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4 5 08 CLAVES DE ACTUALIDAD Francisco Vidal observa la interpretación de dos de sus alumnos durante una de sus clases en el Laboratorio de Teatro William Layton Interpretación (Viene de la página anterior) Maestros de estrellas Escuelas con arte Estudio Corazza para el actor. www. teatrocorazza. com Escuela de Interpretación Cristina Rota. www. cnc- eca. es cr. php Laboratorio de William Layton. www. laytonlaboratorio. com Real Escuela Superior de Arte Dramático. www. resad. es Nancy Tuñón- Jordi Oliver. Formació de l actor. www. nancy- tunon. com da palabra esconde secretos insondables -y de la continua evolución- en esta profesión hay que reinventarse, hay que fundar ideas continuamente, sorprender a los alumnos... Éstos a su vez sorprenden al público en un divertido y original espectáculo de prácticas escénicas que se desarrolla entre septiembre y julio en el Teatro CNC- Mirador: La katarsis del tomatazo Para mí, el actor es un revelador de los conflictos del alma y creo que quien quiera ser intérprete debe tener primero vocación, y, luego, muchas ganas de trabajar. En la escuela intentamos abarcar una amplia gama de materias, que van desde la danza o la Historia del Teatro a la técnica vocal. Ponemos mucho el acento en el movimiento, en el desarrollo de la intuición y en las prácticas escénicas. Francisco Vidal, es otro veterano de la enseñanza de actores. Director y actor, todavía le reconocen en la calle por su papel de cura en la célebre serie de los setenta Crónicas de un pueblo Vidal es uno de los profesores del mítico Laboratorio de Teatro William Layton. Entré en contacto con Layton cuando tenía 17 años, a través de Miguel Narros. Éste me conocía de unas pruebas que me había hecho para un montaje de Así que pasen cinco años de Lorca. Aunque yo había venido a Madrid para estudiar en la universidad, mi verdadera vocación era la de actor. Tiempo después de aquella prueba coincidí con Narros viendo una obra de teatro y me dijo que iban a abrir una escuela de actores que iba a dirigir Layton. Era una escuela para profesionales, pero éstos, entre que estaban muy ocupados o creían que ya no tenían nada que aprender, apenas acudieron y la idea no prosperó. Entonces se pensó en hacer una escuela para estudiantes de interpretación. Primero- -corría el año 1963- -fui alumno, después, cuando se formó compañía, entré en el cuadro de actores y más tarde Layton me nombró profesor. Figura emblemática El actor y profesor de actores estadounidense William Layton llegó a España a mediados de los cincuenta tras haber conocido al gran maestro de estrellas Lee Strasberg y de estudiar con el no menos prestigioso Sanford Meisner. Layton tenía dos pilares fundamentales- -cuenta Vidal- Uno era su ética del teatro, que se basaba en su amor por el teatro y por el trabajo. El otro era su ética de la verdad. Decía que lo que su- William Layton decía que la profesión de actor hay que vivirla las 24 horas del día, que un actor tenía que aprender incluso cuando soñaba comenta Francisco Vidal cedía en un escenario tenía que ser verdad. Por ejemplo, si había una escena de una pareja de enamorados, éstos no nos tenían que contar que estaban enamorados, sino que ese amor debía verlo el público. En este laboratorio por el que han pasado actores como Ana Belén, Julieta Serrano, Juan Luis Galiardo, Fernando San Segundo, Chema Muñoz, Silvia Espigado o Najwa Nimri, siguen fieles a las directrices del gran maestro, pero sin dejar de investigar. Layton enseñaba que había que partir de una base fundamental, que es la Stanislavski, y que luego esa base tiene que irse desarrollando... Yo creo que hay tantos métodos como actores. Un actor debe coger de cada profesor lo más intersante para luego hacerlo suyo y darle sus propios matices. Para nosotros es muy importante desarrollar la creatividad, la intuición, la personalidad y la seguridad del actor. Esta es una profesión donde es importante tener seguridad. Siempre digo que la seguridad es un músculo y hay que entrenarlo. También el maestro dejó dicho que esta profesión hay que vivirla las 24 horas del día. Pero no como esos actores que van de actores por la vida- -matiza Vidal- sino que uno debe aprender constantemente de la observación del comportamiento de los demás. William decía que un actor tenía que aprender incluso cuando soñaba.