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14- 15 D 7 LOS DOMINGOS DE El maestro querido de Machado Allá el maestro un día soñaba un nuevo florecer de España Poco antes de escribir aquel poema, Antonio Machado dedicó a Francisco Giner de los Ríos una delicada nota necrológica. La recoge el hispanista Ian Gibson en su biografía Ligero de equipaje. La vida de Antonio Machado Los párvulos aguardábamos, jugando en el jardín de la Institución, al maestro querido. Cuando aparecía don Francisco corríamos a él con infantil algazara y lo llevábamos en volandas hasta la puerta de la clase. Hoy, al tener noticia de su muerte, he recordado al maestro de hace treinta años. Yo era entonces un niño; él tenía ya la barba y el cabello blancos. En su clase de párvulos, como en su cátedra universitaria, don Francisco se sentaba siempre entre sus alumnos y trabajaba con ellos familiar y amorosamente. El respeto lo ponían los niños o los hombres que congregaba el maestro en torno suyo. Su modo de enseñar era socrático: el diálogo sencillo y persuasivo. Estimulaba el alma de sus discípulos- -de los hombres o de los niños- -para que la ciencia fuese pensada, vivida por ellos mismos de párvulos nunca fue una maravilla En esa línea abundan Elisa Navas, directora de la Fundación Giner de los Ríos; Elvira Ontañón, presidenta de la Corporación de Antiguos Alumnos, y Carlos Wert, secretario del Boletín de la ILE. Los tres insisten en que las condiciones de conservación de la sede y su falta de espacio suponían un obstáculo para convertirla en una institución vibrante, y ponen el ejemplo de la proyección lograda por la Residencia de Estudiantes. Wert subraya que el proyecto gustó porque se organiza el espacio en función del jardín, que se respeta, aunque cambie su configuración. El jardín y la luz siguen siendo lo más importante: cambia sin alterar el espíritu. Se trata de rehabilitar para atender a unas necesidades perentorias, no una reconstrucción historicista Los que enarbolan el estandarte Salvar la ILE manifestan su rechazo a un plan que a su juicio equivale a la destrucción de gran parte del patrimonio histórico- arquitectónico, propiedad de la Fundación Giner de los Ríos y legado cultural de la Institución Libre de Enseñanza Así lo recal- ca el presidente del Ateneo de Madrid, José Luis Abellán, en el prólogo al libro Dos Pabellones emblemáticos de la Institución Libre de Enseñanza obra de Teresa Jiménez- Landi, donde dice que el proyecto va a afectar de modo sustancial al significado simbólico y espiritual de la ILE Después de más de veinte años trabajando en una Institución que consideraba extensión de su casa, no en vano es nieta y biznieta de profesores de la Insti Teresa Jiménez- Landi fue despedida por firmar el manifiesto a favor de una verdadera preservación del legado institucionista. Jiménez- Landi considera que el proyecto hace desaparecer íntegramente el último vestigio físico de la ILE, que debería de rehabili- Significado simbólico Ian Gibson: Aunque sólo quedaran dos metros del jardín habría que salvarlo. Ése es un lugar sagrado. Dudo mucho que Giner de los Ríos aprobara un proyecto así Eduardo Mangada, reconociendo el valor simbólico y romántico del lugar, considera magnífico el proyecto de los arquitectos que ganaron el concurso de reforma de la ILE tarse como símbolo pero aún estima mucho más grave la falta de valores que imperan dentro del ámbito de trabajo de la Fundación Giner, donde se confunde lealtad a la empresa con servilismo; diálogo y derecho a opinar, con ocultación de información y autoritarismo; libertad de expresión con ingratitud... De Zulueta, ex consultor de la Organización Mundial de la Salud, indica que en el concurso de reforma y ampliación de la sede de la Institución, aprobado por la Comisión de Seguimiento del Convenio y por el Patronato, con el visto bueno del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, se dice que en relación al pabellón de párvulos y carpintería, se hace constar, en su literalidad, que este pabellón ha sufrido a lo largo de los años obras que han modificado notablemente el edificio original, desvirtuando los valores arquitectónicos que tenía El arquitecto Eduardo Mangada, uno de los que firmó en contra del proyecto, no retira su firma, pero matiza que aun reconociendo el valor simbólico y romántico del lugar, el proyecto de los arquitectos que ganaron el concurso es magnífico y no supone en absoluto ningún destrozo patrimonial y puede por el contrario permitir a la Institución ganar mucho culturalmente. Si una reforma iguala o mejora lo existente y resuelve los problemas de una institución estoy a favor de que se intervenga Al concurso se presentaron 46 estudios, de los que fueron seleccionados siete. En enero de 2005 fue elegido por unanimidad el plan firmado por los arquitectos Cristina Díaz Moreno y Efrén García Grinda. Publicado en la revista El Croquis desarrolla una serie de volúmenes en torno al jardín, un calidoscopio geométrico de superficies que ensancha perceptivamente el tamaño del jardín. Un sistema de pliegues verticales de escaso tamaño combinados de chapa y vidrio permite resolver las partes opacas y las distintas orientaciones como la inclusión de elementos practicables y la conexión de las aulas con los espacios exteriores Se trata más de un debate más filosófico y de sensibilidades que legal, de cómo preservar mejor lo valioso del pasado. Francisco Reyes, director del Departamento de Ciencias Histórico- Jurídicas de la Universidad Rey Juan Carlos, estima que la propia Institución debería haberse encargado de preservar su patrimonio histórico, pero parece haber optado por rentabilizar económicamente esos espacios No lo calibró de la misma forma la Academia de Bellas Artes de San Fernando. El presidente de la Comisión de Monumentos y Patrimonio Histórico de la Academia, Pedro Navascués, resumió en una carta que la proyectada ampliación de la sede de la Fundación Giner de los Ríos en Madrid, ha recibido toda la consideración y atención que merece y concluye que la ampliación respeta los principales edificios existentes y prescinde de los secundarios, por su escaso o nulo interés El académico José Manuel Pita Andrade cree que el proyecto desfigura lo que era la Institución y lamenta que se haya perdido el período de información pública para presentar alegaciones. Convencido de que en el dinero está el veneno y aún reconociendo que el parvulario de Bernardo Giner es una obra menor considera que tiene un valor añadido y volverá a presentar el asunto ante la Academia: Creo que se debería conservar. Las modificaciones que se van a hacer llevan aparejada que la imagen y el jardín se vean profundamente alterados Dictamen de la Academia