Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
6 4 08 CLAVES DE ACTUALIDAD Un autócrata africano de manual Joao Bernardo Nino presidente de Guinea Bissau, es el típico ejemplo de autócrata africano que pasa desapercibido, pero su país ejemplifica el caos, la pobreza y el desgobierno del continente TEXTO: MICHELE CONCATO. FOTO: LUIS DE VEGA Nino G uinea Bissau es uno de los países más frágiles del continente africano y, recientemente, parece haberse convertido, además, en una de las grandes plataformas para el tráfico de drogas en tránsito desde América Latina hacia Europa. Ha hablado de ello The Econo- mist el pasado mes de junio, señalándolo quizás como el primer ejemplo de narcoestado en África, después de que se hallaron dos cargamentos de 600 kilos de cocaína cada uno. Y la sospecha, bien conocida, es que las lanchas rápidas de los narcos puedan llegar a las costas africanas por la ruta atlántica más breve, perdiéndose después entre las islas Bijagós y la selva guineana, desde donde la droga saldría bien camuflada con destino hacia los ricos países europeos. En una nación con tantas necesidades, con tantos jóvenes miembros potenciales de las mafias locales, la tentación de ganar dinero fácil es pura dinamita. Durante la noche, en el aeropuerto de Catió, en el sur del país, los habitantes de la zona saben muy bien que en esa instalación militar no están descargando mercancía legítima, y que los hombres de luces que abren la pista a las más o menos grandes aeronaves utilizando señales aeroportuarias lo hacen gracias a la complicidad con las fuerzas del orden y con el todopoderoso presidente. En este pequeño país, todos saben todo de todos. Nadie se ocupa de la política Saluda el presidente Joao Bernardo Nino Vieira REUTERS Mientras tanto, nadie se preocupa más de la política, y aquí Joao Bernardo Nino Vieira ejerce como amo desde finales de los años 70. Nino -éste es su nom de guerre desde la más larga guerra de independencia que ha conocido África- -ha sido presidente durante veinte años, desde el golpe de Estado a favor del desarrollo que le instaló en 1980. Su vicisitud política discurre, inevitablemente, en paralelo con la de Guinea Bissau, con aperturas y liberalizaciones ad hoc, conquistas sociales y libertades medidas y estudiadas por el tirano. La gente dice que no se mueve ni una ho- ja- -de coca, según los más maliciosos- -sin que Nino lo sepa, sobre todo hoy en día. En los alrededores de Bissau o se está con él, o se es comprado más o menos directamente por él o, si uno se lo puede permitir, mejor se escapa al exilio. Recientemente, el acento de la retórica presidencial se ha puesto en la necesidad de eliminar tendencias hacia las divisiones tribales, religiosas y otros obstáculos a la cohesión y unidad nacional Ha habido un acercamiento a China, que posee grandes intereses en los sectores de la pesca y del petróleo, y a Brasil, que, durante los años 90, supo regañar a Vieira y forzarle a aperturas políticas y sociales. Las libertades de prensa, sindicales y partidistas, además de la abolición de la pena de muerte, fueron casi obligadas por europeos y norteamericanos a cambio de ayudas. Pero los fantasmas que Nino ha sabido fabricar con arte son los de siempre. Y quien se ve envuelto en ellos y en contra del presidente suele salir perdiendo. Como prueba, las ejecuciones en 1986 del vicepresidente Paulo Co- La gente dice que no se mueve ni una hoja- -de coca, según los más maliciosos- -sin que Nino lo sepa. O se está con él, o él te compra a ti, o te vas al exilio