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20 4 08 OPINIÓN TIRA Y AFLOJA Por César Oroz N PILAR CERNUDA Política No se entiende o se entiende el afán del gobierno y del PSOE en que las primeras negociaciones con el PP tuvieran como principal objetivo analizar la renovación del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional, cuando hay tanto que negociar, tantísimo, sobre el estado de la Justicia. Soraya S. S. se resistió todo lo que pudo y provocó que al segundo día se incorporara a la negociación el ministro Mariano Fernández Bermejo, empeñada en no avanzar en los nombres del TC y el CGPJ mientras no se abordara la necesidad de llegar a un gran acuerdo sobre la reforma de la Justicia. A ver en qué acaba la cosa, pero es mal asunto que a determinados políticos les siga importando más el control de los órganos judiciales que tomar medidas que mejoren la situación caótica de la Justicia en esta España nuestra en la que no hay día sin motivos para llorar por crímenes que podían haberse evitado. Por cierto, no se entiende tampoco que Antonio Alonso le pidiera a Ramón Jáuregui que se ausentara de la reunión de portavoces unos minutos para que él pudiera hablar a solas con Soraya S. S. ¿Qué ocurre? ¿Es que el portavoz parlamentario no confía en el secretario general del grupo? Ahí pasa algo raro. No se entiende la torpeza del gobierno respecto al trasvase de agua a Barcelona. Trasvase, diga lo que diga la vicepresidenta de gobierno y sus servicios jurídicos. Se trataba de agua depositada en Tarragona, pero que procedía del Ebro. Una cosa es que Teresa Fernández de la Vega quiera salvar la cara a un gobierno que hizo política de su negativa al trasvase y a un Marcelino Iglesias que amenazó con los males del infierno si se trasvasaba una goda de agua del Ebro, y otra que se empecine en negar la evidencia. Lo de conducción ante una situación de emergencia queda muy bien pero la conducción se inicia en el Ebro. Con parada en Tarragona, pero en el Ebro, y ya pueden los socialistas decir misa que eso es un trasvase con todas las letras. Por otra parte estamos ante un trasvase oportuno, inevi- No se entiende que Montilla diga que el trasvase J. GARCÍA a Barcelona lo pagará el Gobierno y no la Generalitat table, obligado, y al que no se puede poner un pero. Barcelona necesita agua y hay que enviársela desde donde la hay, aunque todo iría mejor si además de enviar agua a Barcelona no se remolonease ante otras ciudades y Comunidades que sufren pertinaz sequía. Y a todo esto, el Ebro vertiendo hectómetros en el mar, en cantidades que suministrarían agua a toda la costa mediterránea española durante los próximos diez años. No se entiende que Montilla se haya apresurado a decir que el trasvase lo pagará el gobierno de España y no la Generalitat, declaración que ha cabreado al personal no catalán, que transformaría el cabreo en indignación si supiera que hace cinco años la Unión Europea estaba a punto de aprobar una partida de más de cien mil millones de euros para costear el Plan Hidrológico Nacional (PHN) y sus infraestructuras. Pero llegó Zapatero con las rebajas y ni hubo PHN ni agua para los que la esperaban. Y la siguen esperando. No se entiende por último que el PP ande metido en berenjenales internos que minan la salud del partido, hacen mella en la biografía de algunos de sus más destacados políticos y sumen a la militancia en la preocupación y el desencanto. La entrevista de Cascos en la que analiza la situación del PP no tiene desperdicio: no da nombres, pero se le entiende todo. Y dice una verdad como un templo: lo que menos importa es quién gana el próximo congreso; lo que importa es ganar las elecciones. Cascos, considerado maldito por quienes le conocen mal, es una de las cabezas políticas más lúcidas del PP, y además conoce el partido como pocos. Como nadie.