestro país que les facilitarán su instalación. Y además, creen que en España las leyes son mucho más permisivas que en otros países Así nos lo han asegurado varios gitanos de origen bosnio. Muy probablemente es esto lo que busca el gobierno Berlusconi: quitarse de encima el problema. Aunque, como explican varias asociaciones que trabajan con inmigrantes en Nápoles, esa no es la solución, pues hay que garantizar a esa gente unos servicios básicos para que tengan una vida digna, y de ese modo no cometan delitos. La gente necesita vivir, tal y como lo necesitaban los italianos que a principios del siglo XX se fueron a Alemania o a Estados Unidos. El problema es que nos olvidamos de nuestra historia En la capital del caos, sin embargo, lo que urge es acabar con el escándalo nacional de las basuras. Es una realidad que golpea de tal manera a los sentidos que no deja mucho espacio aparente para otros asuntos. Treinta meses se ha dado Berlusconi para acabar con la gran vergüenza italiana El primer ministro ha prometido que, para devolver la normalidad a la región de Campania, abrirá varios vertederos y calificará como área militar tales recintos con el fin de que no se monten piquetes a la entrada de los mismos. Amenaza incluso con llevar a la cárcel a quien se atreva a hacerlo. Aunque los napolitanos de amenazas saben mucho y ya han anunciado que no se moverán de las barricadas que ya han levantado en varios centros de acumulación de basura. La población protesta de que no se pueden abrir de la noche a la mañana vertederos que estaban cerrados. Por algo habrían sido inutilizados, se dicen. No aceptaremos más contaminación es el grito unánime de la población de las zonas donde se encuentran los principales vertederos. Y es verdad que mientras se celebró la reunión del Gobierno parecía que poca basura quedaba en la ciudad. Pero bastaba con desplazarse a las afueras para encontrarla por doquier. No son medidas puntuales las que necesita esta ciudad, sino una solución en profundidad que hasta ahora ningún gobierno, de cualquier ideología o color político, se ha atrevido a aplicar. Treinta meses contra la crisis Nápoles Capital del caos (Viene de la página anterior) verse, este drama de los desperdicios podría afectar gravemente a la salud. Así lo denuncian varios médicos napolitanos, que explican que las altas temperaturas, los animales vagabundos y las ratas pueden ser un peligroso foco de infecciones. Por no hablar del persistente daño causado por la contaminación a la capa terrestre y acuífera. Berlusconi anuncia mano dura para acabar con las revueltas populares y con la extendida imagen de decadencia de Nápoles y de toda Italia que se está dando al mundo. Mano dura proclamada no sólo para las basuras, sino también, y muy en especial, para poner fin sin contemplaciones a la inmigración ilegal. Pocos miramientos No se anda con miramientos el nuevo gobierno Berlusconi. Su interés es dar una clara señal de mano dura a la población, y sobre todo a Nápoles, epicentro del caos italiano. Fue precisamente en Nápoles donde hace dos semanas estallaron los primeros enfrentamientos entre la población y los gitanos rumanos, ante el intento de secuestro de un bebé por una adolescente de un campo nómada. La población parecía acostumbrada a los pequeños robos de los gitanos rumanos, que ya casi se habían asumido como una fatalidad. Pero el secuestro de un bebé es algo mucho más grave e intolerable. Durante la campaña electoral la inmigración fue una de las bazas que mejor jugó la derecha y, sin duda, un factor esencial para que ésta ganara las elecciones. Así que Berlusconi ahora no hace ahora más que cumplir lo que los italianos esperan de él. Asunto muy diferente es cómo puedan ser vistas sus medidas en la Comunidad Europea, donde ha pillado por sorpresa la represión italiana. Pero los italianos, y sobre todo los napolitanos, creen que Berlusconi puede cambiar las cosas. Il Cavaliere proclama su intención de dar un golpe de timón por más críticas que le lluevan desde la oposición del Partido Democrático de Walter Veltroni. Más delicado puede ser que las instituciones europeas se sumen a las críticas. La portavoz de la comisaria europea de Medio Ambiente, Barbara Hellferich, ya ha anunciado que la Unión Europea estudiará con detalle el contenido de unos proyectos que podrían rozar la ilegalidad. Pero el gobierno no se siente especialmente conmovido por las advertencias de Bruselas. Considera que la situación es tan grave, que no hay más alternativa que la mano dura. El problema que más pronto que tarde se pue- Unos gitanos bosnios nos confiesan que si son expulsados tienen la intención de ir a España porque consideran que en nuestro país las leyes son más permisivas