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24- 25 D 7 LOS DOMINGOS DE León TEXTO Y FOTO: CÉSAR JUSTEL Las casonas maragatas Fue el maragato pueblo arriero que construyó enormes casonas de piedra que eran como pequeñas fortalezas y que hoy constituyen uno de los mejores ejemplos de arquitectura rural en España asta hace no mucho tiempo la Maragatería- -comarca leonesa cuya capital es Astorga- -era lugar de pueblos olvidados que vivían del recuerdo de lo que habían sido. Castrillo de los Polvazares, Santiagomillas, Santa Colomba de Somoza, Val de San Lorenzo... eran bellas localidades, pero estaban medio vacías y por sus empedradas calles se oía solo de tarde en tarde el traqueteo de los carros. Las ricas familias a las que pertenecían las viejas casonas habían marchado a la emigración, y los portalones de madera de castaño de sus casonas permanecían cerrados. Tal olvido hizo que no se construyera nada nuevo y acabó convirtiendo a esos pueblos en una preciada reliquia de la arquitectura maragata. Después, fueron sus propios habitantes los que cuidaron de que nada cambiase. Y hoy es difícil conseguir casa en cualquiera ellos, pues acabaron convirtiéndose en lugar de segunda residencia para los astorganos. Para comprender el lugar hay que conocer también al pueblo maragato. Era éste un pueblo arriero al que se confiaba principalmente cereales, vino, aceite y tejidos, que portaban en carromatos de mula desde Galicia a Madrid, de acuerdo con privilegios reales que se remontaban al siglo XIV Muchos se enriquecieron y edificaron las grandes casonas. Y ahí está como ejemplo, el de Castrillo de los Polvazares, declarado Conjunto Histórico. Su origen se remonta a finales del XVI, aunque su esplendor lo tuvo en el XVIII y el XIX, cuando se empedró la calle Real para que por ella pudieran circular los enormes carros de los arrieros. Las casas de estos pueblos maragatos son del tipo rico de piedra y con un gran portalón en arco que comunica con un patio empedrado, alrededor del cual se distribuyen establos y la enorme cocina con chimenea, horno y come- H dor. Desde aquí, una escalera con barandilla de madera comunica con las habitaciones. Sagrado monte Teleno Al frente de la comarca, rodeado de suaves colinas, queda el Teleno, el monte más alto del sur leo- nés. Fue monte sagrado, adorado por los romanos bajo el nombre de Marte- Tileno. Dicen las malas lenguas que Santo Toribio, que fue obispo allá por el siglo V tuvo que aban, donar Astorga por el poco caso que hacían de sus predicaciones. El obispo sacudió sus zapatillas diciendo: De vosotros ni el polvo y, además, a partir de ahora si queréis agua para vuestros campos, tendréis que pedírsela a la Virgen del Castro Y el caso es que, desde entonces, siempre que ha necesitado agua la comarca maragata ha re- zado a esa Virgen. Muchos dirán que son antiguas supersticiones pero aquí, en esta tierra, raro es el campesino que no cree en tal tradición. Y cuando la sequía castiga los campos, se reúnen los llamados procuradores de la tierra y llevan a la Virgen en romería, campo a traviesa en un trayecto de quince kilómetros, hasta la catedral astorgana. Marcha nuestra Señora acompañada de cruces parroquiales y pendones, pesados mástiles de madera de nueve a doce metros de alto con telas de vivos colores que, al ser batidas por el viento, forman un espectáculo evocador de lejanos tiempos medievales. Su santuario en lo alto de una colina- -levantado sobre un castro prerromano- -es lugar de peregrinación todo el año y guarda en su interior una talla románica de la Virgen del Castro. Aquí, en la comarca de la Maragatería, era costumbre- -no suficientemente estudiada- -que al finalizar la construcción de una casa se derramase un buen chorro de agua sobre la misma, un claro símbolo de fertilidad. El recipiente con el que se efectuaba el rito quedaba en lo alto del tejado como señal de que la casa había quedado así protegida. La costumbre empezó a perderse a principios de este siglo, pero se mantuvo por un tiempo en ciertas localidades, como Castrillo, Santiagomillas o el Val, donde todavía pueden verse, en lo alto de los tejados, antiguas jarras o botijos que recuerdan el curioso rito del agua. Las jarra sobre el tejado Agenda Accesos. En los alrededores de Astorga. Castrillo está a 5 kilómetros de Astorga (km. 323 de la N- VI) Alojamientos. En Castrillo, Cuca La Vaina, tel. 987 691 078; en Santiagomillas, Guts Muths, tel. 987 691 123; en el Val La Lechería, tel. 987 635 073; en Astorga, Casa de Tepa, tel. 987 603 299. Para comer. Lo más típico es el cocido maragato. Otros platos: bacalao al ajoarriero, embutidos (cecina sobre todo) congrio, empanadas y sopas de ajo; para tapear, pulpo y, en general, productos del cerdo. En Castrillo, Casa Maruja; En Santa Colomba, Casa Pepa; en el Val, Mesón Maragato; en Astorga Serrano y Juan Luis. Para comprar: mantas y prendas de lana del cercano pueblo de Val de San Lorenzo, que conserva antiguos telares. Mantecadas y hojaldres de Astorga. Santuario de la Virgen del Castro