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11 5 08 EN PORTADA Pola Talpalatsky Israel Un mundo en un país (Viene de la página anterior) INMIGRANTE RUSA labras Rachel, dolida con aquel Sharon que en 24 horas les dejó sin casa y sin trabajo Ella era maestra en el idílico asentamiento de Neve Dekarim. Corren tiempos inciertos para las aspiraciones de Rachel. La comunidad internacional presiona a Israel para que detenga la expansión de colonias y desmantele asentamientos. El Ejecutivo hebreo ha insinuado que podría incentivar las evacuaciones voluntarias, aunque lo cierto es que nuevas edificaciones se aprueban sin parar. Por si acaso, la organización Yesha que ampara a los colonos se prepara para la batalla. Y Rachel la espolea: Gush Kativ no es un lugar, es cada uno de nosotros, el símbolo del coraje. Hay que decir nunca más... ¡debemos volver a Gush Kativ! Soy graduada en filología y máster en relaciones internacionales. Hablo cuatro idiomas... Y trabajo como guarda de seguridad, pero es temporal. Así gano dinero para hacer el doctorado Clary Scheinwal ARGENTINA Venir fue la mejor decisión de mi vida... Israel es un semillero de cerebros. Las cosas, bien o mal, aquí siempre se hicieron, no como Latinoamérica, donde todo espera a mañana CLARY SCHEINWAL Inmigrante argentina Uno de cada seis inmigrantes que llegaron a Israel en 2002 era argentino. Fue el año de la gran oleada. Se registró la cifra récord de 6.500 expatriados, en su mayoría exiliados que huían de la crisis que sacudió el país iberoamericano en diciembre de 2001. Para entonces, Clary Scheinwald, nacida en Mendoza en 1951, llevaba viviendo en Jerusalén cinco lustros. Había llegado en 1977 con un pasaje de ida y vuelta para pasar dos meses de vacaciones con sus abuelos y tíos, instalados en un kibutz desde 1951. Pero nunca regresó a Argentina. Fue la mejor decisión de mi vida: por mis hijos, que nacieron aquí, por mi carrera: Israel es un semillero de cerebros... las cosas, bien o mal, aquí siempre se hicieron, no como en Latinoamérica... donde todo espera a mañana Clary decidió hacer de Jerusalén su casa por sionismo También porque ahí encontró al que sería su marido, porque en Argentina la dictadura cerró la Universidad donde estudiaba periodismo, porque allá no había trabajo, pero ante todo, por sionismo Aquella motivación nacionalista, dice, fue común a los miles de argentinos que como ella hicieron la aliya entre los años 60 y 80. Fuimos muy bienvenidos, aprendimos hebreo, despertamos una simpatía especial... algo distinto de lo ocurrido con los argentinos que han venido a Israel a partir de 2001 sólo por que la Agencia Judía les daba dinero. A muchos no les interesa el país, tienen el traste acá y la cabeza allá... los que no acaban regresando están metidos en círculos viciosos entre ellos, sin contacto con la realidad de Israel lamenta. Hoy se calcula que la comuni- Ibrahim Dawud PALESTINO ISRAELÍ Los palestinos vivimos como perros... comemos pan gracias a la ONU, pero decidí que haría de mi vida un compromiso político, porque los israelíes no se van a salir con la suya dad argentina en Israel cuenta con 70.000 miembros, el quinto grupo más grande del Estado. Desempeñan todo tipo de trabajo, fundamentalmente como profesionales cualificados. Sionistas o no, han suscitado en el resto de los israelíes una curiosa pasión por el idioma español, que muchos aprenden en los culebrones de televisión. En Haifa, en Tel Aviv, en Jerusalén... no es raro que las gentes saluden como porteños. GUSTAVO SURAZKI Rabino conservador La sociedad judía israelí está formada hoy en día por observantes y no observantes, que ilustran un amplio espectro que va desde los ultraortodoxos hasta los laicos. Los primeros- -esterotipados en el imaginario colectivo por sus levitas negras y tirabuzones- -mantienen la estricta adhesión a la ley y las prácticas religiosas judías, viven en barrios separados y se dividen en una constelación de sectas a menudo muy enfrentadas entre sí. Entre ellas, las hay incluso antisionistas: los Naturei Karta, o los Eda Haredit, que niegan el Estado de Israel, pero exigen- -hasta la violencia- -que sus reglas sean respetadas por toda la población. En el espíritu de emancipación y nacionalismo del siglo XIX surgieron varios movimientos judíos, como el Masorti, nacido en Alemania, cuyos principios en favor del entendimiento entre laicos y religiosos, a medio camino entre el mundo ortodoxo y el liberal, le han convertido en una de las grandes corrientes religiosas del judaísmo contemporáneo. Y en una esperanza de sentido común frente a los extremismos. Gustavo Surazki, trasladado en 2002 con su mujer a Ashkelón desde su Buenos Aires natal, representa con su discurso y su modo de vida esos valores de Torá, tolerancia y sionismo Israel tiene que ser un paraguas que admita a todos los judíos, no estoy de acuerdo con que se prohíba comer hametz (productos con le-