Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
6- 7 D 7 LOS DOMINGOS DE Walter Veltroni, político polifacético, candidato de la izquierda que aspira a gobernar Italia desde un partido unido, sin la hipoteca de una coalición incontrolable AFP presas. Promovió numerosas actividades para recaudar fondos para África, aunque la más pródiga y la que más satisfacciones le dio, como él mismo reconoció en alguna que otra ocasión fue la organización de viajes con estudiantes de institutos romanos al continente olvidado con el fin de construir escuelas o pozos de agua con el dinero recaudado por los propios alumnos. Desde 2004, fecha de su primer viaje a África, el líder del Partido Democrático ha viajado a Mozambique, Ruanda y Malaui. Hombre polifacético este Veltroni. Su otra debilidad es el cine, afición que heredó de su padre, Vittorio Veltroni, a quien no llegó a conocer ya que a causa de una deficiente transfusión de sangre éste murió de leucemia cuando Walter tenía apenas un año de edad. Con el virus de la cinefilia en sus genes, Veltroni no cejó hasta dar a Roma un digno festival de cine, que celebró su primera edición en 2006: con gran éxito, aunque aún queda mucho camino que recorrer hasta llegar a la altura de festivales con más solera como los de Venecia o Berlín. De hecho, la candidatura de Veltroni cuenta con el apoyo del mundo de cine, desde Bernardo Bertolucci a George Clooney, quien declaró en la presentación de su último largometraje que Veltroni es como Obama, soy amigo de los dos, y ambos tienen la misma fuerza Walter Veltroni pudo desarrollar sus inclinaciones de ilustrado cuando en 1996 Romano Prodi le instó a sumarse a la coalición del Olivo para gobernar junto a él, y le otorgó la vicepresidencia del Consejo y el ministerio de Bienes Culturales, Espectáculos y Deportes. No deja de ser curioso que el Gobierno francés le concediese la Legión de Honor por su trabajo en el área de la cultura. Veltroni es un francófilo. Y no es casual que uno de sus más activos valedores sea el alcalde de París, Bertrand Delanoë, quien le acompañó esta semana durante su campaña en Bolonia. Tras su experiencia de Gobierno, a Prodi y Veltroni les une no sólo una gran amistad, sino sobre todo el deseo común de crear un partido político único de izquierda que englobe a todos los demás y supere la precariedad de las frágiles coaliciones. Tal deseo quedó alumbrado el año pasado, cuando un 14 de octubre de 2007 nació el Partido Democrático y se celebraron las primarias en las que sería elegido como presidente de la formación Walter Veltroni con el 75 por ciento de los votos. Lo que no se esperaba era que dos meses después fuera a caer el go- cio (2004) libro de relatos breves inspirado en Argentina, El descubrimiento del alba (2006) o El fútbol es una ciencia que hay que amar. 38 declaraciones de amor al juego más hermoso del mundo (1982) Queda clara la afición al balompié del candidato. Y en un país como Italia, cuyo amor a este deporte no conoce edades ni sexo, no deja de tener gracia que se le critique su pasión futbolera. Más que nada porque es hincha del Juventus de Turín, y cuando era alcalde de la Ciudad Eterna nadie olvidaba que aquel equipo es el eterno rival del Roma. De todas formas, como regidor de la capital italiana también le habría sido muy difícil decantarse por uno de los dos equipos de la ciudad- -el Roma o el Lazio- -sin herir sentimientos. Además del balompié, es también un loco por el baloncesto. Es tifoso del Virtus Roma y fue presidente de honor de la Liga de Basket de 2006. Aunque, si de pasiones hablamos, su romance platónico es África, continente al que ha viajado en varias ocasiones. Llegó a amenazar con que se retiraría a este continente tras ver cumplir su segunda legislatura como alcalde de Roma, pero el destino a veces depara grandes sor- Condecorado por Francia bierno y que a él le tocase la difícil tarea de poco más o menos que improvisar su candidatura a la presidencia. Prodi se sentía agotado tras dos años de gobierno en un laberinto de precarios equilibrios, en un sistema endiabladamente enrevesado y reacio al cambio; dos años en los que, tras lidiar con las más diversas fuerzas políticas, al final, como en el imperio romano, se abrió un nuevo capítulo con la aparatosa irrupción en público del traidor de turno, que vendió al gobierno y provocó