Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20 4 08 CLAVES DE ACTUALIDAD Afganistán Los budas no descansan en paz De la piedra al láser Construidos en el siglo VI, cuando esta tierra formaba parte de la provincia india de Gandhara, punto clave en la Ruta de la Seda, los budas de Bamiyan- -que con sus túnicas helenísticas eran un interesante vestigio de arte greco- budista- -fueron destruidos por los talibanes por paganos POR MIKEL AYESTARÁN. ENVIADO ESPECIAL A BAMIYAN (AFGANISTÁN) FOTO: AFP espués de casi 1.500 años de historia, el régimen talibán decidió eliminar de las faz de la tierra a los dos budas de Bamiyan por no islámicos Para alcanzar semejante revelación se reunieron 400 talibanes, liderados por el entonces ministro de Cultura, Jamal Quadratullah. Y en apenas una semana destrozaron las dos estatuas levantadas entre los años 507 y 554 por los antepasados de los hazaras, la etnia local de Bamiyan, que en aquella época formaba parte de la provincia india D de Gandhara y era un punto clave de la Ruta de la Seda. La descripción del peregrino chino Xuanzang de su viaje en el 630 es lo único que queda de los tiempos de esplendor. Describía este monje que en el valle hay más de diez monasterios y miles de monjes y las estatuas están decoradas con oro y joyas En su relato también hace referencia a un tercer buda gigante, el mayor de todos, que no estaría de pie, sino tumbado y que aún no ha podido ser descubierto. Los miles de monjes a los que se refiere Xuanzang fueron los primeros habitantes de las famosas cuevas del valle que decoraron con frescos y tallas que también han ido desapareciendo con el paso de los años. Además de su fijación contra el arte figurativo, los talibanes declararon en numerosas ocasiones que volaron las estatuas porque los extranjeros estaban dispuestos a financiar su rehabilitación, antes que a enviar dinero a nuestro pueblo hambriento según señaló el enviado del mulá Omar a Washington, Rahmatullah Hashimi, pocos meses después de la voladura. Aquel acto de barbarie tampoco puede aislarse de la persecución de los talibanes contra la minoría hazara del país, que representa un 9 de la población. Poco antes de la demolición, los seguidores del mulá Omar masacraron a trescientas personas desarmadas en Yakaolang, a pocos kilómetros del lugar donde estaban los budas, según denuncia un informe de Amnistía Internacional. Descendientes de los mongoles, fácilmente identificables por sus rasgos achinados, y pertenecientes a la secta chií del islam, a diferencia de los talibanes, que son suníes, los hazaras sufrieron la persecución de los fundamentalistas, Algunos de sus líderes aseguran que la voladura de los budas no fue más que un intento de desviar la atención internacional de la matanza de Yakaolang. La desconfianza de este grupo chií hacia la mayoría pastún y suní que gobierna el país sigue intacta y por ello sus líderes locales no creen en la rehabilitación de Bamiyan, que tanto podría beneficiar el desarrollo del lugar. Ante la falta de decisión de los actuales gobernantes, lo único que se ha levantado en Bamiyan en los últimos siete años es una estatua en honor a Abdul Ali Mazari, el señor de la guerra hazara asesinado por los talibanes en 1995. Desde la rotonda que preside la figura de este guerrillero se observan los dos enormes nichos dejados por los budas que, próximamente, podrían ser escenario del proyecto de rehabilitación presentado por el japonés Khiro Yamagata. En lugar de con piedra, pretende resucitar los budas con láseres de colores, un espectáculo difícil de digerir para una población más preocupada por la subsistencia que por el arte moderno. Futurismo japonés Aquí nadie ha visto Buda explotó por vergüenza Ni rastro de Baktay y sus amigos. La joven protagonista de la premiada película, Buda explotó por vergüenza es una perfecta desconocida en Bamiyan, de donde ya se ha desalojado a casi todas las familias de las cuevas. En las dos tiendas de venta de películas de Bamiyan no tienen ni idea del éxito cosechado en Europa por esta cinta. En sus estantes predominan los musicales de Bollywood que hacen furor entre los afganos. La directora de la cinta Hana Makhmalbaf, como ocurre con muchos directores iraníes, es profeta en occidente, pero es una desconocida para sus vecinos. El desconocimiento de esta producción franco- iraní es casi tan absoluto como el rechazo a Cometas en el cielo, otra de las premiadas películas sobre Afganistán, Basada en la novela del afgano Jaled Hosseini, este film está prohibido en todo el país por la escena de violación de uno de los niños que la protagonizan. Uno de los budas custodiado por milicianos antes de su destrucción