Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
30- 31 D 7 LOS DOMINGOS DE ROSA BELMONTE Expediente Ñ Los alegres chicos de Coslada nido un problema con las drogas, lo ha tenido con la policía (lo decía él) Igual que Amy Winehouse, Pete Doherty o cualquier otro artista de los de meterse en líos por meterse de todo. Igual pero distinto que los vecinos de Coslada, al menos teniendo en cuenta cómo las gastaban Los hombres de Ginés (y estoy segura de que no todos serán malos) Llámenme antigua pero a mí siempre me ha gustado tener miedo de los delincuentes, no de la policía. Ese pavor se lo dejo a Hitchcock Yo no estoy en contra de la policía, sólo me da miedo Su padre lo mandó de pequeño, después de alguna trastada, con una nota a la comisaría. Lo encerraron un rato en una celda y luego lo soltaron diciéndole que eso es lo que hacían con los niños malos. Y trauma para toda la vida. Falsos culpables y policías (o ex policías) tontos. ¿No es el Scottie de Vértigo un señor de lo más tarugo? Me gusta tener miedo de los delincuentes, aunque sienta una perversa querencia por los policías corruptos. Pero por los del cine y la televisión. Por el Hank Quinlan de Sed de mal con ese Orson Welles enorme y baboso. Por el sherif Titus Semple de Flamingo Road Por el Howard Duff de la serie, un tipo mucho más odioso (y durante mucho más tiempo y capítulos) que Sydney Greenstreet en la película. Y, por supuesto, por Vic MacKey, el oscuro pero luminoso protagonista de The Shield el más grande drama policial de la televisión (con permiso del capitán Furillo) Ni siquiera Vic MacKey, interpretado por el gran Michael Chicklis, es bueno o malo (a pesar de que roba, extorsiona o asesina, pero eso no es lo importante) Ya no hay poli bueno y poli ma- K eith Richards nunca ha te- Kylie Minogue, un alto en los escenarios, para poner rostro a la colección de Tous en su campaña internacional tras que el actor Enrique San Francisco y la cantante Mata Sánchez ABC arroparon al grupo. Otra noche de amigos y famosos de los de verdad fue la que se vivió para presentar la nueva campaña de comunicación del Consejo Regulador del Cava. Jean Louis Mathieu hizo un alto en Madrid para cuidar al detalle esta velada que reunió a Laura Valenzuela, el matrimonio Mingote, los Segrelles, la ex de Cascos, Gema Ruiz que poco a poco reaparece de su exilio voluntario mientras le cuentan cómo anda de agobiado su ex Rafael Leflet por problemas económicos que tiene con su empresa, Carlos Espinosa de los Monteros, Sisita Milans del Bosch y hasta el ex Mister España Juan Manuel Montalvo, guapo donde los haya... A muchos kilómetros de esa cena con burbujas otras botellas, éstas de champán, se abrían para celebrar la nueva campaña internacional Tous 2008 con la cantante Kylie Minogue como musa y modelo. El hotel Crillon fue el escenario de esta presentación que reunió a Rosa y Salvador Tous con la cantante australiana quien pronto estará en España con su gira musical. Entre los invitados de la firma no faltó una de sus más emblemáticas embajadoras, Eugenia Martí- nez de Irujo, que posó con su nueva imagen con los anfitriones (la verdad es que está distinta pero muy mona) ni tampoco Alejandra Rojas o María Zurita (también diferente pero muy mejorada) así como Ana Bono que habló sobre los preparativos de la boda de su hija con el hijo de Raphael y Natalia Figueroa. La sorpresa llegó con la aparición del futbolista Karembeu y es que parece que un buen amigo suyo tiene proyectos también con Tous. Como se ve, el imperio del osito no tiene fronteras. Quien aprovecha también su imagen y su delgada silueta es la televisiva Paula Vázquez. Desde que descubrió su ombligo ante la audiencia televisiva, que se derretía por sus huesos mientras presentaba las ediciones de La Isla de los famosos Vázquez aceptó la oferta de crear su propia línea de biquinis con la que reaparece este mes. Bora Bora es el nombre de su colección que en esta edición apuesta por el estilo de los biquinis más famosos de los 70 como los que lucieron en el cine algunas divas tipo Raquel Welch o Ursula Andress. Después del posado en biquini de Ana Obregón de todos los veranos el de Paula Vázquez promete convertirse en otro clásico por estas fechas. lo salvo para el juego de toda la vida. Pero es llegar los policías corruptos de la vida misma (de ahí mismo, al ladito de Madrid) y fastidiar el invento de la corrupción atractiva. Los de verdad son unos palurdos sin un guión que los eleve como personajes ambiguos. Llevarse bien con las putas es uno de los mandamientos del buen corrupto, siempre según la experiencia conseguida con miles de horas consumidas y consumadas en el cine y la tele. Ahí estaba el sheriff Titus Semple con Lute Mae Sanders (Stella Stevens, entonces rutilante suegra de Kate Jackson, la Sabrina de Los ángeles de Charlie tener una suegra más buenorra que tú debe de ser un gran problema) Pues olvidando ese mandamiento, los cutres de Coslada, el colmo de la chapuza, han dado lugar a que sean las propias pilinguis rumanas las que levanten el conejo. Las que levanten la liebre con sus denuncias. Y si es difícil distinguir entre policía bueno y malo, porque los tipos no son puros (al menos en la ficción) también es difícil distinguir a veces lo que está bien y lo que está mal. Lo digo por el rebote que ha cogido Vuitton (rebote y demanda) por esa imagen del niño de Biafra (ya sé que no existe, es un concepto) con uno de sus bolsos y un chihuaua en camiseta. Ni el niño es real (es un dibujo, aunque habría dado lo mismo) ni lo es el bolso. Tiene uno de los reconocibles estampados (el monogram multicolore) pero ese modelo no existe en la colección (lo más parecido es el Alma, más rígido y con una cremallera horizontal) Esto es como el escudo presidencial en la alfombra del Despacho Oval de El ala oeste que no está reproducido fielmente porque es delito. Retomando el hilo, que Vuitton ha demandado a la artista autora de la gracia que en lo único que pensaba era en ayudar a la población de Darfur (si hubiera pensado en ganar dinero no se le habría ocurrido esa tontería con niño panzón) La asociación Diseñadores por Darfur ha denunciado el caso (dejemos de lado cómo suena eso de Diseñadores y Darfur en la misma frase) Si de lo que se trata es de evitar que se dañe la imagen de la marca, no entiendo por qué el niño sí y Keith Richards no. Que uno la dañe y el otro no. Que el rockero sí pueda ser imagen de la marca. Cada vez que veo al Rolling Stone con la guitarra y la maleta de Vuitton me parece un chiste. Por no hablar de los famosos de garrafón que se pasean por los aeropuertos con un juego de maletas marca de la casa (verdaderas o no) Pero lo del que nunca ha tenido un problema con las drogas, uf, es que me incita a comprar.