el adelantamiento de elecciones a mitad de legislatura. Para evitar que, en el improbable caso de ganar las elecciones, le ocurra lo que a su amigo Prodi, Veltroni ha tomado la controvertida decisión de presentar sólo a su partido, y anunciar que quien se quiera presentar con él tendrá que renunciar a los símbolos de otras formaciones. Una determinación que ha provocado que se hayan presentado más de treinta partidos con candidatos a presidente del Consejo. Al final, tan controvertida decisión ha sido tan convincente que el propio Berlusconi también ha reunido a sus aliados en un nuevo partido político integrado, el Pueblo de la Libertad. Il Cavaliere está convencidísimo de ganar y, según sus palabras, también Veltroni sabría que va a perder. Pero como la esperanza es lo último a lo que se renuncia, nada más empezar la campaña electoral, el ex alcalde de Roma se subió a un autobús ecológico en el que viajó por toda la geografía del país explicando la necesidad de votar al recién nacido partido. Durante la campaña ha intentado mantener difíciles equilibrios para conservar la armonía en una organización en la que milita algún que otro conservador católico junto a sectores de izquierda más clásica. Frente a controversias de esta naturaleza, el candidato Veltroni intenta evadirse sin decantarse hacia unos u otros. Pide respeto, pero no dice si es o no católico, apenas se limita a repetir la confusa fórmula de que cree en no creer Lo que tampoco quiere decir que no haya tenido siempre muy presente el respeto debido a la Iglesia que tanta influencia mantiene- -queriendo o no- -so- bre la política italiana. Tras la muerte de Juan Pablo II, bautizó con su nombre la estación central de trenes conocida como Termini. Ya con anterioridad tuvo otras muestras de acercamiento al Vaticano, como cuando concedió la Ciudadanía de Honor al PapaWojtila. Veltroni de hecho está casado por lo civil, con su mujer Flavia, de quien tiene dos hijas. Les casó un representante del Partido Comunista Italiano, quien a la hora de hacer la fatídica pregunta se equivocó y preguntó si Flavia aceptaba a Walter como esposa, a lo que la señora Veltroni respondió diciendo que no, como confesó recientemente a una revista femenina. Flavia se considera una mujer sencilla, que hace la cola en la estación de correos como todo el mundo, pero que no sabe cocinar ni elegir la corbata adecuada para mi marido Las discusiones familiares se suelen centrar en la educación de las hijas. Yo soy más permisiva- -señala Flavia- Él es más estricto con reglas como la hora a la que tienen que volver a casa las chicas. De hecho, él las espera despierto La esposa de Veltroni permanece a la sombra del marido, porque nunca me ha gustado la popularidad explica. Mi marido es un hombre con un gran sentido del deber y de la responsabilidad, y yo soy un poco desastre. Cuando dejo los armarios abiertos y las luces encendidas se enfada, aunque siempre es él el que da el paso para la reconciliación Veltroni mantiene una relación especial con sus hijas, Vittoria y Martina, con quienes le gusta acudir a votar y dar así imagen de familia unida en tan alta responsabilidad. Con ellas comparte su pasión también por la música. El melómano Veltroni participó en 2002 en un programa radiofónico llamado El alcalde el Dj en el que el candidato y el periodista Pierluigi Diaco hicieron una selección de canciones que después se pusieron a la venta con fines benéficos bajo el rótulo de Me, We El cedé del dj Veltroni recoge los más diversos géneros musicales, desde el jazz de Brad Mehldau y Michel Petrucciani, a canciones de Caetano Veloso e Ismael, Lou Reed y Natalie Merchant. Aunque Veltroni no se queda sólo con piezas retro- carrozonas, sino que incluye también piezas bastante más modernas de Ben Folds y Tom McRae. Sin duda, Veltroni es un político, pero sobre todo es un personaje, cuyas pasiones y amores van más allá. Y que insiste: algún día, cuando abandone la vida pública, se retirará a África, su continente tan amado. Estricto con sus hijas Ha escrito dos decenas de libros. Desde tratados políticos sobre Kennedy o Berlinguer a relatos, novelas y una declaración de amor en toda regla al fútbol Siente pasión por África, continente al que ha viajado en varias ocasiones. No se cansa de repetir que, cuando abandone la vida pública, se retirará a esas latitudes