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4 5 08 GENTE BEATRIZ CORTÁZAR Al punto La guerra de los Medina Sidonia Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura, duquesa de Medina Sidonia, en la Fundación con los fondos de su Casa l pasado 7 de marzo murióen Sanlúcar de Barrameda la duquesa de Medina Sidonia, la duquesa roja. Apenas unas horas antes de abandonar este mundo había contraido matrimonio, en artículo mortis, con su secretaria Lilian, a quien conoció en la boda de su hijo mayor, Leoncio, conde de Niebla, en la que ofició como una de las damas de la novia. Esa misma noche de banquete y fiesta nupcial la duquesa sólo tuvo ojos para Lilian. Desde aquel día no paró de llamarla cuenta el productor musical Miguel Angel Arenas, Capi, uno de los entrevistados que aparece en el libro de Íñigo Ramírez de Haro, El caso de los Medina Sidonia (La Esfera) y que esta semana ha visto la luz tras muchos meses de intenso trabajo en la sombra. Ha querido el destino que cuando este libro se encontraba en la imprenta, fallecieran con apenas quince días de diferencia, Leoncio González de Gregorio Martí, el ex marido de la duquesa y padre de sus tres hijos: Leoncio, Pilar y Gabriel y la propia Luisa Isabel Álvarez de Toledo Maura, duquesa de Medina Sidonia y presidenta de la Fundación Medina Sidonia hasta el último día de su vida, cargo que tras morir pasa a ocupar su viuda Lilian, la actual duquesa viuda de Medina Sidonia. Cuenta el autor que su idea original, cuando se puso a escribir este libro, era hacer un tratado de la excelencia y de los excelentes y de ahí que eligiera a una familia con los títulos más antíguos de la aristocracia española y con nombres tan destacados en su pasado como Guzmán el Bueno, héroe de Tarifa. Ramírez de Haro, sobrino a IVÁN BENÍTEZ E Liliane Dahlman, viuda de la duquesa, en el entierro de ésta. Se casaron en las horas que precedieron a su muerte su vez de la duquesa roja, destaca sobre todo las grandes contradicciones de esta mujer singular, como el hecho de que fuera apenas unas horas antes de morir cuando dio el paso de casarse con su novia de hacía más de veinte años. Una vez que se aprobaron ANTONIO VÁZQUEZ los matrimonios homosexuales podían haberse casado con todas las de la ley pero, sin embargo, prefirió no hacerlo, de la misma manera que nunca en vida habló con franqueza de su homosexualidad. Y es que, en el fondo, rememora Ramírez de Haro, siempre