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20 4 08 CLAVES DE ACTUALIDAD La amenaza de las ciudades fantasma Según los expertos, la crisis propiciará que las megaurbanizaciones de El Pocero los vecinos niegan que vivan en una ciudad espectral TEXTO: PEDRO TOUCEDA FOTOS: JULIÁN DE DOMINGO En construcción ción estilo Seseña se queden sin vender. Sin embargo, en los territorios espués de leer diversos recortes de prensa y de conversar con algunos expertos del sector inmobiliario, a uno se le cuela una especie de niebla en el alma- -como le sucediera a Marilyn Monroe en aquella película- -cuando va camino de Seseña al sitio conocido como residencial Francisco Hernando. Pero esta niebla nuestra no atiende a los mismos vericuetos psicológicos por los que se perdía la actriz en el filme, sino a unas lecturas periodísticas, quizás demasiado literarias, sobre la desolación que supuestamente se vive en la tan escrita y nombrada urbanización toledana. Nos disponemos a visitar uno de los iconos de las crisis inmobiliaria, una hipotética D ciudad fantasma, pero la realidad es que en nuestro viaje al mundo del ladrillo nos llevamos un ladrillazo de realismo cotidiano. Para empezar no nos asaltan los esbirros que en teoría alejan de aquí a los periodistas con la escoba del tren de la bruja, ni vemos esa desolación que otros nos habían vaticinado. Es verdad que en las calles no encontramos a mucha gente, pero los vecinos con los que hablamos dicen estar extrañados por ciertas informaciones que han visto en sus televisores y leído en algunos periódicos. Reconozco que aquí hay cosas que deben mejorar- -comenta Carlos Morcillo, propietario del bar Los cafelitos 2 y que hay algunos pisos de la primera fase que no están habitados, pero eso no significa que esta Estos vecinos de residencial Francisco Hernando dicen estar encantados con su urbanización urbanización sea una ciudad fantasma. Yo no he tenido ningún problema ni con el agua ni con el gas ni con nada. Mi bar, el único de la urbanización, comenzó a funcionar hace unos meses y el negocio no ha hecho más que prosperar. Si alguien viene un jueves a las 11 de la mañana, a lo mejor no ve mucho ambiente: es lógico, porque estamos en una ciudad dormitorio, pero aquí cada vez vive más gente, se van a abrir varios locales comerciales... Todo marcha al mismo ritmo que cualquier urbanización de estas características. A otros parroquianos del mismo bar les hablamos de la cantidad de carteles de se vende que cuelgan de los balcones. La mayoría pertenece a gente que se compró un piso como inversión y ahora quieren venderlo nos dice Mari Cruz Fernández. Cuando después llamamos a los teléfonos que figuran en esos carteles, nos encontramos casos de todo tipo, pero hay una constante: Compré el piso como inversión, porque un piso con estos acabados y con estos metros en Madrid costaba el doble. Pero ahora como dicen que hay tanta crisis lo he puesto en venta, no vaya a ser que bajen de-